Relación de términos y expresiones (incluidos insultos) de nuestra historia. ALGARA: Palabra procedente del término árabe algára (incursión o ataque). Tropa de caballería que salía a correr y saquear la tierra del enemigo, en un ataque rápido y hecho por sorpresa. ALGARADA: Palabra procedente del término árabe algára (incursión o ataque) Tumulto causado por un grupo de gente. Covarrubias dice que significa la muestra que se hace para engañar al enemigo de noche, pasando la gente por delante de muchas hogueras repetidas veces para dar a entender que es mucha más de la que hay. ALGARRADA: Palabra procedente del término árabe al-arrada (máquina de lanzar piedras). Máquina de guerra usada antiguamente para disparar o arrojar piedras o saetas, a manera de trabuco o ballesta grande, contra las murallas de las fortalezas. Se considera similar a la catapulta. Algarrada del siglo IX (www.amodelcastillo.blogspot.com.es) ALGUACIL: Palabra procedente del término árabe al-wazir (ministro) Oficial de justicia, que ejecuta las órdenes de un tribunal a quien sirve. Se diferenciaba del juez en que este era de nombramiento real, y aquel, del pueblo o de la comunidad que lo elegía. En los siglos XII y XIII, en Castilla y León era el alto funcionario que tenía jurisdicción civil y criminal en una ciudad y su término y se denominaba Alguacil Mayor. El Alguacil Mayor de la Corte era un empleo honorífico y lo obtenían sujetos de distinción en los Tribunales. En las Cortes celebradas en Madrid en tiempo de Alfonso XI se mandó que cuidase y velase de noche la Corte, presentase los presos y si el delito fuese grave, secuestrase los bienes del reo. Estaba sometido a los Alcaldes y debía obedecer sus órdenes de modo que no haciéndolo la primera vez, pechase diez reales, la segunda veinte y la tercera perdiese en castigo de su inobediencia el oficio. El Alguacil Mayor de Castilla fue un cargo que se hizo hereditario en la Casa de Zúñiga. Se denominaba Alguacil del Campo al que cuidaba de los sembrados, para que no los dañasen las gentes entrando en ellos. El Alguacil de la Montería era el que guardaba las telas, las redes y todos los demás aparejos de la montería, y proveía de carros y de bagajes para llevarlos al lugar donde el rey mandaba. El Alguacil de la Inquisición era el que tenía a su cargo la detención y el encarcelamiento de los acusados. ALHÓNDIGA: Palabra procedente del término árabe alfundaq (albergue) Casa pública donde se almacenaba y posteriormente se comerciaba con trigo. En determinados lugares se le llama pósito. ALJABA: Palabra procedente del término árabe algá´ba (caja) Caja portátil usada por los arqueros para transportar las flechas. Era de piel, madera o tela, ancha y abierta por arriba, estrecha por abajo y pendiente de una cuerda o correa con que se colgaba del hombro izquierdo a la cadera derecha para facilitar al arquero libertad de movimientos y al mismo tiempo accesibilidad a las flechas. Su uso está documentado desde la prehistoria. El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua presenta a esta palabra como sinónimo de CARCAJ. Modelo de aljaba (www.armasyarmadurasenespaa.bolgspot.com.es) ALJAMA: Palabra procedente del término árabe algamá´a (conjunto de personas). Hace referencia a un conjunto de personas y en castellano ha sido tradicionalmente usado para referirse al conjunto de judíos o moros de una localidad, sobre todo a los primeros. El diccionario de la R.A.E. señala que este término se utilizaba en la Edad Media para referirse a la sinagoga (edificio dedicado al culto judío). También hace referencia al barrio donde vivían estas comunidades (la judía y la musulmana) La aljama era la junta de judíos o moros en España durante la Edad Media, constituida como comunidad autónoma de carácter local, con estructura semejante a la de un municipio, con competencias en lo jurídico, proporcionaban enseñanza, cobraban impuestos y regulaban la construcción de los barrios. Estaba regida por un Consejo de Ancianos y contaban con jueces y recaudadores de impuestos propios. Prosperaron hasta la expulsión de los judíos en el año 1492. ALJAMÍA: Palabra procedente del término árabe al´agamíyya (extranjero) Nombre que los antiguos musulmanes habitantes de España daban a las lenguas de los cristianos peninsulares. También hace referencia a un texto morisco en romance, pero transcrito con caracteres árabes. Por otro lado se refiere al texto judeoespañol transcrito con caracteres hebreos. Si bien la lengua de la administración por aquel entonces era el árabe, el latín nunca dejó de hablarse, y ese romance hablado en tierras no conquistadas aún por Castilla y Aragón se escribía con caracteres arábigos, por la gran influencia del árabe escrito y el olvido de los caracteres latinos. Con esta escritura queda un número bastante importante de textos de la lengua romance de al-Ándalus, destacando los diwanes (colecciones de poemas). Aunque la mayor parte del material escrito en aljamiado es religioso, existen también novelas y relatos de diverso tipo. En 1566, Felipe II prohibió el uso de la lengua árabe. Cualquier uso del idioma fue convertido en un crimen y se dio a los moriscos tres años para aprender castellano. Poema de Yusuf, texto aljamiado del Mancebo de Arévalo, morisco abulense de finales del siglo XV y principios del siglo XVI (www.culturandalucia.com) ALJUBA: Palabra procedente del término árabe algúbba (vestido) Vestidura morisca usada también por los cristianos, consistente en un cuerpo ceñido en la cintura, abotonado, con mangas cortas y falda que solía llegar hasta las rodillas, provisto de botones incluso a lo largo de las mangas. Esta vestidura servía tanto para hombres como para mujeres de todos los estamentos ya que se podía hacer con telas bastas o con telas ricas. En castellano se utilizó el término JUBÓN. Aljuba morisca (www.365palabras.blogspot.com.es) ALMENARA: Palabra procedente del término árabe almanára (lugar donde hay luz, faro). Fuego que se hacía en las atalayas o torres para dar aviso de algo, como de tropas enemigas o de la llegada de embarcaciones. Candelero sobre el cual se ponían candiles de muchas mechas para
