LA SIERRA TAMBIÉN SE REPOBLÓ Alfonso IX accede al trono en el año 1188 y hereda del monarca anterior (Fernando II) unas líneas de actuación con tres frentes: enfrentamientos con Castilla, afianzamiento de las posiciones fronterizas en el sur del reino y expansión militar por Extremadura. Ello provocará el impulso de algunas repoblaciones con las que el monarca tratará de completar la organización territorial llevada a cabo por su padre al norte del Sistema Central, entre las que se encuentra la repoblación de la sierra salmantina llevada a cabo a finales del siglo XII y principios del siglo XIII. Alfonso IX de León, según miniatura existente en la Catedral de Santiago (www.europapress.es) Las noticias de que disponemos son muy escasas, aunque sorprende muchísimo el retraso en repoblar el territorio serrano, sobre todo en aquellos lugares estratégicos para el reino leonés, como pueden ser Salvatierra (enclave frente a Castilla) o Montemayor (punto por donde atravesaba el Sistema Central la Calzada de la Plata para penetrar en la Meseta). Puede, sin embargo, que existieran factores que provocaron este retraso. Por una lado, ya había poblaciones fuertes ubicadas frente a Castilla (Salamanca) o Portugal (Ciudad Rodrigo); por otro lado, las continuas repoblaciones que se habían venido practicando desde principios del siglo XII pudieron agotar las “reservas demográficas” de los territorios del norte del reino que se habían convertido en proveedores tradicionales de efectivos humanos. Pero no solo se produjo un posible agotamiento de la población. Durante este tiempo se habían llevado a cabo otras repoblaciones en el reino (Tierra de Campos) o se habían producido mejoras en las condiciones sociales del campesinado, tanto en las nuevas pueblas (Benavente, Tordehumos, etc.) como en los señoríos. Ello pudo producir un frenazo del éxodo de la población hacia los territorios de la Extremadura del Duero. Además, no hay que olvidar la propia configuración del terreno, con numerosos valles que dificultaban la inserción de las distintas aldeas en un territorio más amplio y fácil de administrar desde la villa cabecera del concejo. Pero no solo eso, los campesinos de la llanura, especializados en la producción agrícola, verían poco atractiva la zona serrana y no serían fáciles de convencer para que trasladaran su residencia a estos lugares serranos. Por último, en este retraso de la repoblación debió jugar un papel importante el Tratado de Tordehumos (1194) entre Castilla y León y en cuyas cláusulas se contemplaba que ambos reinos se comprometían a limitar las actividades repobladoras en los territorios limítrofes de montaña. Todos estos factores que estamos comentando pudieron explicar la debilidad de la repoblación en la sierra salmantina que quedó limitada a varios núcleos de población, entre los que se encontraban Salvatierra, Miranda y Montemayor. Restos del castillo de Salvatierra de Tormes (www.es.wikipedia.org) Lo que hoy conocemos como Salvatierra de Tormes constituía una avanzadilla del concejo de Alba frente al concejo de Ávila, que la rodeaba por el este y por el sur. Las tensiones entre los reinos de Castilla y León se reflejarán en la guerra de 1196-1197 y ello motivó que el monarca Alfonso IX decidiera repoblar esta tierra e intensificar la repoblación de la propia Alba de Tormes. La repoblación de la Sierra de Francia se inicia también a finales del siglo XII. En el año 1188 el monarca leonés entrega al arzobispado de Santiago la mitad de la villa de Herguijuela; cuatro años más tarde extiende la donación al resto de la villa y a Sotoserrano. En el año 1215 se delimita el alfoz de Miranda en el que quedan incluidos los antiguos términos de Miranda y de Montemayor, excepto San Martín del Castañar que se adjudicó al obispado de Salamanca a pesar de las protestas del concejo mirandés. Vista general de la villa de Miranda del Castañar (www.lugaresconhistoria.com) Años más tarde Montemayor se segregará del alfoz de Miranda y formará uno propio, constituyendo una especie de cuña entre este y el de Béjar que ya, por esa época, se había segregado del de Ávila. ¿Por qué esta actividad segregadora por parte del monarca? Es posible que Alfonso IX tratase de darle al territorio una peculiaridad especial pues constituía una punta de lanza del reino para apuntalar la frontera con Castilla y controlar la Calzada de la Plata que atravesaba el Sistema Central, siguiendo el valle del Alagón que se dirige al Tajo a través de la depresión tectónica que separa la Sierra de Béjar y la Sierra de Francia; depresión que constituía, por otra parte, el núcleo del territorio recién repoblado de Montemayor. Vista general de Montemayor, con el Castillo de San Vicente dominando la villa. (www.blog.hotelregio.com) Tanto esfuerzo no tuvo excesiva recompensa y estos alfoces serranos nunca llegaron a tener el mismo peso específico que los grandes concejos de las tierras llanas situados más al norte. Por varios motivos: Castilla y León se unen en el año 1230 y ya no tendrán trascendencia estos lugares estratégicos; las fronteras se desplazarán hacia el extremo sur de la península con la conquista de la mayor parte de Andalucía; y la escasa entidad económica y física del lugar serrano. Hasta ahora no hemos nombrado un núcleo aparentemente importante en los espacios serranos: Béjar. ¿Qué pasa con él? Las noticias de las que disponemos nos indican que fue repoblada sobre el año 1180 por el monarca Alfonso VIII de Castilla, en un lugar donde debería existir una pequeña aldea. Alfonso VIII de Castilla, en una miniatura medieval (www.es.wikipedia.org) La nueva puebla se inserta en el alfoz de Ávila tal y como señala un documento del propio Alfonso VIII, fechado en el año 1181 confirmando los límites del citado alfoz y que habían sido marcados por los monarcas anteriores (Alfonso VII y Sancho III). Según este documento, el alfoz abulense estaría delimitado en su parte sur y suroccidental por Berrocal y la Vera. Su caso es muy particular pues es la única villa perteneciente a la actual provincia de Salamanca que no tuvo a lo largo de toda la Edad Media ninguna relación institucional con la
PERSONAJES HISTÓRICOS (21)
Relación de personajes que han tenido que ver con nuestra historia. CÁCERES PACHECO, Antonio (siglo XVI) Escritor y político mirobrigense. Parece evidente que forma parte de la familia de los Pacheco. Fue regidor en el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo. Es uno de los escritores cuya vida ha pasado prácticamente desapercibida, especialmente para sus paisanos y que desarrolló su actividad literaria durante el siglo XVI, en el que salieron de su pluma dos obras. Su obra literaria está claramente influida por autores clásicos y renacentistas, girando alrededor de los valores éticos y personales en general que deben de adornar al político municipal. Trata temas que hoy nos parecen de gran actualidad como los servicios sociales, el medio ambiente, el urbanismo, la educación, la justicia social, la elección de funcionarios y la honradez que debe de adornar la actividad del hombre público o político para el bien de la república. Portada del libro «Antonii Caceris Patieci in haeresiarchas orationes quatter ad Reginam Gallia», escrito por Antonio Cáceres en 1570 (www.cervantesvirtual.com) CADALSO Y VÁZQUEZ, José (1741-1782) Militar y escritor. Nace en Cádiz en el seno de una familia de buena posición social. Su padre, de origen vizcaíno, se dedicaba a los asuntos mercantiles: comercio con América y algunos países europeos. Huérfano de madre a los dos años y permaneciendo ausente su padre largas temporadas alejado del hogar, su niñez transcurrió bajo la tutela de su familia materna, especialmente de su abuelo y de su tío José Vázquez, jesuita, que llegó a ser Rector del colegio que la Compañía de Jesús tenía en Cádiz y, más tarde, Provincial de la Congregación en Andalucía. Hacia 1750 empezó a acompañar a su padre, que había regresado de una estancia prolongada en Indias, en sus viajes de negocios por Europa. Retrato de José Cadalso, realizado por Pablo de Castas Romero en 1855. Museo Municipal de Cádiz . (www.es.wikipedia.org) Dos o tres de estos años estuvo Cadalso en el colegio Luis el Grande, que los