Relación de personajes que han tenido que ver con nuestra historia. BERNARDAS: Monjas pertenecientes a la congregación cisterciense de San Bernardo. Se dedican a la vida contemplativa y el trabajo en clausura. Vista del Convento de las Madres Bernardas, en el Camino de las Aguas (www.elnortedecastilla.es) La Orden del Císter, en sus orígenes (1098), no quería instituir una rama femenina de monjas pero a lo largo del siglo XII se fueron fundando abadías en Francia. Posteriormente lo hicieron en diversos lugares de la Península, tales como Santa María la Real de las Huelgas (Valladolid y Burgos) o San Miguel de las Dueñas (León). El declive de la Orden del Císter se manifestó en las comunidades femeninas durante el siglo XIV. Se dieron algunos movimientos de reforma, como la fundación de una nueva orden en Toledo (la Orden de la Inmaculada Concepción). Con la desamortización de Mendizábal (primera mitad del siglo XIX) desaparecen en España los monasterios cistercienses de los monjes pero no los de las monjas, que quedaron bajo la jurisdicción de los respectivos obispos. A finales del siglo XIX se fundan en España nuevos monasterios cistercienses de monjes, principalmente de la Orden Cisterciense de la Estrecha Observancia (llamados “los Trapenses”) y algunos monasterios de monjas se unieron a ella. En Salamanca se halla el convento de las Madres Bernardas, nombre con el que se conoce al Monasterio de Santa María de Jesús, que se levanta en el Camino de las Aguas, donde se trasladó tras la venta del convento del Santo Nombre de Jesús a los Padres Escolapios en el año 1957. Portada de la iglesia del antiguo convento del Santo Nombre de Jesús, en el interior de las instalaciones del Colegio de los Padres Escolapios (www.salamanca.historia.blogspot.com.es) BERNARDO DEL CARPIO: Personaje legendario. Nace en el Castillo de Saldaña. Hijo extramatrimonial, según la leyenda, aunque no hay base documental que lo confirme, de Jimena (hermana del rey astur Alfonso II) y de Sancho Díaz (Conde de Saldaña). El rey, al conocer el hecho, encarceló al conde y encerró en un convento a su hermana. Medallón con la efigie de Bernardo de Carpio, en el Pabellón San Martín de la Plaza Mayor, obra de Alejandro Carnicero (1733-1734). (www.nodulo.org) Fue criado en la corte y se convirtió en un guerrero con éxito quien al conocer el destino de sus padres exigió su liberación. Ante la negativa del rey se rebeló y fue desterrado. Según la Crónica General de Alfonso X el Sabio, construye un castillo en un teso que llamó El Carpio, origen del actual pueblo de Carpio Bernardo. Tras conseguir la liberación de sus progenitores, le entregó las llaves del castillo al monarca. Se le atribuyen numerosas hazañas, entre ellas la derrota de Carlomagno en Roncesvalles y durante el Siglo de Oro sirvió de inspiración para obras caballerescas tanto en español como en portugués. Todos los medievalistas niegan su existencia, aunque Vicente José González (sacerdote e historiador asturiano) sí la defiende, argumentando que los estudiosos que la niegan lo hacen a causa de la confusión que se ha dado entre la primera batalla de Roncesvalles (778) y la segunda de esas batallas (808) en la que no tuvo nada que ver. Su tumba se encuentra en el interior de una cueva de Peña Longa, en Aguilar de Campoo y fue visitada por Carlos V en el año 1522, llevándose su supuesta espada, la cual se encuentra actualmente en la Real Armería de Madrid. Detalle de la lápida de Bernardo de Carpio en la Cueva de Peña Longa próxima a Aguilar de Campoo (www.canalpatrimonio.org) BERRUGUETE, Alonso (1488-1561) Pintor y escultor. Nacido en Paredes de Nava (Palencia), es hijo de Pedro Berruguete, introductor de las formas renacentistas en la pintura en España. Sus primeros años de vida son confusos, aunque aprendió pintura y escultura en el taller familiar. Marchó a Italia hacia el año 1507 y estudió pintura, escultura y arquitectura en Roma y Florencia, donde entró en contacto con Miguel Ángel y conoció la obra de Donatello y Leonardo da Vinci. En Roma terminó un cuadro de Filippino Lippi ((“La Coronación de la Virgen”, que se halla en el museo del Louvre) y realizó una copia de “Laooconte y sus hijos” de Miguel Ángel; en Florencia estudia las obras de la Capilla Brancacci y las del Palazzio Vecchio. Gozó de la protección de Bramante. Busto de Alonso Berruguete (www.esperanza.magnaplus.org) Regresa a Castilla entre 1517 y 1518. Como pintor del rey, forma parte del séquito real que acompaña al monarca a Alemania y se le encarga la pintura de la Capilla Real de Granada. En 1523 se instala definitivamente en Valladolid, al ser nombrado escribano de la Audiencia de esta ciudad, cargo que desempeñó (eso sí, con excesiva irregularidad) hasta el año 1542. Su “Cristo en el Calvario” del Retablo de San Benito de Valladolid (se encargó de la imaginería, los relieves y las pinturas) le consolidó la fama como el mejor escultor de la escuela castellana. En 1529 trazó el Retablo mayor del Colegio de los Irlandeses de Salamanca, obra que contiene poca escultura, destacando La Piedad y El Calvario. Retablo Mayor de la iglesia del Colegio del Arzobispo Fonseca, con pinturas y esculturas de Alonso de Berruguete (www.viajarconelarte.blogspot.com.es) En 1535, el cardenal Tavera (arzobispo de Toledo) llamó a Berruguete para trabajar en diversos proyectos, entre ellos la sillería del lado de la Epístola de la catedral, utilizando el nogal y el alabastro que deja sin policromar. Entre sus últimas obras se encuentran el Retablo de la iglesia de Santiago (Cáceres) o el Sepulcro del Cardenal Tavera (Toledo). Sus obras tienen fuerte personalidad, un profundo espiritualismo, acentuado por la expresividad y el dinamismo. Sus imágenes presentan formas atormentadas que se relacionan con la tradición gótica hispana. Los defectos de talla son paliados por una policromía puesta al servicio del realismo Fallece en 1561 y sus restos se encuentran en la iglesia de Ventosa de la Cuesta (Valladolid). BETANZOS, Domingo de (1480-1549) Misionero dominico español. Nace en León en 1480, en el
De la A a la Z (14)
Relación de términos y expresiones (incluidos insultos) de nuestra historia. AVERÍA: Palabra procedente del término árabe “awariyya” (mercaderías estropeadas) y éste del árabe clásico “awar” (defecto, vicio) Daño que padecen las mercaderías o que impide el funcionamiento de un aparato, instalación o vehículo. El Diccionario de Autoridades define el término como la pérdida entre los comerciantes que trataban con las Indias y otras partes, por causa del daño que padecen en la navegación las mercaderías. Existía el Derecho de Avería: impuesto sobre el comercio de Indias, con el que comerciantes y viajeros debían contribuir a sufragar los gastos de protección de las naves mercantes. Fue establecido en 1537, al organizarse la Armada Real para la seguridad de la flota de las Indias. Se comenzó cobrando el 2,5% sobre el valor de las mercancías, aunque el porcentaje no dejaría de crecer desde 1587, con el aumento de las amenazas de los piratas ingleses; en ocasiones se llegó al 30%. Se suspendió en 1660 ante el fraude generalizado y el contrabando que existía. Sevilla y su puerto (1660), importante en el comercio de las Indias. Cuadro del pintor Alonso Sánchez Coello. Museo de América (Madrid) (www.sevilla-insolita.bolgspot.com.es) AYO: Palabra procedente del término gótico “hagja” (guardia) Persona encargada en las casas principales de custodiar niños o jóvenes y de cuidar de su crianza y educación. El Diccionario de Autoridades define el término como la persona a cuyo cuidado está el criar, educar e instruir algún niño en buenas costumbres y modo civil. A las mujeres pertenece esta incumbencia hasta que los niños llegan al uso de razón, y desde allí en adelante a los ayos. El ayo era uno de los oficios de la Corte, de las casas nobles y de las familias ricas, encargado de la educación inicial y custodia de los niños y jóvenes, a modo de tutor. En el reino de Castilla ya las Siete Partidas de Alfonso X documentan el oficio de los ayos que se caracterizaba por su condición de servidores del niño o joven, a cuya casa acuden y al que tratan individualmente. Portada del libro de Las Siete Partidas, donde se recogen las características del ayo. Libro impreso por Andrea Portonaris en Salamanca (www.iberlibro.com) AYUDA: Palabra proceden del término latino “adiutare” (ayudar) Subalterno que en algunos oficios de palacio servía bajo las órdenes de su jefe. Ayuda de cámara: Criado cuyo principal oficio