CURIOSIDADES DE NUESTRA HISTORIA (14) ROMA CONQUISTA SALAMANCA
La presencia del general cartaginés Aníbal Barca en tierras salmantinas, como ya se escribió en un anterior artículo, sería interesante porque sacó a la luz a uno de los más importantes núcleos de población del oeste de la Meseta pero no dejó de ser anecdótica. Y es que Aníbal no pretendió alcanzar una conquista plena de nuestro territorio, como se demuestra en el abandono de la zona después de la campaña sin dejar en ella una guarnición permanente. Podemos suponer que lo que buscaba el general cartaginés con la citada campaña era, además de obtener botín, extender su influencia sobre las tribus del interior y captar guerreros para sus fuerzas mercenarias, que necesitaba para sus futuras campañas contra Roma. En esta guerra de Cartago contra Roma, las tierras salmantinas se mantuvieron al margen pero no por ello no les afectó, dado que, tras la derrota de Aníbal, Roma decidió permanecer en la península, iniciándose la conquista del territorio hispánico mediante un proceso que durará aproximadamente dos siglos, iniciándose a finales del siglo III a.C. (tras la Segunda Guerra Púnica) y llegando hasta finales del siglo I a.C. (tras las guerras cántabras). Durante todo este período pocos datos existen de la provincia de Salamanca. Las fuentes antiguas apenas aluden a lo que ocurre en estas tierras y cuando ocurre se encuentra englobado en el contexto general de los pueblos que la habitaban: vacceos y vettones, junto con los lusitanos. Los historiadores apenas hablan de esta época de unos 200 años. Villar y Macías en su “Historia de Salamanca” no hace referencia a ella; al contrario, tras relatar la conquista de Salamanca por los cartagineses (con Aníbal a la cabeza), pasa directamente a hablar de la época imperial. Fernando Araujo en “La Reina del Tormes. Guía histórico-descriptiva de la ciudad de Salamanca” apenas le dedica unas líneas. Tomos de la Historia de Salamanca de Villar y Macías (www.iberlibro.com) Sí parece claro que la dominación romana de la provincia se produjo principalmente tras las guerras lusitanas y el asesinato de Viriato (138 a.C.), momento en que lusitanos y vetones son derrotados. Pero la provincia tuvo su participación a lo largo de estos dos siglos tanto como oponente a Roma como participante de su imperio. Durante la primera mitad del siglo II a.C. los romanos, que habían conquistado todo el este y sur peninsular y creado dos provincias (para su administración y mantenimiento), se vieron obligados a llevar a cabo una serie de campañas para mantener las fronteras de las mismas. La mayoría de ellas se dirigieron contra los pueblos lusitanos y celtíberos y se prolongaron durante todo el siglo hasta la definitiva anexión de los territorios de la Meseta. Tanto en Lusitania como en Celtiberia las difíciles condiciones de vida de sus pobladores, como consecuencia de un desigual reparto social de la riqueza y de los continuos aumentos de la población, habían contribuido a mantener viva la tradición guerrera, mediante la cual los menos afortunados (a través del simple pillaje o de nuevos asentamientos), intentaban mejorar esas condiciones de vida. Las tribus lusitanas, a partir del año 194 a.C., con la ayuda de los vettones, comenzaron a expandirse hacia las tierras comprendidas entre el Tajo y el Guadiana, amenazando los territorios de la Hispania Ulterior (Sur de la península). Junto a Toletum (Toledo), en el año 193 a.C. las tropas romanas hubieron de enfrentarse a una coalición de fuerzas integradas por vettones, vacceos y celtíberos. Esta coalición fue derrotada y algunos de sus jefes fueron hechos prisioneros. División administrativa de la Península y pueblos hispanos (www.tarraconensis.com) Por otra parte, con respecto a la provincia de la Hispania Citerior (Nordeste y Este de la Península), los esfuerzos romanos se concentraban en las regiones cercanas al Ebro con el fin de mantener la región lejos de presiones exteriores y esto será el origen del conflicto en territorio celtíbero. Los gobernadores de ambas provincias, entre el 180 y el 179 a.C. , pretendieron estabilizar las fronteras y lograr una pacificación duradera, renunciando a una mayor expansión en beneficio de una concentración de la actividad económica dentro de los límites provinciales. El pretor L.P. Albino marchó hacia el oeste, por territorio lusitano, hacia la región vaccea, en terrenos de Salamanca y Zamora, utilizando el Camino de la Plata, para efectuar alguna operación de castigo. Mientras, el otro pretor, T.S. Graco, sometía la comarca entre el Jalón y el Jiloca, logrando la victoria definitiva en el mons Chaunus (Moncayo), que acabó con la resistencia de los celtíberos. De esta manera el territorio bajo la dominación de Roma constituiría un conjunto homogéneo y quedando fuera de sus fronteras tribus exteriores sin relación con Roma, entre las que se encontrarían las tribus vacceas, los vettones y sus vecinos los lusitanos. Las tierras salmantinas se convertirían en una frontera muy próxima a las provincias romanas de Hispania. A mediados del siglo II a.C., sin embargo, comenzó un largo período conocido como las guerras celtibero-lusitanas. En el año 152 a.C. el cónsul M.C. Marcelo, con una combinación de fuerza y clemencia, logró que los numantinos pidieran la paz en unión de otras tribus celtíberas. Posteriormente los romanos pusieron sus ojos en las fronteras occidentales, contra los pueblos exteriores, en concreto los vacceos, asentados sobre fértiles llanuras cerealistas y que servirán de puente entre la Celtiberia y los vettones y lusitanos. Las campañas contra los lusitanos y vettones no dieron, en principio, el resultado apetecido sobre todo por la dudosa conducta de algún pretor (como por ejemplo, Galba) quien, en el año 151, tras operaciones victoriosas romanas, ofreció a los lusitanos la paz y con el señuelo de un reparto de tierras de cultivo, concentró a los indígenas y, una vez desarmados, dio la orden de exterminio. Cuenta la tradición que muy pocos escaparon a la matanza, entre ellos Viriato, que se convertiría durante más de diez años en el caudillo lusitano que luchó contra los romanos. Tras un creciente agotamiento por parte lusitana, Viriato inició conversaciones con el gobernador S. Cepión, quien, en