jesuitas tenían en París; y también un tiempo impreciso en Inglaterra. Todo ello le dio al futuro escritor la oportunidad de aprender lenguas modernas (dominaba el inglés y el francés) y de conocer formas de vida y de cultura diferentes a las españolas. Aunque la educación era de carácter religioso, los alumnos aprendían cosas útiles para la vida social, además del conocimiento de los clásicos, crítica literaria, historia y otras disciplinas. A su vuelta a España, completó su formación en el Real Seminario de Nobles de Madrid, donde permaneció dos años. En 1760 inició un segundo viaje por Europa, en el cual realizó nuevos estudios de Derecho y Política. Su padre murió al año siguiente en Copenhague. El joven regresó en 1762 y empezó su carrera militar al ingresar como cadete en el Regimiento de Caballería de Borbón, en plena campaña de la guerra contra Portugal. Después de servir como agregado al Estado Mayor del Conde de Aranda, accedió al grado de capitán en 1764. Fue armado caballero de la Orden de Santiago en 1766. En esta época escribió ya algunas de sus obras y tradujo una tragedia de Voltaire, «Zaira», que tituló “Combates de amor y ley”, donde se manifestaba partidario de la reforma del teatro en España y de la adopción de la estética neoclásica, así como defensor de la libertad en la literatura. Desarrolló una intensa vida social, frecuentó círculos cultos, se relacionó con personajes de la aristocracia y asistió a las tertulias literarias. Parece que por alguna de sus críticas a la sociedad madrileña fue desterrado a Zaragoza en 1768, donde más tarde se reuniría con su regimiento. En 1770 retornó a la vida madrileña. Estaba interesado en la reforma del teatro en España y colaboró activamente en los proyectos del conde de Aranda para mejorar el arte escénico. En 1772 estaba de nuevo a la Corte. Por estas fechas compuso “Los eruditos a la violeta” y “Las Noches lúgubres”. Portada del libro «Cartas Marruecas«, en su edición de 1796 (www.es.wikipedia.org) En 1773 se incorporó con su regimiento a Salamanca donde conoce a Meléndez Valdés, José Iglesias de la Casa, Juan Pablo Forner o Fray Diego Tadeo González, todos ellos interesados por las letras, que formaron la denominada Escuela Poética Salmantina. En sus reuniones leían poemas propios y ajenos y se comentaban asuntos diversos relacionados con la literatura. En octubre de 1774, tras una corta estancia en Madrid, Cadalso siguió a su regimiento por Extremadura y, desde 1778, por Andalucía. Se sabe por sus cartas que se sentía desilusionado de la vida militar y que se iba acentuando en él una visión negativa de la sociedad. Destinado a la Marina por su propia voluntad, fue designado ayudante de campo del general en jefe de las fuerzas españolas que sitiaban Gibraltar y en 1782 nombrado coronel. Murió el 26 de febrero de 1782 en este sitio al ser alcanzado por una granada. Lápida con inscripciones en latín de la tumba de José Cadalso ubicada en la Iglesia Parroquial de Santa María La Coronada de San Roque. (www.noticiasgibraltar.es) CAFRANGA Y COSTILLA, José de (1780-1854) Político nacido en Salamanca. No se tienen datos acerca de su infancia y estudios primarios. Parece que recibió el grado de bachiller en Leyes el 19 de abril de 1800, cuya obtención exigía haber cursado cinco años. Una vez cumplida la pasantía, participó en “actos menores y mayores” de su universidad durante los años siguientes, obteniendo el grado de licenciado el 18 de enero de 1805, y el de doctor el 22 de abril de 1805. Cafranga fue nombrado sustituto de la cátedra de Código el 4 de diciembre de 1805, pasando a la de “Digesto menos antigua”, vacante, el 18 de octubre de 1806, actividad compatible con la de “Administrador del Noveno decimal de la Diócesis de Salamanca” para la que fue nombrado por el rey Carlos IV el 23 de febrero de 1806 y que sirvió hasta el 7 de julio de 1807. Ese mismo año pasa a desempeñar funciones en la Secretaría de Estado y en el Departamento
De la A a la Z (21)
Relación de términos y expresiones (incluidos insultos) de nuestra historia. BASTIÓN: Palabra procedente del término italiano “bastione” y este de “bastir” Obra de fortificación. Reducto fortificado que se proyecta hacia el exterior del cuerpo principal de una fortaleza, situado generalmente en las esquinas de los muros, como punto de defensa. Era utilizado como plataforma de artillería. Fue desarrollado a finales del siglo XV en Italia y se expandió por toda Europa a principios del siglo XVI. Vista aérea del Real Fuerte de la Concepción (Aldea del Obispo) en forma de estrella, con sus bastiones defensivos. (www.lugaresconhistoria.wordpress.com) BATA: Palabra relacionada con el término “guata”. El Diccionario de Autoridades de 1726 señala que la palabra procede del término árabe “bathon” (vestidura). Traje que usaban las mujeres para ir a visitas o funciones, y que solía tener cola. Ropa talar casera usada por hombres y mujeres, que se forraba con desecho de algodón, estopa o desecho de seda, para estar abrigados dentro de casa o en la cama. Bata infantil datada entre 1750 y 1760 (www.culturaydeporte.gob.es) BATÁN: Palabra procedente del término árabe hispano “batán” (forrar) Máquina hidráulica provista de mazos de madera, movidos por un eje, para golpear y desengrasar los paños. Funcionaba por la fuerza de la corriente de agua. Estas máquinas, empleadas mucho en España, estuvieron en funcionamiento hasta finales del siglo XIX. La primera referencia que se tiene data del siglo XII, gracias a unos documentos fechados en el año 1160, que sitúan dos batanes cerca de Gerona. Se extendieron por toda España, siendo los más numerosos los existentes en Galicia y Asturias, en cuya comunidad (a mediados del siglo XVII) se contabilizaron cerca de 200. Palabra derivada es badana (piel de carnero preparada) Esquema de un batán (www.biblioteca.fundacionlasierra.org) BATERÍA: Palabra procedente del término francés “batterie”, derivado de “battre” (batir) Conjunto de piezas de artillería dispuestas para hacer fuego. Obra de fortificación destinada a contener algún número de piezas de artillería. Batería ubicada en uno de los baluartes defensivos de Ciudad Rodrigo. (www.ambasauguas.com) BATISTA: Palabra procedente del término francés “batiste” y este de Baptiste (primer fabricante de esta tela que vivió en la ciudad francesa de Cambray en el siglo XIII) Cierto lienzo muy delgado de lino o algodón, muy ligero, algo transparente y de superficie suave. Porción de tela batista (www.estudioestilo.blogspot.com) BATUECO: Palabra procedente de “bato” cuyo origen es incierto. Natural de Las Batuecas Huevo huero. Hombre tonto, o rústico, de pocos alcances. Vista del Monasterio carmelita del Desierto de San José en el Valles de Las Batuecas, fundado a finales del siglo XVI (www.salamanca.es) BAUSÁN: Palabra procedente del término antiguo “babusana”. Se utilizaba a finales del siglo XV en castellano, en forma masculina. Bobo, al que se le cae la baba. Figura de un hombre embutida de paja, heno u otra materia semejante y vestida de armas. En lo antiguo se usaron mucho y se ponían detrás de las almenas de alguna fortaleza, para dar a entenderque había gente en su defensa. El origen de la voz, según Covarrubias en su Tesoro de la Lengua Castellana (1611) está en el uso que antaño se hizo de hombres de paja simulando soldados armados, que se colocaban entre las almenas de algún castillo o fortaleza para hacer creer al enemigo que la plaza estaba defendida y dotada de guarnición suficiente para su defensa. Y tal como bausanes se comportan los bobos, que quedan quietos mirando alguna cosa que les llama la atención, mientras les corre la baba de la boca al suelo. Bayoneta de la primera mitad del siglo XIX (www.es.wikipedia.org) BAYONETA: Palabra procedente del término francés “baïonnette” y éste del término Bayona, ciudad donde empezó a fabricarse este arma. Arma blanca, puntiaguda, que usaban los soldados de infantería, complementaria del fusil, a cuyo cañón se adaptaba exteriormente junto a la boca. Servía para combatir cuerpo a cuerpo. El Diccionario de Autoridades señala que se compone de hierro acerado, para herir de punta. Unas se hacen esquinadas de media vara de largo (unos 40 centímetros) y otras más pequeñas con corte. Fue inventada en 1670, aunque hay indicios de que ya fuera utilizada en el año 1642. En España se cree que el primer cuerpo que se armó de este modo es el regimiento de fusileros creado en el año 1671 y llamado después Real Artillería. El uso de la bayoneta comenzó a ser discutido ya desde la segunda mitad del siglo XIX, por considerarse inútil al aumentar la potencia de fuego del fusil, e incluso peligrosa para el propio soldado que la utiliza, si bien se siguió utilizando en la Primera Guerra Mundial. Fusil francés con bayoneta de 1806 (www.larutadelasindias.com) Para la realización del presente artículo se han tenido en cuenta los siguientes documentos: – AA.VV.: “Diccionario de Lengua Castellana”. Madrid. Real Academia de la Lengua. 1776 – AA.VV.: “Diccionario de Lengua Española”. Madrid. Real Academia de la Lengua. 2014 – COVARRUBIAS OROZCO, S.: “Tesoro de la Lengua Castellana o Española”. Madrid. 1611 – BASTÚS Y CARRERA, V.J.: “Diccionario Histórico enciclopédico. Tomo I”. Barcelona. 1833 – BASTÚS Y CARRERA, V.J.: “Diccionario Histórico enciclopédico. Suplemento” Barcelona, 1833