es cuidar del vestido de su amo. El Diccionario de Autoridades lo define como el criado que sirve en la cámara (aposentos) del rey o de cualquier otro personaje para ayudar a vestirle y cuidar de los vestidos. Ayuda de oratorio: Clérigo que en los oratorios de palacio hacía el oficio de sacristán. Uniforme de Ayudante de Cámara de Alfonso XIII (www.todocoleccion.net) AYUNTAMIENTO: Palabra procedente del término latino “ayunto” (junta) Corporación compuesta por el alcalde y varios concejales para la administración de los intereses de un municipio. El Diccionario de Autoridades lo define como la acción de unir o juntar una cosa con otra. Como dato histórico podemos señalar que en el año 1776 el Ayuntamiento de Salamanca estaba formado por: Un presidente, el Corregidor, nombrado por el Rey 44 regidores: 22 eran del Bando de San Benito y 22 eran del Bando de Santo Tomé 2 diputados, elegidos por el pueblo 1 Personero del Común, elegido por el pueblo 6 Sexmeros (4 de la Tierra y 2 de la Ciudad): tenían voz y voto en lo referente a la agricultura El escribano: un notario de la ciudad AZAFATA: Palabra procedente del término “azafate” (canastillo) Criada de la Reina, que la sirve los vestidos y alhajas que se ha de poner, y los recoge cuando se los quitaba. Tomó el nombre de azafata, porque sirve estos vestidos y alhajas en un azafate (especie de canastillo llano). Según el Diccionario de Autoridades, era una oficio de la Casa real, que servía una viuda noble, la cual guarda y tiene en su poder las alhajas y los vestidos de la Reina, y entra a despertarla con la Camarera Mayor y una señora de honor, llevando en un azafate el vestido y las demás cosas que se ha de poner la Reina. Azafate datado hacia 1755, con decoración repujada, de José Yavar (www.unav.es) AZAFATE: Palabra procedente del término árabe “assafat” (canastillo) Bandeja con borde de poca altura, tejido de mimbres o hecho de paja, oro, plata u otra materia. AZAGAYA: Palabra procedente del término arábigo hispánico “azzagaya” (lanza) Lanza o dardo pequeño arrojadizo. Era un arma primitiva de asta y ligera que se lanzaba con las manos o con la ayuda de un propulsor. Era característica del Paleolítico Superior europeo Dibujo de azagayas decoradas del Magdaleniense (entre 15.000 y 8.000 años a.C.) (www.es.wikipedia.org) AZCONA: Palabra cuyo origen se desconoce. Arma arrojadiza, como dardo. Según el Diccionario de Autoridades hay varias opiniones sobre el origen de este vocablo. Covarrubias defiende que es palabra arábiga; pero lo más natural es que proceda del término vasco “gascona”, por ser un arma usada por los gascones. Imágenes de azconas www.armasyarmadurasenespana.blogspot,com.es) AZOGUE: Palabra procedente del término arábigo hispánico “assúq” (calle) La plaza de algún pueblo, donde se tiene el trato y comercio público. Con el término de “Azogue Viejo” se llamaba a la primera plaza de Salamanca y estaba situada detrás de la Catedral Vieja. Es en esta plaza donde se ubicaba el mercado durante los siglos XII y XIII. Plano de Salamanca en la Edad Media y la ubicación de la Plaza del Azogue Viejo. (www.salamancapasoapaso.blogspot.com.es) AZUMBRE: Palabra procedente del término árabe-hispano “attúmn” (octava parte). Medida antigua de capacidad para líquidos que equivalía a unos dos litros en Castilla. El Diccionario de Autoridades define el término como la octava parte de una arroba. Se dividía en cuatro cuartillos. Ocho azumbres formaban una cántara o arroba mayor y dos azumbres una cuartilla. Imagen de azumbre, como medida de líquidos en Castilla (www.fyqvanessadelaflor.blogspot.com.es) Para la elaboración del presente artículo hemos consultado los siguientes documentos: – AA.VV. (1776) “Diccionario de Lengua Castellana” Madrid.
CURIOSIDADES DE NUESTRA HISTORIA (21)
SALAMANCA Y LOS PRIMEROS MUSULMANES Como ya dijimos en el capítulo anterior, la crisis económica, social y política que vivió el reino visigodo coincidió con la expansión musulmana por el norte de África, facilitando su entrada en la Península. Grabado del rey Don Rodrigo (www.historalia.com) Tras la batalla de Guadalete y la derrota del ejército de don Rodrigo, el cuerpo de éste no fue encontrado y las leyendas aparecieron de inmediato. Según una de ellas el vencido rey huyó hacia Mérida y luego se refugió en la Sierra de Francia. Hasta allí llegaron las tropas bereberes, mandadas por el walí norteafricano Muza ibn Nusayr, vasallo del califa de Damasco, que lo volvería a derrotar en la batalla de Segoyuela de las Cornejas, cerca de Tamames, Otros apuntan al “Castillo Viejo” de Valero, lugar en el que se refugió el rey Rodrigo, acompañado de su amada la Cava, hija del conde Julián quien les persiguió poniendo sitio a la fortaleza. La Cava en estos lares se la conoce como Quil’ama, dando nombre a la Sierra en la que se encuentra este paraje. Rodrigo, en el último momento, consigue escapar poniendo a salvo un gran tesoro en una cueva cercana. Finalmente, el Rey encontrará la muerte en Viseu (Portugal), convertido en eremita en un intento de purgar sus culpas. Algunos viajeros, muchos siglos después, dicen haber leído una lápida en una pequeña iglesia en la que se pudiera leer: «Aquí yace Roederico, último rey de los godos«. Vista del promontorio denominado «Castillo Viejo», en la Sierra de las Quilamas, donde, según la leyenda, se refugió Don Rodrigo con su amada (www.salamancaentresierras.com) Leyendas aparte, lo que sí es cierto es que el poder visigodo se desintegró y la mayor parte de los territorios quedaron bajo control militar de los invasores musulmanes, control poco eficaz por lo que respecta al territorio salmantino, tal y como señalan las fuentes históricas y los restos arqueológicos. A pesar de ello, según la creencia popular que ha circulado por nuestros pueblos existe la leyenda de que determinadas ruinas o restos arquitectónicos antiguos pertenece a los “árabes”, acompañado todo ello de alusiones a la existencia de grandes tesoros ocultos o el recuerdo de algún mártir, víctima de la crueldad musulmana. No dejan de ser creencias sin ninguna base científica y tal y como señala Gómez Moreno: “De árabe puro nada he visto en la provincia; todo lo que revela arte de moros está hecho al servicio del cristianismo y aparece subyugado por éste”. Parece lógico este planteamiento toda vez que es muy probable que ningún árabe llegara a establecerse de modo fijo en Salamanca entre los siglos VIII y XI, aunque pasara por estas tierras en alguna expedición militar o de saqueo. Ya señalamos en el capítulo anterior que el wali Muza, atendiendo a la llamada del califa de Damasco, atravesó la Península desde sus conquistas del noroeste, siguiendo la vía de Astorga a Mérida y ocupando las zonas occidentales, afianzando de este modo el dominio musulmán sobre puntos como Zamora o Salamanca. Sí pudieron permanecer durante algunas décadas en las ciudades de la cuenca del Duero grupos de bereberes como retenes militares para controlar la población, aunque su estancia fue efímera y desde mediados del siglo VIII abandonaron su destino y funciones. Ellos podían haber dejado huellas artísticas, pero teniendo en cuenta su dedicación militar y el escaso desarrollo cultural de estos nortefricanos, poco pudieron dejar. En realidad el poder musulmán quedará limitado al norte por el Sistema Central y, por tanto, nuestra provincia se encontraría al margen, aunque no exenta de expediciones de saqueo o ataques. Si bien y siguiendo fuentes musulmanas, y tal y como ha constatado F. Maíllo, no hay alusión a Salamanca en los escritos de los siglos VIII y IX, lo que prueba el escaso interés y control que ejercieron sobre el territorio salmantino. ¿Hubo continuidad de los pobladores de estas tierras? Sin duda pudo haber continuidad aunque en circunstancias adversas, tanto militares como económicas (durante el siglo VIII se produjeron varias sequías que conllevaron hambrunas), aunque las grandes propiedades que la iglesia y la nobleza poseían habían sido prácticamente eliminadas. Imagen de Alfonso I, apodado El Católico (www.historiadeespana.review) También hay que tener en cuenta la voluntad del rey Alfonso I de trasladar hasta la zona astur a los habitantes de estos territorios salmantinos junto con los demás de la cuenca del Duero. Todo ello pudo provocar el despoblamiento de esta zona, convirtiéndola en “frontera estratégica” entre los cristianos del norte y los musulmanes del sur. No parece un planteamiento descabellado; sin embargo hay datos que lo pudieran contradecir; entre