PERSONAJES HISTÓRICOS (6)
Relación de personajes que han tenido que ver con nuestra historia. Medallón de la Plaza Mayor de Salamanca con la imagen de Bernardo del Carpio (www.es.wikpedia.org) ALMARAZ SANTOS, Enrique (1847-1922) Eclesiástico nacido en La Vellés (Salamanca) Estudió en el seminario de Salamanca, donde obtuvo el Doctorado en Teología y Bachiller en Cánones y se ordenó sacerdote. Ejerció como coadjutor en varias parroquias de esta ciudad y fue canónigo de la S. I. Catedral. Alfonso XII lo nombró Predicador de Cámara. Fue nombrado obispo de Palencia (1893) y arzobispo de Sevilla (1907). De su mandato en ella destaca la ruptura de la concordia establecida por el cardenal Marcelo Spínola entre los carlistas y los integristas. Ordenado cardenal en 1911, participó en el cónclave que eligió pontífice a Benedicto XV. El 15 de noviembre de 1920 fue nombrado arzobispo de Toledo y Primado de España. Fue miembro de la Real Academia de la Historia y caballero con la gran cruz de la Orden de Carlos III. Falleció en Madrid. Fotografía del prelado Enrique Almaraz (www.tierracharra.blogspot.com.es) ALONSO, Agustín (siglo XVI) Poeta, vecino y tal vez natural de Salamanca Autor del poema épico Historia de las hazañas y hechos del invencible caballero Bernardo del Carpio (1585), inspirado tanto en el romancero español como en la tradición italiana. En una original demostración de su particular forma de asimilar las modas y corrientes literarias del pasado y del presente, Agustín Alonso eligió como material de trabajo una tradicional leyenda hispano-francesa (la que relata los avatares del héroe legendario Bernardo del Carpio) y la sometió a las nuevas formas de expresión poética que, procedentes de Italia, habían puesto de moda Matteo Boyardo con su Orlando enamorado (1482) y Ludovico Ariosto con su Orlando furioso (1516). Se desconoce el lugar de su muerte, aunque es probable que fuera en Salamanca. Cuadro del poeta Agustín Alonso (www.datuopinion,com) ALONSO DE LEÓN, Fernando (muerto en 1278) Eclesiástico nacido en Salamanca, desconociéndose la fecha de nacimiento, aunque debió de ocurrir entre los años 1215 y 1218. Fue hijo ilegítimo del rey Alfonso IX de León y de Doña Maura y hermano del rey Fernando III. Su madre, está sepultada en el claustro de la Catedral Vieja. Fue destinado a la carrera eclesiástica. Ocupó los cargos de Deán de la Catedral de Santiago de Compostela, de Arcediano de la Catedral de Salamanca y canónigo de la Catedral de León. Fruto de su relación con la dama Aldara López de Ulloa, nació un hijo, Juan Fernández “Cabellos de Oro” que ocupó los cargos de Adelantado Mayor de la frontera de Andalucía, Merino Mayor de Galicia y Mayordomo Mayor del rey Sancho IV de Castilla. Falleció en Salamanca el 10 de enero de 1278 y fue sepultado en el lado de la Epístola de la capilla mayor de la Catedral Vieja de Salamanca. Fotografía del sepulcro de la Catedral Vieja de Salamanca (www.buscandomontsalvatge,blogspot,com,es) ALONSO DE HERRERA, Hernando (1460-1527) Nacido en Talavera de la Reina. Catedrático, gramático humanista, filósofo y matemático Fue discípulo de Antonio de Nebrija, luchó contra los gramáticos bárbaros y se interesó por la transformación en la enseñanza del latín. Llegó a ser uno de los latinistas más importantes de su tiempo. Impartió clases de Retórica y Gramática en las universidades de Sevilla, Córdoba, Alcalá y Salamanca desde 1518. Su obra “Breve disputa de ocho levadas contra Aristóteles y sus secuaces” (1517), editado en Salamanca, es un diálogo bilingüe (en latín y en castellano) en el que se opone a algunos puntos de la filosofía aristotélica y ofrece una auténtica defensa del Humanismo contra la Escolástica. Es autor también de una “Gramática”, de una “Retórica” y “De los sucesos memorables de la Historia de España” Murió en Salamanca. Retrato de Hernando Alonso (El Greco) (www.wikiart.org) ALONSO LALLAVE, Manrique (1839-1889) Agustino nacido en La Fuente de San Esteban (Salamanca). Ejerció como sacerdote en Filipinas durante 12 años y fruto de esta experiencia tradujo el Nuevo Testamento al pangasinan, segunda lengua en Filipinas. También escribió “Los frailes en Filipinas”, en el que discurre sobre los perjuicios que el control clerical había traído a los nativos del país. Tras aceptar el evangelio según la doctrina protestante, sufrió diversos atropellos. Volvió a España y centró su actividad como pastor protestante en Madrid y Sevilla, donde será maestro fundador de una logia masónica. Dejó un importante legado literario, en el que destaca su “Diccionario Bíblico”, en dos tomos (Sevilla, 1880 y 1886) y las numerosas colaboraciones de temas bíblicos en el “Diccionario Enciclopédico de la Masonería” (La Habana, 1883). Fue director del periódico masón El Taller. En 1889 partió, junto con Francisco de Paula Castell, a Filipinas, donde al poco de llegar serían envenenados. Alonso Lallave murió a consecuencia de ello en Manila. Retrato de Manrique Alonso Lallave (www.protestantedigital.com) ALUMBRADO: Palabra procedente del término latino illumináre (iluminar, alumbrar). Dícese del hereje perteneciente al movimiento religioso existente en España en el siglo XVI y tuvo su origen en pequeñas ciudades del centro de Castilla alrededor de 151 y puede englobarse en la corriente mística similar desarrollada en Europa denominada Iluminismo. Esta secta mística defendía que, mediante la oración mental, era posible llegar a un estado de perfección en el que se podía prescindir de los sacramentos, de las buenas obras, del ayuno y de la mortificación y se sentían libres de pecado cualesquiera que fueran sus actos. Los alumbrados se reunían en conventículos en pequeñas localidades del centro de Castilla, leían e interpretaban personalmente la Biblia y preferían la oración mental a la vocal. La Inquisición Española llegó a promulgar al menos tres edictos en su contra. El obispo salmantino Francisco de Soto y Salazar tuvo el encargo de la visita al distrito inquisitorial de Llerena (Extremadura), lugar donde estaba muy arraigado el movimiento de los alumbrados. Uno de sus primeros líderes, fue una campesina nacida en Salamanca, conocida como la beata de Piedrahita, cuyas pretendidas conversaciones con la Virgen y Jesús llegaron a conocimiento de la Inquisición de 1511, aunque gracias a un protector no tuvo que enfrentarse
De la A a la Z (6)
Relación de términos y expresiones (incluidos insultos) de nuestra historia (*) Grabado de la Celestina conversando con Calixto, en presencia de Sempronio y Parmenio (www.cervantesvirtual.com) ALCAHUETE: Palabra procedente del término árabe alqawwâd (mensajero) Persona que concierta, encubre o facilita una relación amorosa, generalmente ilícita. Es un término dado en la Edad Media (hay datos que atestiguan su uso en el siglo XIII) y se refería a una persona mayor de edad la cual interfería en asuntos particulares de otros con la intención de sacar provecho económico. En la literatura aparece este término en obras como Libro del buen amor de Arcipreste de Hita (siglo XIV), La Celestina de Fernando de Rojas (siglo XV) o El Quijote de Miguel de Cervantes (siglo XVII). ALCAIDE: Palabra procedente del término árabe alqáyid (conductor de tropas). Hasta fines de la Edad Media era el encargado de la guarda y defensa de algún castillo o fortaleza designado por el rey de entre la baja nobleza de las ciudades. Posteriormente fue el encargado de la conservación y administración de algún sitio real. Según la Leyes de las Siete Partidas debía ser noble por parte de padre y madre, fiel, magnánimo, de buen juicio, ni pródigo, ni avaro, debía tener bien guarnecido el castillo de hombres y armas, y jamás entregarlo ni mandarlo entregar a los enemigos, sin que le sirviesen de pretexto para verificarlo los motivos más poderosos y urgentes y las causas más apremiantes. En caso de muerte del alcaide principal debía sucederle el pariente más cercano que estuviese en el Castillo. El término ALCAIDE DE PALACIO hace referencia al jefe local de palacio y el encargado de la custodia, conservación y orden interior en todos sus departamentos. El término ALCAIDE DE LOS DONCELES hace referencia al capitán del cuerpo que formaban los donceles, o el que cuidaba de instruirlos para la milicia. Otros términos son: Alcaide de la Alhambra, alcaide de aduanas o alcaide de las cárceles. El término ALCAIDÍA tiene varias acepciones: empleo de alcaide, territorio de su jurisdicción o derecho que se pagaba por el paso de ganado en algunos territorios de los alcaides. Portada del Libro de las Siete Partidas, de un incunable impreso el 24 de diciembre de 1491 (www.es.wikipedia.org) ALCALÁ: Palabra procedente de la expresión árabe al-qala´a (castillo) Como topónimo, son localidades que toman este nombre por tener o haber tenido una alcazaba o castillo. ALCALDE: Palabra procedente del término árabe alqadí (juez). Juez ordinario que administraba justicia en algún pueblo y presidía al mismo tiempo el concejo. En la España medieval era un funcionario local con atribuciones judiciales designado por el señor, en los lugares de su señorío, y elegido por los vecinos en los municipios libres. En la segunda mitad del siglo XIII el rey, con potestad suprema para ejercer la justicia, delegaba en los alcaldes de casa y corte, como funcionarios judiciales que impartían justicia. Existían los alcaldes de las alzadas que juzgaban en apelación los pleitos más importantes. A lo largo del siglo XIV se añadieron otros funcionarios destinados a juzgar causas especiales: Alcalde de la Mesta (entendía de pleitos relacionados con el ganado y los pastos), Alcalde de los hijosdalgo (entendía en los pleitos relativos a los privilegios de hidalguía), Alcalde del rastro (para delitos cometidos en palacio o en el entorno del Rey), Alcalde del crimen (jueces de la sala del crimen de las audiencias), Alcalde de obras y bosques (juez togado que tenía jurisdicción en lo civil y criminal dentro de los bosques y sitios reales), etc. El alcalde de noche se elegía en algunas ciudades para rondar y cuidar de que no hubiera desórdenes por la noche, y el cual, mientras esta duraba, tenía jurisdicción ordinaria. Ya en el siglo XIX pasó a designar a la persona que gestionaba el poder municipal y la delegación del poder central, privada ya de funciones judiciales. Real Cédula de Carlos III por la que se divide a la población de Madrid y se nombran alcaldes (www.memoriademadrid.es) ALCANCÍA: Palabra procedente del término árabe alkanziyya (tesoro) Máquina o artificio de fuego que se usaba en la guerra. Era una olla llena de alquitrán u otro material encendido para arrojar sobre el enemigo. También hace referencia a una vasija de barro, cerrada con una sola abertura larga y angosta, para recoger dinero (lo que hemos llamado