CURIOSIDADES DE NUESTRA HISTORIA (28)
LA REPOBLACIÓN DE CIUDAD RODRIGO Poco se sabe de la situación de la zona suroccidental de la provincia de Salamanca (del territorio de la actual Ciudad Rodrigo) anterior a la repoblación. Sí conocemos que se hallaba atravesado por dos calzadas romanas: la Colombriana (unía Salamanca con Coimbra) y la Dalmacia (entraba en la provincia por el Puente Mocho, en Ledesma, se dirigía hacia Ciudad Rodrígo y cruzaba la Sierra de Gata por el actual Puerto Perales uníendose, en Alconétar, en Cáceres, a la Vía de la Plata). Parece ser que en la confluencia de ambas vías se encontraría una pequeña aldea que guardaría alguna relación con la antigua Miróbriga romana. Tramo de la calzada romana, denominada Vía Dalmacia, a su paso por Gata (www.inforaya.es) Tras la conquista de Toledo y la repoblación de los grandes concejos de la Extremadura del Duero la política de expansión se dirigió hacia la zona media del Tajo y los movimientos de las milicias concejiles de Segovia, Ávila y Salamanca se servían de los pasos de Navacerrada, Guadarrama y el Puerto de Béjar para acceder a la zona del Reino de Toledo. Todo ello se traducía en que los territorios situados al oeste de la Ruta de la Plata estaban condenados a la más absoluta marginalidad y en concreto la vía Dalmacia quedaba desprovista de sus funciones. Por lo demás, hay que señalar que en este territorio suroccidental, a juzgar por la toponimia, predominaba una población autóctona a la que se sumarían efectivos de origen bereber y mozárabe, arrinconados en la vertiente norte de la Sierra de Gata. A pesar de todos estos condicionantes, el territorio atrajo la atención del concejo de Salamanca, sobre todo de aquellos caballeros que lo consideraban como zona de expansión del alfoz salmantino. Es de destacar que desde mediados del siglo X y durante todo el siglo XI, tras la recuperación de la hegemonía política y militar del Reino de León, se habían potenciado las incursiones (razzias) cuyo objetivo era el botín y que estaban dirigidas contra la población musulmana de la sierra y de la Extremadura actual utilizndo la vía Dalmacia, mucho menos problemática que la Vía de la Plata. Las posibilidades de acceso a través de la Vía Dalmacia a los territorios andalusíes son patentes ya en el año 1136 cuando las milicias salmantinas participaron en el asedio de Coria y la conquista (por poco tiempo) del castillo de Albalat. Será en ese año, y no por casualidad, cuando el territorio de la futura Ciudad Rodrigo se incorpore efectivamente al alfoz de Salamanca. ¿Cómo se produjo la incorporación de esa aldea cuya primera repoblación (sin prueba documental) dataría del año 1100 a cargo del conde Rodrigo González Girón al alfoz salmantino? Según Mateo Hernández Vegas “es importante el reinado de Alfonso VI, pues según los cronistas, en él fue de nuevo reedificada y repoblada nuestra ciudad en el año 1100, de la era cristiana, por el conde Don Rodrigo González Girón, que le dio su nombre. Fue atacada la población por un ejército árabe mandado por el rey de Badajoz (Abukaram) y los habitantes se vieron precisados a abandonarla. Con este motivo acudió a defenderla el Concejo de Salamanca, con su obispo Berengario, por lo cual el rey Alfonso VI les hizo donación de ella y de ocho lugares más”. Miniatura del siglo XII que representa al rey Alfonso VI. Se encuentra en la Catedral de Santiago de Compostela (www.es.wikipedia.org) Fernando Araujo, en “La Reina del Tormes”, sostiene que las huestes salamantinas, a las órdenes de Ponce de León, “adquirieron alto renombre en el empeño cerco de Coria, lograron fama en la toma de Albalat, conquistaron la comarca de Ciudad Rodrigo, dieron pobladores a Castronuño…” Villar y Macías defiende que fue una conquista. “La comarca de Ciudad Rodrigo había sido conquistada por ellos (se refiere a los ciudadanos de Salamanca) y el obispo Don Berengario y sus clérigos” Parece ampuloso pensar en una conquista pura y dura pues estos territorios no parece probable que se encontraran bajo el dominio musulmán, dado que la frontera andalusí había quedado fijada en la zona del Sistema Central (el castillo de Albalat y Coria constituían los puestos más avanzados de la frontera musulmana al norte del Tajo). Aunque existieran poblaciones árabes, bereberes o mozárabes, no estaban integradas políticamente en la sociedad andalusí ni estaban dotadas de una organización política y militar. Sí puede ser plausible que se produjera una lenta penetración de gentes del concejo de Salamanca en estos territorios, aunque pudiera haber una cierta oposición de la población ya asentada en la zona. Lo cierto es que en el año 1161, cuando se produjo la repoblación oficial llevada a cabo por el rey Fernando II, el territorio estaba plenamente integrado en el alfoz salmantino y al desgajarse de este provocó una reacción violenta del concejo de Salamanca y un enfrentamiento con el mismo rey para reivindicar sus derechos sobre la ciudad reciente instaurada. Miniatura que representa al rey Fernando II de León (www.es.wikipedia.org) La repoblación de Ciudad Rodrigo parece que se trata de una operación estratégica pues, debido a su posición en la confluencia de dos calzadas cuyas funciones se han revitalizado, se erige como el principal baluarte frente a Portugal y, junto con Coria, un eslabón en la estructura defensiva frente a futuras agresiones almohades. Desde ese momento también se produjeron vínculos con el concejo de Ledesma (al que se le había asignado un alfoz que integraba todo el oeste de Salamanca y el norte de Ciudad Rodrigo) que facilitaron la unidad política en la que habría un tenente regio, con dignidad de alférez real; este cargo fue concedió por el monarca Fernando II a su mayordomo, el conde Ponce de Cabrera. De todas las maneras ello no implicó igualdad entre los concejos de Ledesma y Ciudad Rodrigo. Este, por su posición fronteriza y con un emplazamiento privilegiado en el cruce de dos vías de comunicación importantes, fue elevado a la categoría de ciudad episcopal. ¿Qué supuso esto? El
PERSONAJES HISTÓRICOS (20)