ellos, la continuidad de la toponimia romana y aún prerromana en muchos lugares de nuestra provincia, que no puede explicarse si se hubiera producido un vacío de población de unos cuatro siglos (parece mucho tiempo); abandono prolongado que hubiera significado la ruina total de poblaciones enteras y la pérdida de la memoria sobre ellas. Permanecieron topónimos prerromanos como Salamanca, Arapiles, Ledesma, Barruecopardo, Peñaranda, Macotera, Béjar, Cantalapiedra o Batuecas; también topónimos latinos como Baños, Buenamadre o Lumbrales. Todos ellos, de haberse producido la despoblación total, habrían caído en el más completo olvido. Otros topónimos que aparecen en el territorio salmantino pueden hacer pensar en lugares de asentamiento de tropas árabes y bereberes tal y como lo demuestran lugares tan distanciados como Majuges, Gajates o Izcala. Se tiene constancia, por otra parte, de la existencia de perseguidos, algunos procedentes de Al-Andalus, que deseaban vivir libres en sus costumbres y religión tradicional. Ello puede ser la causa de que determinados lugares tengan nombres de origen árabe, que se localizan sobre todo en terrenos serranos: La Alberca, Mogarraz, Navamorisca, etc.; todos ellos pudieron ser lugares cuyos habitantes fueran mozárabes que se trasladaron más allá del dominio musulmán o de gentes que se asentaron en la zona aprovechando el descontrol de la misma. Habría que pensar que hubo continuidad de pobladores, aunque no de todos (eso sí). Resulta claro que la población autóctona se mantuvo en su lugar tras
PERSONAJES HISTÓRICOS (13)
Relación de personajes que han tenido que ver con nuestra historia. BENITO DE MIRANDA, Francisco (1721-1793) Grabador, nacido en Salamanca. Estudió grabado en España, donde trabajó durante un tiempo hasta que viajó a las colonias americanas. El 30 de noviembre de 1751 fue designado, por Real Orden, Segundo Tallador de la Casa de Moneda de Santa Fe de Bogotá a donde llegó en 1752 acompañado de José Martín Carpintero, Primer Grabador de la Casa de Moneda, y de su segunda esposa. En 1755 nació su hijo,Tomás Benito de Miranda, quien luego habría de ayudar a su padre en el oficio de la Casa de Moneda. En 1777 fue designado para dirigir una Escuela de Dibujo que debía funcionar en San Carlos. En 1782 ejecutó una talla en cobre, firmada y fechada, que representa a la Virgen María, vestida de pastora. Esta es la talla más antigua que se conoce en Colombia. Este grabado fue dedicado al Arzobispo Virrey don Antonio Caballero y Góngora. En 1791 ejecutó otro grabado en cobre de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, por encargo del Virrey Ezpeleta. El 15 de octubre de 1793 murió en Santafé de Bogotá (Colombia). Virgen del Rosario de Chiquinquirá. Grabado en cobre (www.colarte.com) BENLLIURE Y GIL, Mariano (1862-1947) Escultor, nacido en Valencia. Perteneció a una familia con tradición artística, en la que su padre realizaba trabajos de decoración de viviendas y sus dos hermanos mayores, José y Juan Antonio, eran pintores. En 1871, con tan solo nueve años, se trasladó a Madrid con su hermano mayor (José), donde se inició como tallista, participando en concursos y exposiciones. Con quince años hizo su primera obra importante en Zamora, el paso procesional “El Descendido”, para la Real Cofradía del Santo Entierro de esa ciudad. Comenzó a cultivar la tauromaquia con representaciones en bronce de las distintas suertes del toreo y sus protagonistas. Tuvo una etapa dedicada a la pintura pero en 1879 viajó a Roma y, fascinado por Miguel Ángel, abandona los pinceles para dedicarse exclusivamente a la escultura. Logró el segundo premio en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid en 1884 con su escultura “Accidente”. En 1887 logró el primer premio en este certamen con la estatua del pintor Ribera. Recibió condecoraciones extranjeras: Legión de Honor (de Francia) o la medalla especial del Emperador Francisco José de Austria. En 1900 ganó la Medalla de Honor en Escultura en la Exposición Universal celebrada en París. Su estilo se caracteriza por una cuidada ejecución dentro del realismo anecdótico. Sus temas recogen hechos cotidianos, y tipos de la calle, lo que le valió una gran popularidad, siendo considerado uno de los mejores escultores nacionales de su época. Dentro de su producción hay temas variados: motivos taurinos, motivos religiosos, retratos, figuras de la vida cotidiana o monumentos y mausoleos. También realizó maquetas de monumentos para América. Trabajó en la provincia de Salamanca, en la capital y en Ciudad Rodrigo. Imagen de Nuestra Señora de la Soledad en su capilla de la Catedral de Salamanca (www.jesuario.blogspot.com) En la capital trabaja para la Hermandad de la Soledad que le encarga en 1940 una imagen de la virgen (Nuestra Señora de la Soledad) que no gustó en un primer momento, siendo devuelta al autor para que la modificara. La nueva imagen destaca por su realismo y serenidad. En Ciudad Rodrigo trabajó en la Iglesia del Sagrario, construida como panteón funerario de la familia Pacheco. En una de las capillas, que acoge el mausoleo de los Marqueses de Cerralbo, esculpe la estatua orante del último Marqués y el frontal de altar de la capilla. Murió en Madrid en 1947 y sus restos fueron trasladados a Valencia donde reposan junto a los de sus padres. Estatua orante del Marqués de Cerralbo. Capilla de la Iglesia del Sagrario de Ciudad Rodrigo (www.hotelesenciudadrodrigo.blogspot.com.es) BERENGARIO (muerto en 1150) Eclesiástico. Se desconoce el lugar y la fecha de nacimiento. Fue el sexto obispo de Salamanca (entre 1135 y 1150), tras la repoblación de la ciudad y la restauración de la sede episcopal en el año 1102. Fue nombrado canciller del rey Alfonso VII. De 1136, hay una donación de Alfonso VII «el Emperador» a Santa María de la Sede de Salamanca, es decir a la Catedral, en la persona de su obispo Berengario Obispo de Salamanca, de Carrascal con sus términos; de ahí el nombre de «Carrascal del Obispo». No existe una documentación precisa, pero parece que durante su episcopado (en torno a 1140) se iniciaron las obras de la Catedral Vieja, en una primera etapa, en la que se ejecutaron las trazas y las labores de explanación. Según el libro “Compendio histórico de la ciudad de Salamanca, su antigüedad, la de su Santa Iglesia y grandezas que la ilustran” de Bernardo Dorado, por estas fechas se llevaron a cabo expediciones salamantinas, (en las que se encontraban clérigos mandados por el Obispo Berengario) a la comarca de la antigua Miróbriga para desalojar a los moros y sentar las bases de la futura repoblación de lo que se llamaría Ciudad Rodrigo. Fue nombrado Arzobispo de Santiago de Compostela, aunque falleció antes de que llegase la confirmación del cargo por el papa. Representación de cómo pudo haber sido la Catedral Vieja de Salamanca, proyectada en tiempos del obispo Berengario. Imagen de «Amigos del Románico» (www.destinocastillayleon.es) BERMÚDEZ DE CASTRO RASCÓN, Juan (1821-finales del siglo XIX o principios del siglo XX) Noble y político, nacido en Aldeanueva de Figueroa (Salamanca). IV Vizconde de Revilla de Barajas. Nacido dentro de una familia aristocrática. Fue colegial mayor del arzobispo de Salamanca, beca que había vestido su padre siendo colegial y rector del mismo colegio. Estudió Derecho, licenciándose en el año 1844 en la Universidad de Salamanca. Terminada la carrera se incorporó al Ilustre Colegio de Abogados, en junio de 1845. Antes, en 1843, fue nombrado diputado del hospital civil de la Santísima Trinidad. En el año 1849 fue nombrado diputado a Cortes por el distrito de Peñaranda de Bracamonte, por el Partido Moderado. En 1850 fue nombrado miembro de
De la A a la Z (13)