hucha) Alcancía, arma arrojadiza (www.etimologiasmilitares.blogspot.com.es) ALCÁNDARA: Palabra procedente del término árabe alkándara (camino en la jaula del halcón). Percha o varal donde se ponían las aves de cetrería (sobre todo halcones) Representación de una alcándara (www.365palabras.blospot.com.es) ALCANTARILLADO: La red de alcantarillado de Salamanca se comenzó a instalar en el siglo XX. Hasta entonces la ciudad era una letrina y serán las “vertedoras” las que recogían las aguas sucias (de todo tipo) en grandes vasijas de barro y, durante la noche, las vertían en uno de los dos arroyos que cruzaban la ciudad hasta el río (el arroyo de Santo Domingo o el de los Milagros) ALCAZABA: Palabra procedente del término árabe al-qazaba (fortín o ciudadela). Recinto fortificado, dentro de una población murada, cuya función es defender un lugar determinado y sus contornos, albergando una guarnición. Usualmente estaban asociadas a un castillo situado en uno de sus extremos, aunque éste era independiente de la propia alcazaba y del resto de la ciudad. Alcazaba y castillo eran un sistema defensivo de la clase dominante, tanto frente a los enemigos externos como frente a las sublevaciones internas, asegurándose además una resistencia prologada, incluso en el caso de caída de la ciudad que protegía. Ruinas de la Alcazaba de Reina (Badajoz) (www.celtiberia.net) ALCÁZAR: Palabra procedente del término árabe alqásar y éste del término latino castrum (campamento) Sirve para designar un castillo, palacio o recinto fortificado. También hace referencia a la casa real o habitación del príncipe, esté o no fortificada. Detalle del basamento medieval del Torreón del Alcázar de Salamanca (www.es.wikipedia.org) ALCOBA: Palabra procedente del término árabe alqúbba (cúpula). Lugar donde estaba el peso público. En los Colegios Mayores de Salamanca era
CURIOSIDADES DE NUESTRA HISTORIA (13)
ROMA CONQUISTA EL VALLE DEL DUERO (Para la elaboración del presente artículo se han seguido los capítulos I, II y III del fascículo nº 2 «Romanización y germanización de la Meseta Norte», de la colección Historia de Castilla y León. Autor: Julio Mangas Manjarrés, Catedrático de Historia Antigua de la Universidad Complutense) Los pueblos de la Meseta Norte en el siglo II a.C. no formaban un Estado sino que estaban compuestos de comunidades unidas entre sí por vínculos de sangre y de vecindad, por poseer la mayoría de sus miembros un origen común, una lengua y una religión análogas y por haber establecido alianzas o pactos por los cuales se comprometían a actuar conjuntamente ante cualquier enemigo exterior. Esta forma de organización social se le da el nombre de gentes y gentilitates. Además existían otros tipos de relaciones: la devotio y el hospitum. La devotio era una institución por la cual un grupo de personas (los devoti) estaba vinculado a un personaje, distinguido por su habilidad guerrera, inteligencia y otras dotes. Se constituían bandas armadas en las que un jefe decidía sobre las actividades militares y de otro tipo a que debían dedicarse los devoti. Estos hacían una consagración religiosa a este jefe y se comprometían a defenderlo incluso con sus vidas. La muerte del jefe podía llevar al suicidio colectivo de los devoti. Por medio del hospitum u hospitalidad, los particulares o las comunidades podían mantener relaciones amistosas con personas o grupos de otra comunidad. Necesidades comerciales o políticas estaban en las relaciones de hospitalidad. Así estaban las cosas cuando llegó Roma. Ruinas de Numancia (núcleo urbano celtíbérico) (www.guiadesoria.es) 1.- La conquista La conquista romana de la Península Ibérica se inició en el año 218 a.C. y duró 200 años, prolongándose hasta el año 19 a.C. Ello no se debió a la resistencia de los pueblos ibéricos, como si de irreductibles galos se trataran, más bien hay que explicarlo teniendo en cuenta las prioridades y preferencias del Estado Romano respecto a sus conquistas (tal y como señalan Bosch Gimpera y García y Bellido); tanto es así que incluso muchos indígenas (también pertenecientes a pueblos no sometidos) colaboraron activamente como tropas auxiliares de las legiones romanas, tanto fuera como dentro de la Península. La conquista romana de los territorios del Valle del Duero comenzó varias décadas después de haber sometido a los pueblos situados en el Sur y Este de la Península, terminada la II Guerra Púnica (201 a.C.), a los pueblos de la región catalana, de la franja costera levantina y a los del sur hasta el Guadalquivir. Las fronteras interiores no estaban claras ni eran estables, por lo que Roma, durante unos 50 años (desde el 204 a.C. hasta el 154 a.C.) aproximadamente, tuvo una política marcada por dos líneas: conseguir la pacificación de los territorios conquistados y establecer unas fronteras estables y seguras. Esta política sobre las fronteras estaba pensada para hacer del Tajo y la zona oriental de la Meseta unos límites estables. En ocasiones los romanos realizaron incursiones en territorio vacceo o celtíbero pero eran operaciones de carácter represivo más que con la finalidad de anexionarse tales territorios. Se sabe que celtíberos, vacceos y vettones acuden en ayuda de Toletum (Toledo) cuando estaba sometida a cerco romano el año 192 a.C. Lusitanos, vettones y celtíberos posteriormente tendrán enfrentamientos con los conquistadores. Durante el gobierno de T. Sempronio Graco (180-179) se supo combinar la acción militar y la actividad diplomática. Con los celtíberos firmó convenios por los cuales estos se comprometían a pagar un tributo anual, a no levantar nuevas murallas en sus ciudades y a colaborar como tropas auxiliares de las legiones romanas. A mediados del siglo II a.C. se produjo la Guerra Celtibérica (que concluyó en el 133 a.C. con la toma de Numancia) y los