Relación de personajes que han tenido que ver con nuestra historia. CABALLERO Y LLANES, Rodrigo (1663-1740) Militar y político, nacido en Valverde del Camino (Huelva). En 1708 fue enviado a servir al rey Felipe V en la Chancillería de Valencia desde donde promovió el monopolio del tabaco por parte de la Corona. En 1709 recibió del rey el hábito de caballero de la Orden de Santiago. Medallón con la efigie de Rodrigo Caballero y LLanes ubicada en una de las enjutas del Pabellón Consistorial de la Plaza Mayor de Salamanca. (www.es.wikipedia.org) En 1711 fue nombrado intendente del Reino de Valencia y en 1713 Superintendente del mismo reino. Desde 1717 hasta 1720 sirvió como Superintendente del Principado de Cataluña, participando además en la conquista de Cerdeña y de Sicilia. En 1720 fue nombrado Intendente General del Reino de Galicia y corregidor de La Coruña y Betanzos, tiempo en el que trabajó en sentar las bases para acoger el primer astillero de Ferrol, que convertiría a dicha localidad en uno de los centros de producción naval más importante del reino. En 1726 tomó posesión como Intendente General de Castilla y del cargo de corregidor de Salamanca. Presentó, el 9 de julio de 1728, una propuesta ante el Ayuntamiento de Salamanca para crear una plaza mayor más organizada y dividir la existente plaza de San Martín (muy extensa y desorganizada) en tres partes: la “Mayor” (actual Plaza Mayor), la “del Carbón” (actual Plaza del Mercado) y la “de La Lonja” (actual Plaza del Poeta Iglesias). Su propuesta fue aceptada el mismo día y el diseño y edificación fueron encomendados al arquitecto Alberto de Churriguera. El 10 de mayo de 1729 (tal y como reza en la placa conmemorativa del Pabellón Real) se iniciaron las obras. Placa conmemorativa en el Pabellón del Príncipe, de la Plaza Mayor de Salamanca, en la que se mencionada al corregidor como el impulsor de la construcción de la plaza. (www.es.wikipedia.org) En 1732 pasó a ejercer la Intendencia del Ejército de Andalucía, así como la Asistencia de Sevilla. Además era Maestre de Campo de las milicias de esa capital y superintendente de las rentas reales de la ciudad. Estos cargos los ostentó hasta el año 1737. Fallece en la Corte de Madrid en el año 1740. Se halla enterrado en la Iglesia de San Martín de la capital. CABALLERO TORQUEMADA, Bartolomé Capellán Fundó en 1623 una casa de caridad, en la denominada Casa de las Viejas, en la que se recogían ancianas y mujeres viudas pobres. Dejó legado que el único patrono fuera la Real Capilla de San Marcos, con capacidad para nombrar mayordomo, Hermana Mayor y demás cargos de la casa; tomar cuentas, arrendar casas y fincas, administrar bienes y censos, admitir o rechazar a las solicitantes, velar por la disciplina, buena marcha e intereses de la Casa-Colegio. En el edificio se mantiene, sobre la puerta principal, el escudo de la Real Clerecía de San Marcos. En su interior se conserva una capilla con techumbre mudéjar y un sepulcro de piedra. Tiene dos patios interiores; el primero presenta columnas de arenisca de diferentes formas y sobre los dinteles de madera una galería de ladrillo con celosías de madera formando un enrejado en forma de rombo; existe una espadaña con campana que avisaba a las personas de la Casa las actividades que debían realizar. Fachada de la Casa de las Viejas. situada en la Plaza de San Julián (www.salamancatierramia.blogspot.com) Desde 1991 es sede de la Filmoteca Regional de Castilla y León. CABEZA DE VACA, Luis (1465-1550) Clérigo, preceptor, consejero de Indias, humanista y teólogo. Nació en Jaén en 1465 en el seno de una de las familias que componían la oligarquía jienense. Durante su juventud estuvo muy influido por el obispo jienense Luis de Osorio y Guzmán, quien le va a granjear el espacio político suficiente para proyectar su carrera de claro signo europeísta. En 1505 fue nombrado preceptor y responsable de la formación de quien habría de convertirse en Carlos V formando parte de la Casa del Rey en Flandes hasta su regreso a la Península. Formó parte del séquito que se trasladó a Alemania para presenciar la coronación imperial, donde asistió a la Paz de Worms en 1520. Su estancia en Flandes le permitió conocer de cerca las obras del humanismo europeo y de Erasmo de Rotterdam. Éste sería su punto intelectual de referencia que lo acompañaría en muchas de sus acciones al frente de cada una de las diócesis de las que fue titular a lo largo de su carrera eclesiástica. Como pago a los servicios prestados al Emperador en esta etapa, Luis Cabeza de Vaca recibió el obispado de las Islas Canarias, del que tomó posesión el 11 de marzo de 1523. Fue designado consejero de Indias el 1 de agosto de 1524, integrando el grupo de servidores que obtuvieron los primeros títulos específicos para conformar el organismo. Desde allí fue removido al obispado de Salamanca en lo que se ha tomado como un ascenso en la jerarquía eclesiástica. Sucedió en esta mitra a Francisco de Bobadilla desde el 22 de junio de 1530. Ala norte de la Catedral Nueva de Salamanca. (www.versalamanca.com) Nombró a Juan de Álava como maestro mayor de la Catedral Nueva y se debatió si hacerla de tres naves o escalonada, con cinco naves; finalmente prevaleció la opinión del maestro mayor, que defendía una catedral de tres naves, aunque más tarde se volvería a cambiar el proyecto. Dejó legado de 500 ducados para pagar los gastos de las vidrieras de la catedral que serían colocadas durante la segunda mitad del siglo XVI. En 1537 se le concedió el obispado de Palencia, del que sería titular hasta su muerte. En todas las diócesis mantuvo una línea ideológica que le movió entre el erasmismo y el patronazgo espiritual que para Luis Cabeza de Vaca siempre significó fray Hernando de Talavera, arzobispo de Granada, y modelo a seguir entre los prelados españoles. Detalle de una de las vidrieras de la Catedral Nueva de
De la A a la Z (20)
Relación de términos y expresiones (incluidos insultos) de nuestra historia. BARRUMBADA: Voz onomatopéyica. A principios del siglo XVII, se utilizó para expresar una “juerga desordenada”. A mediados del siglo XVIII sirvió para expresar “dicho jactancioso”. BARRUNTAR: Palabra de origen incierto. Prever, conjeturar o presentir algo por alguna señal. Acción de espiar y noticia que trae el espía .Durante la Edad Media junto al verbo existió el sustantivo “barrunte” que significaba “espía”, sujeto que trae una noticia del enemigo. Mapa conceptual de barruntar, de Carmen Miguel Cascón. (www.prozi.com) BARTOLA: Palabra procedente de “Bartolo” (forma abreviada de Bartolomé). Los términos (tanto el de bartola como el de bartolo) se empleaban a mediados del siglo XVIII para designar a personajes desocupados y perezosos. “Estar a la bartola” era estar en posición supina y de forma perezosa, descuidando o abandonado el trabajo u otra actividad. (m.facebook.com) BARTOLOMICO: Palabra procedente de “Bartolomé” (diminutivo) Término que tuvo su origen del Colegio Mayor de San Bartolomé, haciendo referencia a los estudiantes o antiguos estudiantes del citado colegio. Fachada neoclásica del Colegio Mayor de San Bartolomé. Fundado en 1401 por D. Diego de Anaya Maldonado (www.es.wikipedia.org) BÁRTULOS: Palabra procedente del término “Bártolo” (famoso jurista boloñés del siglo XIV, cuyos libros eran de uso común en las universidades por convertirse en texto fundamental para los estudiantes de Derecho). En su etimología se refiere tanto a los argumentos jurídicos como a los enseres que permitían poder defender los citados argumentos. Durante el siglo XVII los bártulos eran los libros de estudio y durante el siglo XVIII se referían a los enseres de estudio. Portada del libro «Prima super codice», de Bártolo de Saroferrato, fechado en 1527. (www.archivohistoricourasariodotorg.wordpress.com) BASILISCO: Palabra procedente del término latino “basiliscus” (reyezuelo) Se empleó el término en comparación con el animal fabuloso al que se le atribuía antaño la facultad de matar con sólo la mirada. Pieza de artillería de gran calibre y mucha longitud. Persona colérica y airada. Basilisco o gran cañón inglés (www.en.wikipedia.org) BASQUIÑA: Palabra que quizá proceda del término portugués antiguo “vasquinha” (diminutivo de vasco) Saya usada por las mujeres sobre la ropa interior para salir a la calle, en ceremonias o actos religiosos. Su uso se prolongó desde el siglo XVI al siglo XIX. Estaba confeccionado con muchos pliegues en la cintura que producen un abultado vuelo en la parte inferior e iba fruncida en la cintura. Lo normal es que estuviera forrada y con el tiempo se le llegarían a añadir flecos de varios anchos y cintas de terciopelo. Se consideraba pieza básica del traje nacional en España, por lo general compuesto de falda, jubón y mantilla. Actualmente se utiliza como complemento de algunos trajes regionales. Falda basquiña (www.todocoleccion.net) BASTARDO: Palabra procedente del término francés antiguo “bastart”, quizá derivado del “bast” (albarda) Lo que es grosero, no hecho con orden, razón o regla, según Covarrubias. Hijo ilegítimo considerado inferior al legítimo. Antiguamente no tenía, en España, Italia o Francia, nada de deshonroso. Heredaban los bienes de su padre una vez reconocidos, llevaban su nombre y usaban sus