Relación de términos y expresiones (incluidos insultos) de nuestra historia. AUDIENCIA: Palabra procedente del término latino “audientia” (prestar atención, escuchar atentamente) Nombre que recibieron los órganos judiciales superiores de los antiguos reinos hispánicos. En la Corona de Castilla la audiencia surge en la Baja Edad Media (la primera audiencia fue establecida en Valladolid el año 1371). En 1494 la reina Isabel la Católica dividió dicha audiencia en dos: la Audiencia de Valladolid (competente en los territorios al norte del Tajo) y la Audiencia de Ciudad Real (con competencia al sur del mismo río), posteriormente trasladada a Granada en el año 1505. Posteriormente se crearían nuevas audiencias: la de Aragón (en Zaragoza), la de los Grados (en Sevilla), la de Canarias, Galicia, Asturias, Extremadura, Albacete.. En América se instaló por primera vez en Santo Domingo (1511) Las audiencias castellanas se componían de un número variable de jueces letrados, llamados oidores (para las cuestiones civiles) y alcaldes del crimen (para lo criminal) y estaban presididos por un gobernador o regente. Fachada principal de la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid, que fue ubicada en el Palacio de los Vivero. Dibujo de Ventura Pérez (www.maytediez.blogia.com) AUDIENCIA ESCOLÁSTICA: Era el nombre que recibía el tribunal de la Universidad de Salamanca, presidido por el juez supremo del Estudio (el Maestrescuela), máxima autoridad en cuanto a la jurisdicción académica. Tenía jueces subordinados (alguaciles) que llevaban las causas criminales y la cárcel (llamada la “cárcel del maestrescuela”) AUGUR: Palabra procedente del término latino “Augur” (adivino) Sacerdote que en la antigua Roma practicaba oficialmente la adivinación por el canto, el vuelo y la manera de comer de las aves y por otros signos. Era un cargo oficial vitalicio, compatible con otros cargos sacerdotales. Dibujo de augur de la antigua Roma (www.es.wikipedia.org) AULA: Palabra procedente del término latino “aula” (patio, palacio real o corte) El término actual alude a la sala donde se dan las clases en los centros docentes, pero históricamente ha tenido varias acepciones. El Diccionario de Autoridades lo define como la Corte y Palacio Real de los Príncipes y soberanos Aula Magna: sala destinada a los actos académicos solemnes en una universidad. Aula Regia: Nombre con el que se conocía a la gran sala de la Domus Flavio (palacio de Domiciano en el monte Palatino de Roma). Por metonimia, el nombre se dio a una institución consultiva de las monarquías germánicas de la Alta Edad Media, independientemente del lugar donde se reuniera. En el reino visigodo de Toledo recibía las denominaciones de consilium o consilium regis (consejo o consejo real), de senatus (senado), de palatium regis (palacio o casa real). Su composición, que algunos reyes procuraron controlar, varió con el tiempo, aunque comprendía en todo caso a los principales dignatarios. En la medida en que la monarquía era electiva, la función de esta institución era trascendental, puesto que incluía la designación de los propios reyes además del asesoramiento legislativo, judicial, político y militar de las decisiones que tomaba al rey. Herederos de esta institución mixta romano-germánica fueron las Cortes en los reinos peninsulares y las instituciones judiciales (audiencias y chancillerías castellanas) El rey Ramiro I de Asturias mandó construir su Aula Regis como parte de un complejo palaciego mayor, a las afueras de la ciudad de Oviedo. La desaparición de otras partes dejó el edificio aislado y fue convertido en iglesia, conocida como Santa María del Naranco (año 850) Iglesia de Santa María del Naranco. Aula Regia de Ramiro I (www.es.wikipedia.org) ÁULICO: Palabra procedente del término latino “aulicus” (cortesano) Relativo a la corte o palacio, cortesano, palaciego. La corte podía recibir el nombre de Consejo Áulico durante la Edad Media y a sus miembros se les nombraba como Consejeros áulicos. ÁUREO: Palabra procedente del término latino “aureus” (áureo, de oro) Moneda antigua de oro que corría en tiempos del Rey Don Fernando III, llamada también escudo y se usaba en Extremadura, Castilla y Toledo. Monedas de Fernando III (www.blognumismatico.com) AUTO: Palabra procedente del término “actus” (acto, gestión, administración) En la Edad Media y en el Renacimiento, pieza dramática breve basada en temas religiosos o profanos. Según el Diccionario de Autoridades: “decreto y determinación de un juez dados y pronunciados jurídicamente sobre la causa civil o criminal que conoce”. AUTO ACORDADO: Determinación que, en el antiguo derecho, tomaba algún consejo o tribunal supremo con asistencia de todas las salas. Auto de Fe en la Plaza Mayor de Madrid. Pintura al óleo de Francisco Rizzi. Museo del Prado (www.es.wikipedia.org) AUTO DE FE: Lectura pública y solemne de las sentencias del tribunal de la Inquisición. Ejecución de estas sentencias. Este acto se convertía en público, organizado por la propia Inquisición, y en el que los condenados se arrepentían de sus pecados (penitentes) o no reconocían su herejía (impenitentes). Posteriormente los condenados a muerte eran entregados a los tribunales reales que eran los encargados de pronunciar la sentencia de muerte y de conducirlos al lugar donde iban a ser quemados en un acto público y solemne concebido como un gran espectáculo con fines ejemplarizantes. Aquellos condenados que se retractaban “in extremis” eran estrangulados previamente; los impenitentes eran quemados vivos. También se quemaba en efigie a aquellos que habían conseguido escapar. El primer auto de fe de la Inquisición española tuvo lugar en Sevilla en 1481. El último también se celebró en esta ciudad en el año 1781. AUTO SACRAMENTAL: Pieza dramática alegórica de tema religioso de los siglos XVI y XVII. Portada del auto sacramental «La Araucana» de Alonso de Ercilla. Impreso en Salamanca por Domingo de Portonaris (www.insulabaranaria.wordpress.com) AVAMBRAZO: Palabra procedente de los términos “avan” (por avante) y “brazo” Pieza de la armadura antigua que servía para cubrir y defender el antebrazo. No era una pieza independiente, dado que estaba unida al guardabrazo mediante el codal. Avambrazo, parte de la armadura, y codal. (www.es.wikipedia.org) Para la elaboración del presente artículo hemos consultado los siguientes documentos: – AA.VV. (1776) “Diccionario de Lengua Castellana” Madrid. Real Academia de la Lengua – AA.VV. ( 2014 ) “Diccionario de Lengua Española” Madrid. Real Academia de la Lengua –
CURIOSIDADES DE NUESTRA HISTORIA
Y APARECIERON LOS MUSULMANES Desde mediados del siglo VII había una profunda crisis económica en todo el territorio hispano debida por una parte a la crisis agraria, agravada por distintas plagas de langosta, y por otra al descenso de la actividad comercial, consecuencia de la expulsión de los bizantinos de la Península. Estos hechos provocaron el descontento de la población, sobre todo del campesinado, que además de sufrir estas crisis tenían que soportar la fiscalidad real y la fiscalidad de la nobleza. Por otra parte, la monarquía visigoda era impotente para mantener unidos todos los dominios que tenía en Hispania y, a pesar de la aparente unidad territorial, las zonas septentrionales vivían en un estado de revuelta casi permanente, lo que hacía que con frecuencia los reyes visigodos tuvieran que combatir a distintos pueblos rebeldes (roccones, vascones, cántabros, etc) para mantener su autoridad en estas comarcas. A nivel político, la nobleza (junto con el clero) fue arrancando a la monarquía parcelas de poder cada vez mayores. Este proceso fue refrendado jurídica e ideológicamente por la doctrina católica que defendía la sujeción de los reyes a los concilios. Los intentos de restablecer la autoridad de la monarquía por encima de lo demás, como puedan ser los representados por el rey Wamba (672-680), terminaron fracasando a través de un método hasta cierto punto simplista, pero eficaz: se cesaba al rey. A todas estas circunstancias internas hay que añadir una externa: la expansión musulmana por el Norte de África y el control de los territorios del actual Marruecos. Muerto Witiza, en el año 710, la corona entró en disputa entre los hijos del monarca fallecido, principalmente Aquila (apoyados por un sector de la nobleza) y otro sector que apoyaba a Don Rodrigo, posiblemente duque de la Bética. Este último se alzó con el triunfo pero los seguidores de Witiza no aceptaron la solución y reclamaron la ayuda de los árabes, que se encontraban próximos al Estrecho de Gibraltar, para combatir a las tropas de Don Rodrigo y conseguir la corona. No era la primera vez que se producía un hecho similar en la historia visigoda ya que uno de los monarcas (Atanagildo) había conseguido el cetro ayudado por los bizantinos, o Sisenando con la ayuda de los francos. Lo que los descendientes de Witiza no calcularon fueron las consecuencias históricas de su decisión. El rey Don Rodrigo arenga a sus tropas en la batalla de Guadalete. Cuadro de Bernardo Blanco, del año 1871. Museo del Prado (www.es.wikipedia.org) Los musulmanes desembarcaron cerca de Tarifa, a las órdenes de Tariq ibn Ziyad el 28 de abril del año 711 y el rey Don Rodrigo tuvo que abandonar precipitadamente el cerco que mantenía en Pamplona para hacer frente a los