enfrentamientos con los lusitanos (entre el 154 y el 137 a.C). La duración de la Guerra Celtibérica provocó grandes perjuicios económicos a los pueblos vacceos y arévacos: cosechas quemadas, ciudades destruidas, impuestos. Perdieron su independencia y se convirtieron en súbditos de Roma. Ello significaba, según el derecho romano, que las ciudades, los templos, los dioses, los campos, los animales o edificios pasaban a ser propiedad del “Senado y el pueblo romano” y quedaban obligados a pagar un impuesto regular del 5%, además de otros impuestos extraordinarios. El territorio vacceo pasó a depender administrativamente de la provincia Hispania Citerior, cuya capital era Tarraco (Tarragona), quedaron disueltas las alianzas entre pueblos, las tropas militares pasaron a ser controladas por Roma y la administración de justicia se iba a regir por las normas jurídicas romanas. Aun así los enfrentamientos entre romanos y pueblos de la Meseta continuarán hasta mediados del siglo I a.C.; incluso estas tierras también serán escenario de luchas civiles entre los propios romanos y los pueblos meseteños tomarán partido por alguno de los dos bandos. De estos enfrentamientos podemos destacar los de lusitanos y vettones contra César en la Sierra de la Estrella o entre vacceos y tropas romanas. Podemos resumir que mientras los celtíberos y vacceos fueron sometidos el 133 a.C., la anexión definitiva de los vettones no se completó hasta mediados de los años 70 del primer siglo. Mapa de las campañas romanas en Hispania (www.eloraculodeltrisquel.com) 2.- La administración del territorio Durante todo este período, hasta el final de la República, todos los territorios conquistados dependían directamente del Senado romano, que consultaba habitualmente a las asambleas de ciudadanos antes de tomar decisiones de importancia. Los dominios políticos del Estado podían tener diversa consideración jurídica. Los pueblos federados seguían manteniendo su autonomía interna, aunque perdían su capacidad decisión en política exterior y podían verse obligados a pagar impuestos. Una variante de este pacto de federados era el pacto de amistad, que podía incluir, en la práctica, cláusulas semejantes. Otros pueblos estaban unidos por pactos de hospitalidad. Y los que fueron sometidos por las armas quedaban considerados como súbditos. De esta forma, los pueblos celtíbéricos en un principio tuvieron una relación de amistad con Roma, pero
¡DIME QUIÉN ES!
Relación de personajes que han tenido que ver con nuestra historia. “Deben buscarse los amigos como los buenos libros. No está la felicidad en que sean muchos ni muy curiosos sino pocos, buenos y bien conocidos” (Mateo Alemán) ALEMÁN, Mateo (1547-1616) Novelista nacido en Sevilla. Bachiller en Artes y Filosofía por la universidad de su ciudad natal. Estudió Medicina en Salamanca y Alcalá, pero la muerte de su padre (acaecida en 1567) pudo obligarle a abandonar los estudios sin llegar a conseguir el grado de licenciado. Desempeñó varios oficios, como el de recaudador del subsidio de Sevilla y su arzobispado o contador en la Contaduría Mayor de Cuentas de Madrid. Desde 1573 residió en Sevilla, donde tuvo varios negocios entre ellos la venta de esclavos moriscos. Fue encarcelado por deudas en 1580 y pasó en la cárcel dos años y medio. Hizo traducciones de varias obras de Horacio, redactó el prólogo para los “Proverbios morales” de Alonso de Barros (impresos en Madrid en 1598) y escribió la primera parte del “Guzmán de Alfarache”, terminada a fines de 1597, pero cuya primera edición vio la luz en 1599. En 1604 publicó en Sevilla la primera edición de su “Vida de San Antonio de Padua” y, ese mismo año, en Lisboa, la segunda parte del “Guzmán de Alfarache”. Esta obra tuvo tanto éxito que se agotaron tres ediciones en un año y se tradujo a varios idiomas poco después. En 1608 marchó a México donde publicó al año siguiente su «Ortografía castellana«. Allí continuó la labor literaria escribiendo el prólogo de «Vida del Padre Maestro Ignacio de Loyola» de Luis Belmonte o «Sucesos de fray García Guerra, arzobispo de México» a cuyo servicio y protección estaba Alemán. Desde 1614 apenas existen noticias sobre él. Grabado en bronce del retrato de Mateo Alemán aparecido en una de las ediciones del «Guzmán de Alfarache» (www.es.wikipedia.org) ALEMÁN, Rodrigo (1470-1542) Escultor y tallista nacido en Sigüenza (Guadalajara). Su nombre era Rodrigo Duque y el apodo de «Alemán», con el que sería conocido, viene del presunto origen centroeuropeo de su familia. Buen tallista en madera, con un estilo que se inscribe en la fase final del gótico, es considerado como uno de los mejores artistas en su género de todos los tiempos. Realizó la sillería baja del coro de la catedral de Toledo (entre 1489 y 1495), cuya iconografía, con temas sobre la conquista de Granada, ha sido interpretada como una clara exaltación de los Reyes Católicos. En esta misma catedral realizó el retablo. Trabajó en sillería del coro de la catedral de Plasencia y en la del coro de la catedral de Ciudad Rodrigo, alternativamente, entre 1497 y 1503, donde pueden apreciarse numerosas representaciones eróticas de notable realismo, lo que le acarreó no ser visto con buenos ojos por la Inquisición. Existe una leyenda según la cual Rodrigo fue encarcelado en una de las torres de la catedral de Plasencia y consiguió escapar gracias a su ingenio. Se construyó unas alas con las plumas de los pájaros que comía y se lanzó ejecutando un vuelo perfecto. Algunos dicen que se mató y otros creen que sobrevivió. Sillería del Coro de la Catedral de Ciudad Rodrigo (www.vicenticoa.blogspot.com.es) ALFONSO VI EL BRAVO (1040?