armas, con la única diferencia que una banda cortaba diagonalmente su escudo. En algunos señoríos, cuando este tenía algún hijo bastardo, sus vasallos estaban obligados a pagar una cierta cantidad para mantenerle durante sus estudios. Retrato de D. Juan José de Austria (hijo bastardo del rey Felipe IV) de José de Ribera. (www.es.wikipedia.org) BASTIDA: Palabra procedente del término “bastir” (zurcir o coser). Torre de asalto sobre ruedas para acercarse a las murallas. Antigua máquina de guerra utilizada para atacar castillos y fortalezas fuertes. Era una especie de torreón de madera más alto que la muralla que se había de asaltar, colocado sobre ruedas, y desde el cual los asaltantes, acercándose a los muros, atacaban a los defensores y tendían un puente para ocupar el muro. Covarrubias señala que se llamó así a esta máquina de guerra por ser hecha de madera basta y sin pulir. Representación de una bastida, como máquina de asalto, del «Diccionario razonado de la arquitectura francesa de los siglos XI al XVI» (1856) de Eugène Viollet-le-Duc . (www.es.wikipedia.org) Para la elaboración del presente artículo hemos consultado los siguientes documentos: – AA.VV.: “Diccionario curioso de Salamanca”. Gruposa S.A.; Salamanca, 2007 – AA.VV.: “Diccionario de Lengua Castellana”. Madrid. Real Academia de la Lengua. 1776 – AA.VV.: “Diccionario de Lengua Española”. Madrid. Real Academia de la Lengua. 2014 – COVARRUBIAS OROZCO, S.: “Tesoro de la Lengua Castellana o Española”. Madrid. 1611 – BASTÚS Y CARRERA, V.J.: “Diccionario Histórico enciclopédico. Tomo I”. Barcelona. 1833 – BASTÚS Y CARRERA, V.J.: “Diccionario Histórico enciclopédico. Suplemento” Barcelona, 1833
CURIOSIDADES DE NUESTRA HISTORIA (27)
LA REPOBLACIÓN DE LAS ZONAS NORTE Y ESTE DE LA PROVINCIA. ALBA Y LEDESMA El proceso de repoblación de la provincia se puede pensar, a raíz de la documentación existente, que fue lento, muy lento. Sí se puede afirmar que durante la primera mitad del siglo XII se dedicó la población que llegó a nuestros territorios a establecerse en el norte del Tormes, sobre todo en la Armuña, y a consolidar la población de la ciudad de Salamanca, pero siempre protegidos por la fortaleza natural del río. Las expediciones contra los musulmanes que tuvieron lugar en la primera mitad del siglo XII, permitió a los grupos de salmantinos conocer con cierto detalle las características del territorio que iban a dominar, y enriquecerse con el botín conseguido, de modo que algunos ya proyectaron ir controlando la gran superficie, casi totalmente baldía, situada entre el Tormes y el sur de la provincia. Después, durante la segunda mitad del mismo siglo, algunos se empezaron a establecer primero en la vega más próxima (Tejares), y luego más al oeste (Baños de Ledesma, por ejemplo), hasta llegar a Vitigudino o asentarse en Ciudad Rodrigo. A partir de principios del siglo XIII se multiplican las menciones de poblados por todo el territorio de la provincia de Salamanca, incluso en los espacios serranos. Se pudiera pensar que se va a ir culminando la repoblación salamantina pero la realidad es que solo se han puesto los cimientos, pues, con el paso del tiempo, va a ser necesario rellenar los enormes huecos que existen. Como ejemplo podemos decir que en la misma capital Alfonso IX tiene el reto de cubrir los espacios libres tanto al Norte como al Este y al Oeste del recinto amurallado y lo hace formando barrios de las órdenes militares de Alcántara y Santiago así como del Monasterio de San Vicente. Miniatura del Tumbo A de la Catedral de Santiago de Compostela que representa al rey AlfonsoIX (www.es.wikipedia.org) Aunque las crónicas de la época nos muestran a los salmantinos como guerreros empeñados en frecuentes expediciones contra los musulmanes, junto a las milicias de Ávila y Segovia participaron en diferentes batallas o enfrentamientos en Extremadura (Coria o Cáceres), en la conquista de Córdoba o en la incorporación de Sevilla a los reinos cristianos a mediados del siglo XIII, es cierto que la aristocracia salmantina no tenía solo funciones militares, sino sobre todo ganaderas. Estos caballeros dedicaban gran parte de sus esfuerzos a la defensa de sus rebaños, que pasaban largas temporadas entre Salamanca y la Sierra. Al mismo tiempo practicaban la cría de ganado estante, en las dehesas del concejo próximas a la ciudad (Zurguén, Montalbo, Marín, etc); cada vecino podía llevar a ellas los animales utilizados con más frecuencia: cuatro vacas de leche, caballos, mulos y asnos o los bueyes empleados en el transporte de material para la construcción de las iglesias. Los vecinos de la ciudad también encontraban al sur de la misma los montes que les proporcionaban frutos, castañas, bellotas, así como madera para la construcción de viviendas o carbón y leña para el fuego. Hay que señalar que los guardas del monte se encargaban de que se respetaran los cotos de los frutos, vigilaban que no se destruyeran los árboles y que las castañas quedaran a disposición de los vecinos el día de San Miguel. En la Armuña y en la zona de Villoria se detecta un aprovechamiento agrícola bastante intenso. Los pocos fueros agrícolas que se conservan de la época se refieren a aldeas armuñesas y están destinados a regular las relaciones entre los señores de los lugares y los campesinos que puedan estar interesados en acudir a explotar esas tierras ajenas. Se trataría de campesinos vasallos que se comprometen a reconocer el señorío mediante el pago de tributos específicos o a ser penalizados por el dueño con determinadas multas cuando cometan cualquier irregularidad. Esquema de construcción de una vivienda medieval (www.salamancartvaldia.es) Caso diferente es el del campesino que realiza su trabajo dirigido por el señor terrateniente. La situación más frecuente es la de yuguero, término utilizado en el fuero de Salamanca y que designa al trabajador que se encarga de desarrollar todo el ciclo del cultivo de cereal, desde la preparación de la siembra con el arado hasta la recolección. Además tenía que tener bien atendidos a los bueyes e incluso construir el establo que servía para recoger a los animales, guardar la paja y, en ocasiones, era su propia vivienda. Por lo que respecta a la repoblación de Ledesma y Alba, los datos que se tienen de estas dos plazas son muy escasos. Ni las narraciones acerca de los núcleos repoblados en el siglo X, ni los cronistas de la segunda mitad del siglo XIII que se refieren escuetamente a la repoblación de Salamanca, Ávila y otras villas de la Extremadura, hacen referencia a la repoblación de Alba. Según parece fue el propio Raimundo de Borgoña el que, repoblada Salamanca o quizás a la vez, procediera a repoblar Alba, si bien tras algún fracaso inicial debido a la gran actividad que desplegó para repoblar Ávila y Salamanca y al poco interés que le planteó la villa tormesina. (www.entreletormesybutarque.es) Según todos los indicios, la villa no pasó de ser durante mucho tiempo una pequeña aldea dedicada a la agricultura, parte integrante del cinturón productivo que se había desplegado en torno a la ciudad de Salamanca. Cuando a partir de mediados del siglo XII el interés repoblador se centra en la zona occidental de la provincia, Alba todavía no había sido objeto de una acción repobladora importante. Y es que aunque la producción agraria era muy importante y vital para el abastecimiento de la ciudad de Salamanca, si tomamos en consideración la importancia militar la fortificación de la villa podía resultar irrelevante ya que la proximidad de Salamanca garantizaba suficientemente la seguridad no solo de Alba sino del entorno en el que se asentaba la villa. Posteriormente se demostraría que esta desidia en repoblar y fortificar Alba resultó una equivocación
Personajes históricos (19)