invasores. El enfrentamiento entre ambos ejércitos se dio a orillas del río Guadalete, entre el 19 y el 26 de julio. Durante la batalla parte del ejército visigodo, mandado por los hijos de Witiza, abandonó y se pasó a los musulmanes, que arrollaron a lo que quedaba del ejército visigodo, al frente del cual se encontraba el rey. Nunca se encontró su cuerpo y ello provocó una serie de leyendas en torno a su figura. Unas defienden que huyó a la zona de Huelva, otras señalan que se retiró hacia el norte; lo cierto es que su caballo fue encontrado a orillas del río Guadalete sin montura, lo cual haría pensar que el rey godo pudo morir ahogado en el citado río. Tras la victoria el ejército bereber de Tariq ibn Ziyad emprendió la conquista de la península junto con el ejército de Muza, ayudado por su hijo Abd al-Aziz, sin encontrar resistencia. El itinerario de la conquista, estudiado por Sánchez Albornoz, nos muestra cómo pronto tuvieron lugar incursiones en los territorios del Valle del Duero, ocupando la zona este y, siguiendo las calzadas romanas, tomando León y Astorga (año 713). Posteriormente se completaría el dominio con la conquista de Lugo. Imagen de Tariq, según un cuadro de la época (www.grandesbatallas.es) La facilidad de la campaña provocó rencillas entre Muza ibn Nusayr y Tariq ibn Ziyad que llegaron a oídos del califa Omeya de Damasco, Abd al-Malik, quien requirió la presencia del primero. Muza, atendiendo a la llamada del califa, atravesó la Península siguiendo la vía de Astorga a Mérida ocupando las zonas occidentales del Valle del Duero y afianzando de este modo el dominio musulmán sobre puntos como Zamora o Salamanca. El Califa Omeya dispuso dar la razón a Tariq y encerrar de por vida a Muza. Al hijo de este, que se había quedado en la península, ordenó cortarle la cabeza para que no se vengase. El decapitado acababa de casarse con Egilona, viuda del último rey visigodo, don Rodrigo. ¿Cómo se pudo llegar a dominar la mayor parte de la Península con tan pocos elementos? La respuesta hay que encontrarla en el sistema de pactos entre la aristocracia visigoda y los ocupantes musulmanes que facilitó la conservación de sus propiedades por parte de la aristocracia; hay casos muy curiosos como el de los hijos de Witiza que mantuvieron la propiedad sobre unas 3000 alquerías, o el de Teodomiro, que conservaría un territorio en las actuales provincias de Murcia y Alicante de manera semiindependiente. Muchas ciudades y fortalezas quedaron desguarnecidas por los cristianos y se convirtieron en fortalezas musulmanas, pero conservando a la población cristiana que mantendrían sus propios funcionarios encargados de recaudar y entregar los tributos a los musulmanes, en tanto que aquellos podrían mantener sus bienes fuera de ellas. Esta situación se mantuvo al menos en aquellos centros que no habían sido tomados por la fuerza. Más allá de las fronteras del Norte bien se pudo dar un cierto control sobre la población que provocaría levantamientos en determinados lugares astures. Ello puede ilustrar la rebelión de Pelayo en el valle del Sella, momento en el que parece se identifica la aparición del reino astur. Puente romano sobre el río Sella, en Cangas de Onís, primera capital del reino astur (www.lugaresconhistoria.com) Su
PERSONAJES HISTÓRICOS (12)
Relación de personajes que han tenido que ver con nuestra historia. Fachada del Seminario de Calatrava (Salamanca) (www.versalamanca.com) BELTRÁN SERRANO, Felipe (1704-1783) Eclesiástico. Nació en Sierra de Engarcerán (Castellón), en una familia de humildes labradores. Contó con la protección del Marqués de Dos Aguas y en 1721 fue enviado a Valencia donde estudió Filosofía y Artes. Obtuvo el título de Doctor en Teología y en el año 1735 le fue concedida la cátedra de Filosofía en la Universidad de Valencia. Ingresó en el cabildo del obispado de esta ciudad y fue examinador sinodial. Fue nombrado obispo de Salamanca en el año 1763. Reformó la diócesis y él mismo realizó misiones populares por Salamanca, Peñaranda de Bracamonte, Ledesma y Cantalapiedra. Quiso modificar los colegios mayores de la ciudad salmantina para convertirlos en uno solo pero, desalentado por la enorme oposición que encontró, fundó un colegio nuevo, el de San Estanislao. Se esforzó en mejorar el nivel de vida de sus fieles proponiendo y ejecutando obras necesarias: construcción del edificio de la Casa Galera (para acoger a las mujeres públicas), creación de una institución para niños y niñas, refuerzo de la torre de la Catedral Nueva; influyó para que se construyera el Paseo de las Carmelitas y para la fundación del Colegio de San Eloy de artífices plateros. En el año 1775 Carlos III lo nombró Inquisidor General y desde este nuevo cargó tomó dos decisiones importantes: enfrentarse a la Compañía de Jesús, recomendando su expulsión y autorizar la traducción de la Biblia al castellano (1782). Mientras duró en el cargo de Inquisidor General, el tribunal aplicó los dos últimos tormentos de fuego. Tras la expulsión de los jesuitas de España, instaló el Seminario Conciliar de San Carlos en Salamanca en el edificio que estos tenían (1779). Además facilitó la expansión, en el terreno de la enseñanza de las humanidades, de los padres escolapios, con los que simpatizaba. Fue nombrado académico honorario de la Academia de Historia en el año 1783. El uno de diciembre de ese mismo año fallece en Madrid. Se le dio sepultura, según había dispuesto, en el convento de las Religiosas de la Encarnación, siendo trasladado a la capilla del Seminario de Salamanca el 14 de octubre de 1789. Posteriormente, durante la Guerra de la Independencia, fue depositado en una urna en la Capilla de la Luz de la catedral de Salamanca. Desde 1946 reposa, de nuevo, en la antecapilla del Seminario de San Carlos. Pintura con la imagen de Felipe Beltrán, del artista José Vergara Gimeno. El cuadro se halla en el Paraninfo de la Universidad Literaria de Valencia (www.es.wikipedia.org) BELTRÁN DE GUEVARA, Antonio (1533-1591) Político. Nació en Ciudad Rodrigo. Fue Alcalde Mayor y Corregidor. Fue nombrado Alcalde del Crimen de la Real Chancillería de Valladolid. Regente de Audiencia y miembro del Consejo Real de Castilla. Murió en León. BENAVENTE, Diego Alfonso de (muerto en 1512) Canonista. Nacidó en Salamanca. Fue hijo del también canonista Juan Alfonso de Benavente, a quien sucedió como titular de la Cátedra de Cánones de la Universidad de Salamanca en 1477. Publicó obras de su padre a título póstumo. Continuó el legado de su padre tanto a nivel metodológico como doctrinal Maestro de Juan de Castilla Portada del libro sobre J.A. de Benavente, de Bernardo Alonso Rodríguez (www.todocoleccion.net) BENAVENTE, Juan Alfonso de (último tercio del siglo XIV-1478) Canonista. Nació en Benavente. Procede de una familia de origen humilde y con escasos recursos económicos. Unos autores conjeturan que estudió en la Universidad de Bolonia, pero existen documentos que permiten defender la tesis de que estudió en la Universidad de Salamanca, donde alcanzó el título de Doctor en Decretos. Como catedrático de Retórica, Oratoria y Filosofía comenzó su labor docente en la ciudad del Tormes y desde 1418 ocupó la Cátedra de Cánones en la Universidad de Salamanca, prolongándose su magisterio hasta 1463, año en el que se jubila, si bien continuó como titular de una de las cátedras de Prima de Cánones hasta el 29 de noviembre de 1477, fecha en la que renuncia a favor de su hijo. Fue elegido en dos ocasiones diputado (representante claustral). Su obra se convirtió desde el principio en referencia de los humanistas. Es un autor plenamente medieval en lo que hace referencia a su formación, pero su sensibilidad y sus intereses lo sitúan en la encrucijada entre la Edad Media y el Renacimiento. El número de escritos se eleva a setenta y cinco, aunque sólo han podido ser identificados veintinueve. De ellos tiene varios sobre Derecho Canónico. Su principal obra tiene por título: “Tractatus de paenitentiis et actibus paenitentiarum et confessionis, cum forma absolutionis et canonibus paenitentiarus”. Fallece en Salamanca en el año 1478 Portada del libro «Ars et doctrina studendi et docendi», obra de J.A. de Benavente (www. iumosver.com) BENAVENTE PINEDA, Álvaro de (1647-1707) Religioso. Nació en Salamanca. Profesó en la orden de los Agustinos el 30 de octubre de 1663, en el convento que la orden tenía en Salamanca y se alistó para las misiones de Filipinas en el año 1667. El 11 de octubre de 1680 viajó a China para fundar una misión, en compañía de Juan Nicolás de Ribera. En Roma consiguió del papa Inocencio XI varios privilegios para su provincia religiosa y el general de la Orden Agustiniana le nombró vicario general. Después de cumplir sus deberes en China volvió a Manila en 1690 al frente de una misión. El 20 de octubre de 1699 fue nombrado Obispo titular de Ascalón. Se ejercitó tanto en la lengua de la provincia de la Pampanga que compuso el “Arte y vocabulario pampango”. También su obra “Resumen de la vida de San Juan de Sahagún” fue publicada en 1694 en idioma pampango. De su estancia en China escribió “Relación de sucesos de la misión en China” o “Historia natural de China”, traducida al español Murió en Macao. Imagen de Álvaro de Benavente Pineda (www.iha.augustinianus.net) BENEDICTINO/A: La Orden de San Benito es una orden religiosa fundada por Benito de Nursia a principios del siglo VI en la localidad de Subiaco