-1109) Se desconocen tanto el lugar como la fecha de nacimiento de este monarca. Hay dudas sobre dónde nació (¿León?, ¿Santiago de Compostela?) si bien se puede fijar la fecha de su nacimiento en 1040. Rey de León entre 1065 y 1109 y rey de Castilla entre 1072 y 1109. Hijo de Fernando I de León y de su esposa Sancha de León, quien repartió su reino entre sus tres hijos: Sancho (Castilla), Alfonso (León) y García (Galicia). Sancho arrebató el trono de León a Alfonso, pero al ser muerto cuando ponía cerco a Zamora, Alfonso recuperó su reino, al que sumó los territorios de Galicia y Castilla. La tradición narra el episodio con el detalle de que durante el cerco, un noble zamorano llamado Vellido Dolfos se presentó ante el rey Sancho como desertor y, con la excusa de mostrarle los puntos débiles de las murallas, lo separó de su guardia y consiguió acabar con su vida de una lanzada. Aunque no hay constancia alguna de que la muerte de Sancho se debiera a una traición más que a un engaño, ya que Dolfos era enemigo de Sancho, su asesinato fue debido a un lance bélico propio de la situación de sitio y no se produjo en las murallas sino en un bosque cercano donde Vellido Dolfos llevó al rey castellano alejándole de su protección armada. Posteriormente, según la leyenda sobre el Mío Cid, este noble castellano obligará en la Iglesia de Santa Gadea de Burgos, a la jura exculpatoria de la posible participación de Alfonso en el asesinato de su hermano. En el terreno cultural, Alfonso VI fomentó la seguridad del Camino de Santiago. Se fundaron o repoblaron núcleos de población que aunaron las condiciones de centros de comercio y artesanía y las de acogida de peregrinos y centros religiosos. En estos núcleos se establecieron pobladores procedentes de las zonas rurales, aunque con un alto componente de francos y otras gentes de más allá de los Pirineos. Los nuevos pobladores o burgueses desarrollaron de manera preferente las actividades artesanales y comerciales. El monarca impulsó la introducción de la reforma cluniacense en los monasterios de Galicia, León y Castilla y sustituyó la liturgia mozárabe o toledana por la romana. A este respecto, cuenta la tradición popular que Alfonso tomó un breviario mozárabe y uno romano y los arrojó al fuego para optar según ardiera un u otro; al arder sólo el breviario romano, el rey volvió a arrojar al fuego el mozárabe, imponiendo así el rito romano. En el terreno militar reconquistó lo que quedaba de Salamanca en el año1085 y la ciudad pasó a formar parte del reino de Castilla. En 1088 restauró la sede primada de España en Toledo y la sede episcopal de Salamanca, entre otras. En sus incursiones
De la A a la Z (5)
Relación de términos y expresiones (incluidos insultos) de nuestra historia. AJABEBA: Palabra procedente del término árabe assabbába (flauta) Flauta morisca de la Edad Media derivada de un instrumento andalusí. Es una flauta travesera hecha de caña o de madera y su evolución ha dado como resultado la flauta travesera de llaves que hoy se toca en la orquesta sinfónica. (www.funjdieaz.net) AJARACA: Palabra procedente del término árabe assaráka (lazo o red). Lazo o adorno de líneas y florones enlazados unos con otros, que formaba parte de la ornamentación arquitectónica árabe y mudéjar. Ajaraca del Salón de Embajadores del Palacio de Comares en La Alhambra (Granada) (www.glosarioarquitectonico.com) AJORCA: Palabra procedente del término árabe assúrka (correa). Especie de argolla de oro, plata u otro metal, usada por las mujeres para adornar las muñecas, brazos o gargantas de los pies. Ajorca decorada con filigranas (www.365palabras.blogspot.com.es) ALABARDA: Palabra procedente del término italiano alabarda o del francés hallebarde y este del germano helmbarte (empuñadura y hacha). Arma de dos metros de longitud consistente en un palo largo provisto de un hierro en forma de media luna por un lado y cuchilla por el otro. Fue introducida en Europa en torno a 1300 por alemanes y escandinavos, aunque su popularidad llegó de manos de los mercenarios suizos. Fue arma de los soldados de Infantería desde el siglo XIV hasta el siglo XVII. Su fama alcanzó tal extremo que muchas tropas o cuerpos de élite de la nobleza la portaban en versiones «ostentosas», habiendo algunos cuerpos militares que la siguen utilizando en estos días en actos públicos y desfiles militares como arma ceremonial. Hoy es arma de gala de los guardias suizos del Vaticano o de los Reales Guardias Alabarderos Españoles. Estos forman parte de un cuerpo de élite de la Guardia Real Española, que dan guardia y protección a pie de personas reales y realizan la guardia de honor a los reyes de España. El soldado que se arma con una alabarda se llamaba alabardero. Guardia alabardero (www.alabarda.net) ALAMÍN: Palabra procedente del término árabe alamín (persona de confianza). Juez de riegos. Oficial que contrastaba las pesas y medidas, especialmente en las cosas comestibles, tasaba los víveres y arreglaba su calidad y precio Recibía el nombre de ALCALDE ALAMÍN. ALARIFE: Palabra procedente del término árabe al´aríf (experto) Arquitecto o maestro de obras, oficios indistinguibles hasta la Edad Moderna. También se hacía referencia al que era perito en el arte de la carpintería. El oficio de alarife recibía el nombre de alarifazgo. Imágenes de alarifes de arte mudéjar (www.estecha.com) ALBACARA: Palabra procedente del término árabe báb albaqqára (puerta de los boyeros). Tipo de fortificación propio de la Baja Edad Media, consistente en un recinto amurallado en la parte exterior de una fortaleza no habilitado para residencia con la entrada a la plaza y salida al campo, y en la cual se solía guardar ganado vacuno o era usado como refugio para los habitantes de un núcleo de población inmediato, en los casos en que éste se encuentra amenazado por un enemigo. También hace referencia al torreón saliente en las antiguas fortalezas. Este tipo de fortificación abunda en las zonas