Relación de personas que han tenido que ver con nuestra historia BULLÓN DE LA TORRE, Agustín (1845-1928) Nacido en Santibáñez de la Sierra (Salamanca). Político, bibliotecario, abogado y escritor. Estudió Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Salamanca. Fue titulado también por la Escuela de Diplomática. En Salamanca fue un destacado miembro de la Liga de Contribuyentes e intervino en el Congreso Agrícola, celebrado en esta ciudad en el año 1887, donde defendió que el Estado aplicara una política proteccionista. Durante la Primera República, abrazó los principios democráticos, formó parte de la Junta Revolucionaria de Salamanca y fue diputado provincial desde 1870 por Miranda del Castañar. Mantuvo el dominio del distrito de Sequeros que lo eligió, en 1873, y fue nombrado diputado a Cortes como republicano federal, partido en el que militó. Posteriormente formó parte del Partido Liberal, partido por el que fue elegido diputado en 1893. Con Sagasta en el poder ocupó los gobiernos civiles de Palencia, Murcia, Alicante y Burgos. Posteriormente, con Maura, se hizo cargo de los gobiernos de Alicante, Murcia y Zamora. Participó activamente en la elaboración de la Ley de Incorporación al Cuerpo de Archiveros de Biblioteca y Archivos, ocupó el cargo de dirección de la Biblioteca de la Universidad Central, la Jefatura del Depósito de Libros, Bibliotecas Populares y Cambio Internacional del Ministerio de Fomento y del de Instrucción Pública y Bellas Artes. Organizó la Biblioteca Universitaria de Salamanca, de la que fue su director. En 1901, al morir Gamazo, líder de un grupo disidente del Partido Liberal al que él se había unido, reconoció el liderazgo de Antonio Maura y se ocupó de la organización de este partido en Salamanca. Fue colaborador de varias publicaciones, entre ellas, “Tormes”, “Eco de Salamanca”, “Diario de Salamanca”, y fundador y director de “El Defensor del Secretario”. Promovió la asociación de los secretarios de ayuntamiento de la provincia, la fundación de un montepío y la reforma de este cuerpo. Falleció en Madrid en 1928. Fotografía de Agustín Bullón de la Torre, realizada por Modesto Sánchez de los Santos para el Senado (www.senado.es) BULLÓN FERNÁNDEZ, Eloy (1879-1957) Historiador y político, nacido en Salamanca. Era hijo del abogado y político Agustín Bullón de la Torre. Estudió en el Seminario Conciliar Central de Salamanca y tenía sólo 17 años de edad cuando en 1897 publica su primer libro: «El alma de los brutos ante los filósofos españoles», que firma como «Eloy Bullón… del Seminario Conciliar Central de Salamanca». Realizó estudios de Derecho y Filosofía en la Universidad de Salamanca. En 1901 gana la oposición al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos. En 1906 ocupa la cátedra de Historia de España en la Universidad de Santiago de Compostela y de la de Valladolid. En 1907 se convierte en catedrático de Geografía Política y Descriptiva de la Universidad Central de Madrid. Entre 1907 y 1923 fue sucesivamente elegido diputado en Cortes en las filas del Partido Liberal Conservador por el distrito de Sequeros. En 1922 contrajo matrimonio con Beatriz de Mendoza y Esteban (VI Marquesa de Selva Alegre y III Condesa de Montalbán), por lo que obstentó los títulos de marqués y conde consorte. Fue nombrado Gobernador Civil de Madrid el 17 de marzo de 1922, cesando el 11 de diciembre de ese mismo año. Durante la Dictadura de Primo de Rivera fue Director General de Primera Enseñanza, Subsecretario de Instrucción Pública y, de nuevo, gobernador civil de Madrid. Desde los cargos institucionales aprovechó para reformar las enseñanzas de las Escuelas Normales. Finalizada la Guerra Civil, fue nombrado decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central, ocupándose de restablecer el funcionamiento de las enseñanzas en los diversos cursos y remediando las carencias que el exilio o la depuración política habían provocado. Creó el Instituto Juan Sebastián Elcano (del Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y la revista Estudios Geográficos. Desde 1928 se convirtió en miembro de la Academia de la Historia, desde 1935 de la de Ciencias Morales y Políticas y desde 1945 de la Academia de Jurisprudencia y Legislación. Escribió obras sobre Filosofía y Geografía, como por ejemplo: “De los orígenes de la filosofía moderna. Los precursores españoles de Bacon y Descartes” o “Reformas urgentes en la enseñanza de la Geografía” Falleció en Madrid en el año 1957. Fotografía de Eloy Bullón (www.es.wikipedia.org) CABALLERO, Francisco Antonio (primera mitad del siglo XVII-1684) Eclesiástico y Jurista nacido en Salamanca. En el año 1639 obtuvo el grado de Bachiller en Cánones y en 1842, en Leyes por la Universidad de Salamanca. En ese mismo año ingresa en la Universidad de Valladolid, donde se licenció en Cánones dos años más tarde. Ocupó varias cátedras (Clementinas, Vísperas de Cánones, Instituta o Código, entre otras). Fue nombrado fiscal e inquisidor del Tribunal de Santiago el año 1655 y ocupó además el cargo de juez de bienes en el citado Tribunal. En el año 1663 se incorporó al Consejo de la Inquisición para ocupar la plaza de fiscal y de consejero. En el año 1677 fue nombrado Presidente de la Real Chancillería de Valladolid. Fue nombrado obispo de Segovia en el año 1863. Murió en Segovia en el año 1684 y fue enterrado en la nave central de la catedral de esta ciudad. Nave central de la Catedral de Segovia, donde se halla enterrado Francisco Antonio Caballero. (www.radiosegovia.com) CABALLERO Y CAMPO HERRERA, José Antonio (1754-1821) Político nacido en Aldeadávila de la Ribera. Cursó los estudios de Derecho en la Universidad de Salamanca donde fue catedrático de Derecho Natural y de Gentes. Ejerció responsabilidades importantes como alcalde de Casa y Corte, alcalde del Crimen y oidor en la Audiencia de Sevilla. Ocupó la fiscalía del Consejo Superior de Guerra y fue nombrado fiscal togado del Consejo del Reino Casado con una camarera de la reina María Luisa y miembro del Consejo de Guerra, intrigó en 1798 contra Jovellanos y le sucedió como Ministro de Gracia y Justicia (1798-1808). Compatibilizó la titularidad de este ministerio con los cargos de secretario de Marina (entre
De la A a la Z (19)
Relación de términos y expresiones (incluidos insultos) de nuestra historia. BARRAGANA: Palabra procedente del latín tardío barican–baricanis y éste del término gótico “barika” (libertad), diminutivo de “baro” (barón, hombre libre, apto para la lucha). Es una de las voces castellanas más antiguas, documentada en el siglo XI. Esposa legítima, aunque de condición inferior a la del marido y a la que las leyes no reconocían los mismos derechos civiles que a la esposa principal. Concubina, mujer que vive amancebada, haciendo vida con un hombre que no es su esposo, incluso aunque fuera clérigo. Antiguamente se llamaba así a la amiga, dama o concubina que se encontraba en la casa del que estaba amancebado con ella; y para serlo era preciso que fuese libre, y no sierva, soltera y que no tuviese parentesco en grado conocido. María de Portugal, esposa del rey Alfonso XI, reclamó en el año 1345 la pena de azotes para las barraganas de los clérigos salmantinos. Portada del Código de las Siete Partidas de Alfonso X en el que se habla de la figura de la barragana y de los requisitos que debía tener (www.barbararosillo.com) BARRAGANÍA: Procede del latín tardío barican-baricanis y este del gótico barika (libertad). Concubinato de carácter estable fuera del matrimonio, al que en los códigos medievales se atribuían efectos similares a los de éste. El contrato que constituía la barraganía estableció una serie de derechos para la mujer y los hijos, incluso en lo referente a la herencia; se exigía que no se hubiera contraído matrimonio válido previamente y estaba prohibido contraer este tipo de vínculo con varias personas simultáneamente. Según fuero y costumbre antigua se distinguían tres clases de enlaces de varón y mujer autorizados o tolerados por la ley: el matrimonio (celebrado con todas las solemnidades de derecho y consagrado por la religión), el matrimonio jurmentado (era un casamiento legítimo, pero oculto, que inducía perpetuidad y las mismas obligaciones que el solemne) y la barraganía. La barraganía se fundaba en un contrato de amistad y compañía, cuyas principales condiciones eran la permanencia y fidelidad. BARRILLA: Palabra procedente del término latino vulgar “barra” Planta cuyas cenizas se empleaban para hacer sosa, ya en el siglo XVII y se utilizaba para blanquear la ropa. Planta de la barrilla (www.cultivarsalud.com) BARRIO: Palabra procedente del término árabe “barri” (exterior) y este del árabe clásico “barri” (salvaje). Cada una de las partes en las que se dividen los pueblos o ciudades. Si el barrio se halla fuera del recinto de la población, recibe el nombre de arrabal. Grupo de casas o aldeas dependientes de otra población, aunque estén apartadas de ella. Plano de Salamanca de 1858 (www.salamancapasoapaso.blogspot.com) BARRIOBAJERO: Palabra procedente del término árabe “barri” (exterior) y este del árabe clásico “barri” (salvaje). Habitante de los barrios bajos o arrabales, extramuros de la ciudad. Generalmente estas barriadas, de menestrales primero y de proletarios después, se ubicaban en la parte baja, de ahí que surgieran ciertas connotaciones sociales, por pertenecer sus moradores a las capas humildes. Esta condición convirtió el calificativo en voz ofensiva e hiriente, por ser gente bulliciosa y dada a la alegría que sirve el vino. En el siglo XIX se los llamó «gente de barrio» un tanto despectivamente. BARROCO: Procede del francés “baroque” (extravagante) y del portugués “barroco” (perla irregular) Estilo arquitectónico o de artes plásticas que se desarrolló en Europa durante los siglos XVII y XVIII, opuesto al clasicismo y caracterizado por la complejidad y el dinamismo de las formas, la riqueza ornamental. El Barroco aparece en Italia, principalmente en Roma, donde el arte fue utilizado como medio propagandístico para la difusión de la doctrina contrarreformista. Fachada de la Clerecía (www.versalamanca.com) La Reforma protestante sumió a la Iglesia Católica en una profunda crisis durante la primera mitad del siglo XVI, que evidenció tanto la corrupción en numerosos estratos eclesiásticos como la necesidad de una renovación del mensaje y la obra católica, así como de un mayor acercamiento a los fieles. Para contrarrestar el avance del protestantismo y consolidar el culto católico se celebró el Concilio de Trento (1545-1563), sentando las bases del dogma católico (sacerdocio sacramental, celibato, uso litúrgico del Latín, culto a la Virgen, etc) y creando nuevos instrumentos de comunicación y expansión de la fe católica, poniendo énfasis en la educación y en la predicación y la difusión del mensaje católico. Este ideario se plasmó en la recién fundada Compañía de Jesús, que mediante la predicación y la enseñanza tuvo una notable y rápida difusión por todo el mundo, frenando el avance del protestantismo y recuperando numerosos territorios para la fe católica (Austria, Baviera, Flandes, Polonia, por ejemplo). Otro efecto de la Contrarreforma fue la consolidación de la figura del papa, cuyo poder salió reforzado, y que se tradujo en un ambicioso programa de ampliación y renovación urbanística de Roma, especialmente de sus iglesias, sobre todo la Basílica de San Pedro y sus aledaños. La Iglesia utilizó el arte como caballo de batalla de la propaganda religiosa, al ser un medio de carácter popular fácilmente accesible e inteligible. Culturalmente, el Barroco fue una época de grandes adelantos científicos: W. Harvey comprobó la circulación de la sangre; Galileo perfeccionó el telescopio y afianzó la teoría heliocéntrica ya estableciza por Copérnico y Kepler un siglo antes; Newton formuló la teoría de la gravedad universal; Torricelli inventó el barómetro; Bacon estableció el método experimental como base de la investigación científica o Descartes llevó a la Filolosofía el racionalismo. En España la arquitectura de la primera mitad del siglo XVII acusó la herencia del estilo herreriano, (austero y geométrico). Lo barroco se fue introduciendo paulatinamente sobre todo en la recargada decoración interior de iglesias y palacios, donde los retablos fueron evolucionando. De este período fue figura destacada Juan Gómez de Mora, autor de la Iglesia del Espíritu Santo (Clerecía) salmantina. Barroco es el patio de la Universidad Pontificia. Claustro de la Universidad Pontificia (www.visitarsalamanca.com) Entre finales de siglo y comienzos del XVIII se dio el estilo Churrigueresco (el término procede de la familia Churriguera), caracterizado por su exuberante decorativismo y el uso de columnas salomónicas: José Benito Churriguera fue autor del Retablo Mayor de la Iglesia de San Esteban (1692);
CURIOSIDADES DE NUESTRA HISTORIA (26)
LA REPOBLACIÓN DE SALAMANCA Como ya hemos reseñado en pasados artículos la provincia salmantina no llegó a despoblarse por la llegada de los musulmanes a la península y la conquista posterior de prácticamente todo el territorio. Comunidades de campesinos, principalmente, permanecieron en las zonas habitadas y los sucesivos intentos de repoblación por parte de la monarquía astur-leonesa no hacían más que afianzar zonas que sirvieran de defensa de los territorios conquistados por los reinos cristianos. Sin duda estas comunidades tendrían que disponer de unas estructuras administrativas, económicas y judiciales. El monarca Alfonso VI había reunido bajo su corona los reinos de Galicia, León y Castilla (no vamos aquí a entrar si lo había conseguido con mejores o peores artes, si la traición de Vellido Dolfos y la posterior toma de Zamora fue una leyenda o si la toma de juramento en Santa Gadea fue un capricho de Rodrigo Díaz de Vivar) y quiso consolidar los territorios de la Extremadura del Duero a base de crear plazas estables y bien defendidas. Estatua de Alfono VI, de F. Corral (1753) , ubicada en los Jardines de Sabatini (Madrid) (www.es.wikipedia.org) Para ello contó con el apoyo de personajes de los diferentes reinos cristianos peninsulares y de más allá de los Pirineos, como fue el caso del conde don Ramón o Raimundo, hijo de Guillermo I de Borgoña, que se instaló en la corte y contrajo matrimonio con la hija del rey, Doña Urraca. Tomó parte de varias campañas contra los musulmanes y le fue encomendada la repoblación de la amplia franja de terreno al sur del Duero, denominada la Extremadura. El proceso inmigratorio se alimentará básicamente de contingentes procedentes de las regiones más septentrionales del reino castellano-leonés. Contingentes entre los que habrá que diferenciar, por una parte, los elementos militarizados recién llegados que se suman al grupo de los caballeros que se ha ido configurando tiempo atrás como exigencia y respuesta a los peligros de la frontera. Por otra parte los nuevos aportes campesinos atraídos a estas regiones por los privilegios contenidos en los fueros de la repoblación que garantizan, al menos parcialmente, la independencia y la libertad frente al avance de la feudalización. Fernando Araujo en su obra “La Reina del Tormes” refiere, en el artículo dedicado a la repoblación de la ciudad salmantina, que tras la toma de Toledo (1085) “no se hizo esperar para nuestra ciudad el ansiado día de la restauración; encomendada antes de 1102 esa repoblación y custodia, nada menos que al famoso Conde D. Ramón de Borgoña, esposo de la Infanta primogénita de Castilla y León, Doña Urraca, asistido de infanzones tan ilustres como el Conde D. Vela de Aragón, D. Fruela de León, D. Martín Fernández de Toro, D. Pedro Arias Aldava y otros, y puesto al frente de la Diócesis al no menos justamente celebrado D. Jerónimo Visquio, inmortalizado en crónicas, poemas y romances como asiduo consejero y ayudador del magnánimo Ruy Díaz de Vivar…”. Miniatura medieval que representa a D. Raimundo de Borgoña (www.es.wikipedia.org) Villar y Macías, en su “Historia de Salamanca” especifica que D. Ramón de Borgoña trajo “para poblar a Salamanca, gente de diversas naciones o náturas. Vinieron los francos, siendo su caudillo D. Giral Bernal, progenitor de los Bernales de Salamanca… De las montañas de Asturias y León vinieron los llamados serranos; y al frente de ellos D. Fruela de León, progenitor de los Flores… Del antiguo Condado de Castilla vinieron los castellanos, con el Conde D. Vela de Aragón; de él proceden los Rodríguez de las Varillas… Los bregancianos trajeron de jefe a D. Pedro de Anaya, progenitor de los Anaya; y los portogaleses, con D. Godino de Coimbra, de quien descienden los Godínez, duques de Tamames y los condes de Santibáñez. Los Toreses, con el Conde D. Martín Fernández. Los mozárabes ya existían en Salamanca, fueron los únicos cristianos que la ocuparon durante la dominación sarracena… Hubo otro clase, si no de repobladores, por los menos