De la A a la Z (12)
Relación de términos y expresiones (incluidos insultos) de nuestra historia. ASONADA: Palabra procedente del término latino “assonare” (resonar o responder a una voz) Reunión tumultuaria y violenta para conseguir algún fin, por lo común político ASPILLERA: Palabra procedente del término catalán antiguo “aspillera”. Abertura larga y estrecha en un muro, en una muralla o en las torres de los castillos, para disparar flechas por ella. Para que sirviera a tal fin, esta abertura era, en realidad, una delgada ranura que se ensanchaba hacia el interior de modo que protegiera al arquero mientras que éste lanza los proyectiles. Con la aparición de una nueva arma de tiro, la ballesta, el diseño de las aspilleras evolucionó, adaptándose por tanto a las necesidades y adquiriendo así la forma de una cruz. Existía también la aspillera invertida, más ancha por la parte exterior que por la interior del muro o pared. Aspillera en torreón de un castillo (www.365palabras.blogspot.com.es) ASQUEROSO: Es término de procedencia latina: eschara (lleno de costras) y antes del griego esjara (pústula causada por quemadura). Se dice de la persona que por su aspecto físico o conducta moral causa repugnancia en quien la trata. En los siglos XVI y XVII su uso es frecuente en ambos sentidos: individuo que da asco; pero también persona que fácilmente siente repugnancia por cualquier pequeña cosa. ASTROLOGÍA: Palabra procedente del término latino “astrología” (astronomía). Es el estudio de la posición y el movimiento de los astros como medio para predecir hechos futuros y conocer el carácter de las personas. La astrología occidental tiene sus orígenes en Babilonia y el antiguo Egipto. En la astrología moderna occidental se reconoce la herencia helenística. Fue atacada y marginada después de la implantación del cristianismo como religión oficial del imperio romano. Desde el Renacimiento hasta el siglo XVII es aceptada como ciencia, poniéndose de moda en todo el mundo académico, también en Salamanca. Es la época de astrónomos como Galileo Galilei o Johannes Kepler. Los profesores de astrología, o de matemáticas, de la Universidad intentaban adivinar los acontecimientos que iban a producirse en el futuro mediante el estudio de los astros. Con los resultados obtenidos confeccionaban almanaques, pronósticos o piscatores que, debidamente encuadernados, se encargaban de vender los libreros o los vendedores callejeros. En la literatura renacentista aparecen referencias astrológicas en obras de Dante, Lope de Vega, Shakespeare o Pedro Calderón de la Barca. A raíz de la Ilustración pierde credibilidad entre los académicos y no será hasta 1900 cuando surge de nuevo interés por esta disciplina. «El Cielo de Salamanca» Bóveda astrológica de la antigua biblioteca de la Universidad, pintada por Fernando Gallego a finales del siglo XV (www.cervantesvirtual.com) ATAR LOS PERROS CON LONGANIZAS: El dicho se remonta a principios del siglo XIX y se localiza en la localidad salmantina de Candelario, en la que vivía un afamado elaborador de chorizos llamado Constantino Rico, alias “el Choricero” y cuya figura inmortalizó el pintor Bayeu en un tapiz que se exhibe en el Palacio de El Pardo. Este hombre tenía una factoría, en los bajos de su casa, en la que trabajaban varias obreras. Una de ellas, en una ocasión, por las circunstancias, tuvo la idea de atar a un perrito faldero a la pata de uno de los bancos utilizando como cuerda una ristra de longanizas. Al poco tiempo entró un hijo de otra de las operarias a dar un recado a su madre y presenció la escena del perro atado a la pata del banco e inmediatamente se encargó de divulgar la noticia de que en casa del tío Rico se atan los perros con longanizas. La expresión es sinónima de exageración en la demostración de la riqueza y el derroche de la misma. Constantino Rico, «El Choricero» Pintura de Ramón Bayeu (Museo del Prado) (www.trinarts.com) ATARAZANA: Palabra procedente del término árabe-hispano “adár assán´a”(casa de la industria o casa de fabricación) Establecimiento para construir o reparar embarcaciones. Con este término los musulmanes se referían tanto a los astilleros como a cualquier centro fabril, como una fábrica de armas Oficina junto al mar, donde se fabrican navíos, galeras y otras embarcaciones, y se labran y tienen todos los pertrechos, que son necesarios para la navegación, que por otro nombre se llama Arsenal. En la Edad Media, fueron especialmente notables los astilleros de Venecia, Génova o Pisa, a los que vinieron pronto a añadirse en el año 1252 las Atarazanas de Sevilla, una de las mayores instalaciones industriales de la Baja Edad Media en Europa. Atarazanas de Sevilla en un plano del siglo XVI (www.jardinesdelaoliva.wordpress.com) ATENEO: Palabra procedente del término latino “athenaeum” (templo de Atenea, situado en Atenas) Asociación cultural, generalmente de tipo científico o literario. El Ateneo es una institución que tiene sus inicios a mediados del siglo XIX y su finalidad era promover la vida cultural y social. Se considera heredero de las Sociedades de Amigos del País que se crearon un siglo antes, fundadas para promover la instrucción popular, durante el reinado de Carlos III. También hunde sus raíces en el espíritu ilustrado e innovador representado por Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811) y sobre todo por la Escuela Iluminista de Salamanca, uno de cuyos representantes fue Muñoz Torrero, quien desempeñó el cargo de Rector de la Universidad de Salamanca y fue Presidente de la Cortes de Cádiz (1810-1814). El Ateneo Salmantino lo fundó Miguel Durán en el año 1875. Anagrama del Ateneo de Salamanca (www.nodo50.org) ATRIO: Palabra procedente del término latino “atrium” (vestíbulo, atrio) Espacio descubierto, rodeado de pórticos, que hay en la entrada de algunos edificios. En los palacios era el espacio que había desde la puerta principal a la escalera. En las iglesias era el espacio enlosado descubierto anterior a la puerta principal. Solía tener una fuente y unos soportales. El espacio tenía acceso libre a cualquiera, quedando el interior reservado a los fieles. En muchos templos frecuentemente se usaba como cementerio. En el Antiguo Régimen tenía una función de demarcación jurisdiccional del fuero eclesiástico e incluso se permitía “acogerse a lo sagrado” a los perseguidos por la justicia ordinaria Según el Diccionario de Autoridades: “Propiamente era en lo antiguo
CURIOSIDADES DE NUESTRA HISTORIA (19)
LOS BÁRBAROS EN SALAMANCA Las escasas noticias de que disponemos de este período (desde comienzos del siglo V hasta principios del siglo VIII) no permiten reconstruir la historia de Salamanca más que de manera hipotética. Si bien la provincia salmantina no forma parte del núcleo principal de asentamientos de masas populares góticas, su historia no deja de verse reflejada en las fuentes (de tipo literario y arqueológico) Las lagunas documentales se hacen evidentes si tenemos en cuenta que la primera referencia documentada es la asistencia del obispo Leuterio al III Concilio de Toledo (año 589). Es decir, que durante el espacio de casi dos siglos (el V y casi todo el VI), en que tienen lugar el asentamiento de los pueblos germanos en la Península y el desarrollo de los estados suevo y visigodo, no existen noticias de lo sucedido en nuestras tierras. Aunque sí hay referencias en las fuentes históricas al territorio salamantino: Julián de Toledo señala que Wamba fue coronado en Gerticos, pequeña villa propiedad de la corona y que pudiera encontrarse en el valle del Jerte. Por lo que respecta a las fuentes arqueológicas el panorama tampoco es para tirar cohetes. Desde los trabajos del padre Morán y de Gómez Moreno se conocen importantes poblamientos visigodos en Salvatierra de Tormes, Santibáñez de la Sierra, Galinduste o Lerilla (cerca de Ciudad Rodrigo). Según relata Villar y Macías en su Historia de Salamanca “pocas son las memorias que nos quedan de la dominación visigoda, pues aunque se ha dicho que existió la población de Valgoda hacia la parte occidental de Salamanca y a la orilla del Tórmes, cerca de la aceña de Gudino, donde parece fueron halladas monedas de esta época; pensamos que la tradición se apoya principalmente en el nombre actual, que más puede proceder de don Godino de Coimbra o de alguno de sus descendientes” Lo que sí parece evidente, atendiendo a la ubicación en el mapa de los datos obtenidos, es que los visigodos intentaban controlar las zonas económicamente más interesantes de la provincia: valle del Tormes, entorno de la Sierra de Béjar y el valle del Yeltes-Huebra (por su explotación minera). Mapa de la Península con la posible demarcación de los reinos godos (www.observandosalamanca.blogspot,com,es) Inicialmente la Lusitania correspondió a los alanos. La masacre de estos a manos del godo Valia permitió a los suevos expandirse por todo el occidente peninsular donde, a partir del año 438, Requila estableció un reino que duró hasta el año 455. Por la crónica de Juan Biclarense tenemos conocimiento de dos pueblos que desconocemos con total certeza su lugar de origen y asentamiento, aunque según apuntan algunas opiniones se ubicarían en la provincia lusitana, y aún más, en las proximidades de la actual provincia salmantina. Se trata de los ruccones y de los sappos. De los primeros, podemos decir que pudiera ser un pueblo en estado de práctica independencia que vivía en alguna comarca aislada, quizá entre Salamanca y la alta Extremadura y se sabe que fueron vencidos por el rey suevo Miro en el año 572conquistando su territorio. De los sappos, cuenta el Biclarense que en el año 573, como réplica al ataque suevo contra los ruccones, fueron combatidos por los visigodos. Este pueblo indígena vivía en la comarca denominada la Sabaria, situada seguramente al oeste de Zamora y Salamanca. A partir del 469, con la conquista de Mérida, los visigodos comenzaron a afianzar su dominio en el territorio lusitano, pero las fases de este proceso no parecen claras. Algunos autores defienden que Salamanca se encontraría dentro de la zona de asentamiento godo temprano, tal y como lo pueden demostrar diferentes hechos: la presencia del poblado de Salvatierra, la posición estratégica en el valle del Tormes de la ciudad salamantina, el hecho de que el obispo salmanticense que asiste al III Concilio de Toledo lleve un nombre germánico (Eleuterio) o que de los 7 obispos conocidos de la diócesis, 4 lleven nombre godo. Resulta evidente que en el transcurso de estos acontecimiento Salamanca debió verse afectada y, dado que se menciona ya la vía Mérida a Astorga como eje de desplazamiento, desempeñó un papel cuando menos importante en su desarrollo, convirtiéndose en un enclave estratégico debido sobre todo al lugar ocupado en la Vía de la Plata, a sus defensas naturales y a la fuerte muralla que databa de la época bajoimperial. Esta ciudad y otras (Coria, Cáceres, Cáparra), situadas en la Vía de la Plata, no parecen haber sufrido devastaciones, sobre todo por hallarse fuera del poder suevo. No es probable, sin embargo, que estas ciudades formasen parte del dominio territorial godo en la Península, dada la débil estructura estatal que tenían en ese momento pues, ante la disolución del poder romano, cada ciudad habría actuado autónomamente, convirtiéndose en una célula defensiva controlada por la aristocracia agraria del entorno y por los obispos, quienes tratarían con los invasores las condiciones de su existencia. A pesar de que existen claros argumentos en favor de la continuidad de poblamiento para la antigua ciudad romana de Salmantica, es difícil, a causa de las reconstrucciones medievales y demoliciones modernas, fijar el perímetro que durante la época romana abarcaba la ciudad; no obstante, y a grandes rasgos, parece que englobaba la meseta triangular situada entre el arroyo de Los Milagros, Peña Celestina, la Clerecía. En realidad tal perímetro corresponde a una muralla conservada hasta tiempos recientes de la que si no se tenía ninguna prueba para adscribirla a los tiempos romanos, tampoco su perímetro parece demasiado improbable, teniendo en cuenta además que en su interior fue hallado el único resto visigodo correspondiente a la ciudad. Pero si para la ciudad de Salamanca existe una relativa continuidad de poblamiento, no ocurre de igual forma para el resto de la provincia, o al menos aquella no viene constatada a través de las fuentes. Otros enclaves más hacia el occidente, como los Castros de Las Merchanas y el de Yecla de Yeltes, sí muestran señales de violencia, e incluso puede que finalizaran abruptamente su
PERSONAJES HISTÓRICOS (11)
Relación de personajes que han tenido que ver con nuestra historia. BARRIENTOS, Lope de (1382-1469) Eclesiástico y escritor nacido en Medina del Campo (Valladolid) Pertenecía a una familia de judeoconversos al servicio de Fernando de Antequera. Ingresó en la Orden de Santo Domingo en Medina del Campo y, a partir de 1406, es enviado como profesor al Estudio General del Convento de San Esteban de Salamanca, desde donde pasó a enseñar Filosofía y Teología. Allí coincide con Tomás de Torquemada con quien entablará amistad y compartirá ideas sobre el problema religioso de Castilla. En 1416 ocupó la Cátedra de Teología en la Universidad de Salamanca. Fue nombrado confesor y consejero del rey Juan II de Castilla y, en el año 1433, preceptor del príncipe don Enrique (futuro rey Enrique IV) y más tarde del Infante Alfonso. Nombrado Inquisidor, fue elegido obispo de Segovia en el año 1438; mandó celebrar el Sínodo de Turégano (Segovia) en el año 1440, al que presentó una Instrucción que pretendía mejorar la formación teológica y pastoral de los sacerdotes de su diócesis. Cambió la diócesis de Segovia por la de Ávila en el año 1442 y ocupó la diócesis de Cuenca en 1444. Rechazó el arzobispado de Santiago. Desempeñó varios cargos diplomáticos y fue nombrado Canciller Mayor de Castilla por Enrique IV. Participó activamente en la vida cortesana y palaciega de su tiempo. Instruyó a la futura Isabel la Católica (hermanastra del rey Enrique) y muchas de las actuaciones en política religiosa de esta encajan con el pensamiento de Lope de Barrientos. Acabó siendo un hombre poderoso y rico a pesar del voto de pobreza de la orden a la que pertenecía. Fue defensor de los conversos y, puesto en contacto con el papa Nicolás V, consiguió una respuesta satisfactoria: “había mandado que no se hiciera ninguna discriminación entre los nuevos convertidos a la fe y los cristianos viejos en la recepción y tenencia de honores, dignidades y oficios, tanto eclesiásticos como seculars”. Entre sus obras cabe destacar la refundición de la “Crónica del Halconero”, de Pedro Carrillo de Huete, donde narra el reinado de Juan II de Castilla (1405-1439), destacando por el detallismo y la documentación de la narración. Escribió tratados sobre Filosofía (“De los sueños” o “De las adivinanzas”) y obras en defensa de los judeoconversos hispanos (“Contra algunos cizañadores de la nación convertidos del pueblos de Israel”) Como cualquier clérigo de importancia se dedicó a obras de caridad o becas de estudio; algunos historiadores lo consideran el fundador del Hospital General de Estudio de Salamanca. Mandó construir una ermita consagrada a San Sebastián en la Peña de Francia, que en la actualidad no se conserva. Falleció en Cuenca. Estatua orante en alabastro del Obispo Barrientos, obra de Hanequín de Bruselas y Egas Cueman (www.unpaseoporelprado.elmundo.es) BASILEA, Isabel de (1500?