de moradores de Salamanca, que coexistirían ya con los mozárabes, y eran los judíos”. La primera noticia que existe de la nueva y definitiva repoblación de la ciudad de Salamanca procede de la “Primera crónica general de España” de Alfonso X (obra escrita dos siglos después de estos acontecimientos) y la sitúa en el marco de la repoblación de toda la Extremadura del Duero. Según esta crónica el rey Alfonso VI, en el año 1075 “pobló la Extremadura y las ciudades y villas que estaban despobladas y como yermas. Y las que pobló este rey Don Alfonso fueron estas: Salamanca, Ávila, Medina del Campo, Olmedo, Coca, Yscar, Cuéllar, Segovia, Sepúlveda”. Sin embargo hasta los años 1102 y 1107 no hay constancia documental de esta repoblación. Doña Urraca I de León, miniatura medieval. (www.es.wikipedia.org) Existen de estos años dos escrituras de donación al obispo de Salamanca, Jerónimo Visquio de Perigord. La primera escritura de ellas, otorgada por don Raimundo de Borgoña y su mujer, Doña Urraca, pretende sentar las bases materiales para la restauración de la sede episcopal salmantina mediante una importante donación de tierras y rentas y la concesión del poder jurisdiccional propio de la autoridad episcopal. Para ello somete a la autoridad del obispo Jerónimo todas las iglesias y clérigos de Zamora y Salamanca, así como una serie de villas ocupadas por el conde. Además se le adjudica la tercera parte de todos los censos y rentas de la ciudad: portazgo, montazgo, multas judiciales o el diezmo de todos los frutos. Todo ello se completa con la concesión de un barrio situado fuera de la ciudad (entre la puerta del río y el curso fluvial, a la izquierda del puente) y la entrega de varias aceñas, pesqueras, tierras agrícolas y un huerto situado a la izquierda del Tormes. La segunda de las escrituras data de 1107 y a través de ella el rey Alfonso VI confirma todos los términos de la donación anterior. Estos documentos nos ayudan a comprender el proceso repoblador, no como un acto singular y aislado, sino como parte
PERSONAJES HISTÓRICOS (17)
Relación de personajes que tuvieron que ver con nuestra historia. BOTELLO MALDONADO, Francisco (1520-1576) Jurisconsulto nacido en Ciudad Rodrigo. Colegial del Colegio Mayor de San Bartolomé. Licenciado en Derecho Civil. Palacio de los Vivero, antiguo centro de la Real Chancillería de Valladolid (www.info.valladolid.es) Oidor de la Real Chancillería de Valladolid y de la Chancillería de Granada. Consejero del Consejo Real y del Consejo Supremo de las Indias. Murió en Madrid. Fachada de la Real Chancillería de Granada (www.es.wikipedia.org) BOYER, Benito (muerto en 1592) Librero, nacido en San Boneto en la Forestania. Es el prototipo de los libreros “andantes en ferias españolas y extranjeras”. Debió instalarse en Medina del Campo en torno al año 1556, donde, junto a su hijo Luis, fue uno de los más ricos libreros. El primer documento comercial conocido está fechado seis años más tarde. Descendía de Lyon y en 1562 empezó Benito a editar numerosas obras hasta 1589, y no siendo bastantes los impresores medinenses para atender sus compromisos, buscó impresores a otras poblaciones, particularmente en Salamanca y Sevilla. Muchos de sus libros impresos en Salamanca los enviaba a la Nueva España (América). Marca de Benito Boyer (www.museoferias.net) Hizo frecuentes viajes por Italia, Alemania y Francia, y durante sus prolongadas ausencias dirigía en ésta sus importantes negocios otro francés, Gaspar Nivele. Los frailes dominicos le cedieron el privilegio de reimprimir las obras teológicas de Domigo de Soto (In Quartum Sententiarum, De iustitia y iure libri), de las que publicó repetidas ediciones por gozar de gran reputación tanto dentro como fuera de España el teólogo dominico. También se pueden destacar otras obras de Juan Harlemius, Pedro de Reinosa, Pedro López de Santa Catalina, Francisco de Guzmán (Triunfos morales) o Diego Rodríguez de Almela (Valeio de las Historias escolásticas de la Sagrada Escritura). Casado con Beatriz Delgado, hija del librero e impresor Mateo del Canto, en su dote hay dos casas convertidas después en uno de los mayores depósitos de libros de la Península pues en el momento de su muerte el fondo estaba formado por más de veintidós mil volúmenes. BRACAMONTE Y GUZMÁN, Gaspar (1595-1676) Noble, diplomático y estadista. Nacido en Peñaranda (Salamanca). Conde de Peñaranda, Virrey de Nápoles, conde consorte de Peñaranda de Bracamonte y Grande de España. Gaspar fue el quinto hijo de don Alonso de Bracamonte y Guzmán, VI señor de Bracamonte y I conde de Peñaranda de Bracamonte, y de doña Juana Pacheco de Mendoza, hija de los condes de Puebla de Montalbán. Don Gaspar se convirtió en conde consorte por su matrimonio con su sobrina, doña María de Bracamonte y Portocarrero, III condesa de Peñaranda e hija de su hermano Baltasar Manuel de Bracamonte Guzmán, a su vez II conde de Peñaranda. En 1618 se graduó de licenciado en Cánones y en 1622 fue nombrado Camarero del Infante don Fernando, cardenal arzobispo de Toledo. En 1626 Felipe IV le nombró fiscal del Consejo Real de Órdenes con hábito de Alcántara y en 1628 consejero del mismo Consejo, donde estuvo hasta el año 1635. En 1642 le nombró gentil-hombre de Cámara. Fue ministro plenipotenciario de España en el Congreso de Westfalia (1645-1648) donde las potencias europeas negociaban una paz que pusiese fin a la llamada Guerra de los Treinta Años y, a su retorno, fue nombrado consejero de Estado. En 1651el rey le nombró presidente del Consejo de Órdenes. En 1653 le concedió la presidencia del Consejo de Indias y en 1657 fue enviado a la Dieta de Frankfurt como representante de Felipe IV para apoyar la elección del rey de Hungría Leopoldo, hijo del emperador Fernando III. Se trasladó posteriormente a Italia en el año 1658 al ser designado como nuevo virrey de Nápoles, puesto que ocupó hasta 1664. Retrato de D. Gaspar de Bracamonte y Guzmán en un grabado de P. de Jode II (1648) Biblioteca-Palacio de la Paz, de la Haya (www.es.wikipedia.org) A su regreso de Nápoles el rey le nombró miembro del Consejo de Estado y Guerra y, en su testamento, miembro de la Junta de Gobierno que se debía formar tras su muerte para asesorar a la reina Mariana de Austria, como regente, durante la minoría de edad del rey Carlos II y en la que fue el principal consejero de la reina en cuestiones de política exterior. Dirigió la política exterior española durante la citada minoría de edad de Carlos II, siendo consejero de Mariana de Austria en momentos difíciles para la corona: Castilla se enfrenta a la secesión de Portugal, Luis XIV aspira a anexionarse los Países Bajos y recientemente se había firmado el Tratado de los Pirineos (1659). Defendió el acercamiento a Francia, pero la actitud de Luis XIV le llevó a un acuerdo con Gran Bretaña. Cuando Francia atacó las Provincias Unidas en 1672, Bracamonte actuó enérgicamente y logró crear la Alianza de La Haya, integrada por el Imperio, España, Provincias Unidas y el duque de Lorena; su objetivo era frenar la expansión francesa. Sus divergencias con el valido Valenzuela y su avanzada edad le decidieron a abandonar la política. Murió en Madrid el 14 de diciembre de 1676 y, aunque había encargado la construcción de dos nichos, uno para él y otro para su esposa, en el altar de la Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel de Peñaranda de Bracamonte, finalmente fue enterrado en el claustro del Convento de las Madres Carmelitas Descalzas de la misma localidad. BRAVO DE PIEDRAHITA, Juan (1527-1610) Médico nacido en Piedrahita (Ávila). Se formó como médico en la Universidad de Salamanca, donde obtuvo los grados de licenciado (1553) y de doctor (1561). Tras ocupar durante tres cursos (1560-1563) la cátedra de Articela de dicha Universidad, desempeñó la de Avicena hasta su jubilación en 1597. Ejerció como médico en Salamanca. Publicó numerosas obras, todas las cuales corresponden al galenismo dominante en la medicina académica española del último cuarto del siglo XVI, cerrado a los planteamientos renovadores de las décadas anteriores. El primer libro de Bravo, por ejemplo, fue una exposición típicamente escolástica de la naturaleza, las causas y la cura de la rabia (1571), escrito con