-1575) Impresora nacida en Burgos. Es hija de Isabel de la Fuente y del impresor alemán Fadrique Biel de Basilea, pionero de la tipografía en España y propietario de un importante taller de impresión en Burgos. Isabel es la primera mujer que se dedica al arte tipográfico en España al continuar la labor de su padre. Se había casado con uno de los oficiales del taller, Alonso de Melgar que se convirtió en director del taller tras la muerte del padre de Isabel. Al morir su primer marido, la viuda consigue mantener sus derechos sobre la imprenta y ese mismo año conoce a Juan de Junta, miembro de una conocida dinastía de impresores florentinos. Isabel representaba para el florentino la oportunidad de ampliar su negocio y su actividad profesional hasta entonces muy limitada al comercio de libros. Ambos, tras su boda, abandonan la ciudad burgalesa y se instalan en Salamanca, tal y como figura en una escritura notarial fechada en 1526 donde aparece como impresor y vecino de Salamanca, datando sus primeros vestigios de esta actividad el año 1532. El importe de la dote que Isabel aportó al segundo matrimonio era de 560.000 maravedís como recoge el documento del reparto de la herencia de Juan de Junta redactado en Salamanca el 1 de julio de 1561. Después de la muerte de Juan de Junta, en 1558, fue su hijo Felipe Junta quien dirigió el taller burgalés, mientras que la imprenta salmantina la acabó regentando el marido de su hija Lucrecia, el flamenco Mathías Gast. Murió en Salamanca. Final de un libro editado en la imprenta regida por Isabel de Basilea y Juan de Junta (www.bne.es) BASILIOS La Congregación Basilia se funda a partir del monaquismo oriental basado en las Reglas de San Basilio (330-379). En el año 1540 se estableció o instauró la Orden de los monjes Basilios en España. Vivían en soledad en el obispado de Jaén y en el año 1579 el papa Gregorio XIII los unió a la Congregación de Basilios de Italia. Establecidos en Salamanca desde 1621, lo hicieron en el antiguo hospital del Rosario y sobre su solar reedificaron unos años más tarde parte de las dependencias monásticas y una nueva iglesia. Vinieron a ser los restauradores del culto que se venía dando a la imagen del Cristo de Hornillos (Arabayona) desde que el arcediano de la catedral de Salamanca les hiciera donación de la ermita del citado Cristo a la comunidad basiliana el 3 de noviembre de 1646 y confirmada la donación por el papa Alejandro VII. La comunidad basiliana posteriormente edificó la iglesia dedicada al Santo Cristo de Hornillos, que aún perdura. Los monjes abandonaron estas instalaciones en el año 1835 a consecuencia de la desamortización. Ermita del Cristo de Hornillos en Arabayona de Mógica (www.salamancartvaldia) BAUTISTA DE SALAZAR, Juan (fallecido hacia 1575) Escultor salmantino. Su actividad se desarrolló entre 1560 y 1575. En la documentación de la época se le menciona indistintamente como escultor, entallador o imaginero. Su obra coincide con la difusión del manierismo de Berruguete, la etapa final de Juan de Juni y el inicio en Castilla del romanismo de Miguel Ángel. Como colaboradores tendrá a escultores como Juan Moreno, a pintores como Cristóbal de Carbajal y
De la A a la Z (11)
Relación de términos y expresiones (incluidos insultos) de nuestra historia. ARMADURA: Palabra procedente del término latino armatura (armadura o arma) Conjunto de piezas metálicas que protegía el cuerpo de los antiguos caballeros. Las primeras armaduras se dieron en el imperio egipcio, en la que la vestidura militar consistía en un casco y una coraza de tela fuerte o de cuero cubiertos de placas metálicas. Los caldeos usaban casco de bronce y disponían de una coraza hecha de piel cubierta de láminas metálicas. Los griegos micénicos tenían una armadura completa de bronce. Los soldados griegos usaban coraza sobre el tronco con piezas metálicas, canilleras para las piernas y cascos de diferentes formas. Roma disponía de casco de metal, cubrenuca y cota de malla para el tronco. Durante la Edad Media se generalizó el uso de la loriga, formada por escamas, anillitos o cadenitas de acero (cota de malla); para resguardo de la cabeza, al principio, se usó un sencillo casco de metal, al que se le añade, en el siglo X, el apéndice nasal recto y posteriormente se va completando una toca de malla para cubrir el cuello, el casco se transforma en yelmo casi plano y con visera y barbera y adornándose con crestas. La armadura se transformó a mediados del siglo XVI en una vestidura de gala para el guerrero, decayendo durante el siglo XVII a medida que se perfeccionaban las armas de fuego. La armadura completa constaba de numerosas piezas articuladas, habiendo llegado a reunirse hasta 250, con un peso de unos 25 a 30 kg. Las más comunes e importantes son: – Yelmo (defendía la cabeza) – Visera (cubría el rostro) – Barbera (protegía la boca y la barbilla) – Gola (defendía el cuello) – Hombrera – Brazal, codal y manopla (cubrían el brazo y la mano) – Gorjal (protegía la parte alta del pecho) – Peto (el resto del pecho) – Pancera y escarcela (protegían el vientre y las caderas) – Quijote, rodillera, canillera y escarpe (protegían la pierna y el pie) Hubo también armadura para los caballos por lo menos desde el siglo XII, la cual lleva el nombre de barda y constaba de: testera o frontal (para la cabeza), capizana (para las crines), petral (para la parte frontal), flanquera (para los lados) y barda o grupera (para la grupa). Armadura medieval (www.flickr.com) ARMARSE LA MARIMORENA: Parece que tuvo su origen en el siglo XVI, en las trifulcas que se armaban en una taberna de Madrid donde la propietaria, conocida como María Morena o Mari Morena, era de armas tomar, tanto con los clientes que se querían marchar sin pagar o con los que habían bebido más de la cuenta. Su significado es armarse una gran riña o pendencia. ARMERO: Palabra que procede del término latino «arma» (arma) El que en las armerías guarda las armas, y cuida de su limpieza. El ARMERO MAYOR era el que tiene a su cargo en Palacio la armería del Rey, y a su orden los dependientes de ella Cuadro que reproduce a un maestro y dos ayudantes dando forma a un peto (www.amodelcastillo.blogspot.com.es) ARMÍGERO: Palabra procedente del término latino armiger (portador de armas) Escudero que tenía por oficio llevar las armas de su señor. El ARMÍGERO DEL REY era el que llevaba las armas de éste. Ilustración, cifrada sobre 1118, de un armígero real. Libro de los Testamentos (www.wikiwand.com) ARNÉS: Del francés harnais (provisión de viaje) Conjunto de armas de acero defensivas que se vestían y acomodaban al cuerpo asegurándolas con correas y hebillas. ARPÍA o HARPÍA: Palabra procedente del término latino harpyia. Las arpías o harpías, eran monstruos fabulosos, con rostro de mujer y cuerpo de ave de rapiña, hijos de Neptuno y la Tierra, sumamente voraces. Su uso en castellano data de principios del siglo XVI, desde entonces con significado casi idéntico al que hoy tiene. A lo largo de los siglos XVIII y XIX equivalió a mujer de mala condición; en nuestro siglo es tanto como bruja e incluso demonio. Arpías de uno de los capitales de las columnas del claustro de Santo Domingo de Silos (www.dscubrelamagia.ning.com) ARRÁEZ: Del árabe hispánico arráyis (jefe) Caudillo árabe o morisco. ARRECIFE: Del árabe hispánico arrasif (empedrado) Calzada o camino empedrado, que se solía hacer antiguamente para comodidad de los caminantes y para cubrir los pantanos. Su etimología, según el P. Guadix, y Juan López de Velasco citados por Covarrubias, es del arábigo racif, que significa calzada. ARREPENTIDAS: Se llaman así a las mujeres que, habiendo conocido sus yerros y mala vida, se arrepienten y vuelven a Dios, y se encierran en las clausuras o monasterios fundados para este fin, a vivir religiosamente y en comunidad. Es una congregación fundada en París en el año 1493 y reunió a ciertas mujeres de mala vida después de ser convertidas. Observan la regla de San Agustín y no puede ser admitida ninguna que no acredite haber tenido antes malas costumbres. ARROBA: Del árabe hispánico arrub (cuarta parte) Medida de peso castellana, equivalente a 25 libras (la cuarta parte del quintal, que tiene cien libras de peso) o a 11,5 kg. La arroba de aceite es una medida de volumen para líquidos, igual al volumen ocupado por una arroba de peso de aceite (12,5 l.) La arroba, como medida de líquidos, varía de peso según las zonas geográficas y los mismos líquidos. Medida de media cántara o arroba (www.todocoleccion.net) ARSENAL: Palabra procedente del término árabe-hispano adár assán´a (casa de la industria). Lugar cerca del mar en donde se construyen, reparan y conservan las embarcaciones y se guardan los pertrechos y géneros necesarios para equiparlas. En España, el Arsenal de La Carraca (situado en la Bahía de Cádiz) data del siglo XV. También hace referencia al depósito o almacén general de armas y otros útiles de guerra. Puerta de Carlos IV del Arsenal de la Carraca de Cádiz, la que ofrece acceso desde tierra (wwwsanfernandoyyo.blogspot.com.es) AS: Palabra procedente del término latino as o assis (unidad monetaria y de peso) Primitiva moneda romana, fundida