interiores de al-Ándalus, aunque también había en Castilla y Aragón. Entrada a la albacara del Castillo de Molina de Aragón (Guadalajara) (www.jdiezarnal.com) ALBALÁ: Palabra procedente del término árabe albará (papel o nota). Carta o cédula real en que se concedía alguna merced, resolvía algún conflicto, creaba alguna institución, nombraba algún cargo real o se proveía otra cosa por parte del rey de España entre los siglos XV y XIX Documento público o privado en que se hacía constar algo. El término ALBALÁ DE GUÍA venía a significar pasaporte ALBARDÁN: Palabra procedente del término árabe albardán (descarado) y este de árabe clásico bardán (necio) Bufón o truhan. Personaje cómico encargado de divertir a reyes y cortesanos con chocarrerías y gestos. ALBARINO: Palabra procedente del término albar y este de albo (blanco). Afeite que usaban antiguamente las mujeres para blanquearse el rostro. ALBARRÁN: Palabra procedente del término árabe albarráni (forastero) y del arameo bárá (tierra exterior). Mozo soltero dedicado al servicio agrícola o de quien no tenía casa, domicilio o vecindad en ningún pueblo. Se utilizaba en Salamanca para designar al mayoral o pastor principal. ALBARRANA: Palabra procedente del término árabe albarráni (forastero) y del arameo bárá (tierra exterior). En las antiguas fortificaciones, torre exterior comunicada con el recinto fortificado por un arco o por un puente, que se ponían a trechos en las murallas, a modo de baluartes muy fuertes. También se denominan así a las torres levantadas fuera de los muros de un lugar fortificado que servían no solo para defensa sino también de atalaya para hostigar al enemigo si intenta rebasar la muralla. Ejemplo de torre albarrana es la Torre del Oro de Sevilla. La mayor concentración de torres albarranas se encuentra en Talavera de la Reina. La Torre del Clavero (Salamanca) se c犀利士 onsidera una torre albarrana (www.google.es) ALBEDRÍO: Palabra procedente del término latino arbitrium. Costumbre jurídica no escrita. Antiguamente se refería a la sentencia o libertad de resolución de un juez árbitro en un determinado juicio ALBENGALA: Palabra procedente del término portugués bengala (territorio del Indostán) Tejido muy delgado que, por adorno, usaban los moros españoles en los turbantes. ALBERCA: Palabra procedente del término árabe albírka (depósito de agua). Depósito artificial, con muros de fábrica o bien excavada en tierra, en forma de estanque para almacenar agua, principalmente la destinada a regadío. Según su finalidad, podemos distinguir varios tipos de alberca: – De riego: estanques de dimensiones reducidas que reciben el agua de una acequia y están vinculados a zonas que se explotaron intensivamente mediante regadío en la Edad Media. – Albercón o de distribución: estanques de gran tamaño, cuya función es recoger agua bien de acequias, bien de escorrentías o de precipitaciones para almacenarla y distribuirla en momentos de escasez. – Ornamental: solían situarse en el centro del patio, con acabado en ladrillo o piedra, y una pequeña
Curiosidades de nuestra historia (12)
A LAS PUERTAS DE LA HISTORIA En el capítulo anterior habíamos hablado de los pueblos que habitaban nuestra provincia durante el siglo III a.C. y de los cuales teníamos testimonios documentales de fuentes antiguas. Recordamos que tales pueblos eran los vacceos, los vettones y los lusitanos. Los vacceos eran un pueblo eminentemente agrícola, aunque debieron de poseer grandes rebaños de ovejas, como puede deducirse del hecho de serles impuesta como contribución de guerra la entrega a Roma de grandes cantidades de sacos, fabricados con lana. Ocupaba la zona triguera más importante de España: la Tierra de Campos y, en nuestra provincia, la comarca de la Armuña. Casa vaccea (www.augustodelarua.wordpress.com) La frontera que separaba a vacceos de vettones es difícil de determinar, porque estuvo sometida a oscilaciones a lo largo de la historia. El territorio de los vettones, según nos expone Bosch Gimpera, tendría como fronteras los terrenos próximos al río Huebra (por el oeste), las sierras y contrafuertes septentrionales del Macizo Central, la actual provincia de Ávila, hasta los límites de la provincia de Segovia. El área en que están las ciudades vettonas enumeradas por Ptolomeo se extiende por la mayor parte de lo que hoy es la provincia de Salamanca, región inmediata a Portugal y parte montañosa de Extremadura, en los pasos de las sierras de Gredos y Gata. La frontera por el oeste la señalarían quizá los diferentes Itueros que por la zona existen: Ituero de Azaba (al suroeste de Ciudad Rodrigo), Ituero de Camaces (junto a San Felices de los Gallegos), Ituero de Huebra e Ituerino (al noroeste de El Cubo de Don Sancho). Su territorio coincide con el área en que se da mayor densidad de esculturas de animales (toro de Salamanca, verraco de Monleón, verraco de Ciudad Rodrigo, etc.), obra de un pueblo eminentemente ganadero. Verraco de Ciudad Rodrigo (www.es.wikipedia.org) Las excavaciones de Las Cogotas (Avila), han dado a conocer el aspecto de los poblados vettones: grandes recintos amurallados, cuyas casas estaban construidas en ellos sin guardar ni ninguna simetría, ni distribución urbana, y utilizables también para encerrar el ganado. El Prof. Maluquer de Motes ha señalado las coincidencias entre los objetos del reciente hallazgo del Cerro de San Vicente (Salamanca) y los de Las Cogotas. Además de estos también se asentaron en el occidente de la provincia los lusitanos. Describe Estrabón las costumbres de este pueblo: «los lusitanos, …, eran ágiles, expeditos;…; ejercitábanse en la lucha y la carrera; usaban puñal corto o machete, casco empenachado…, lanzas, y los peones llevaban agudos venablos. Peleaban armados de todas armas a pie o a caballo… A los dioses dedicaban los prisioneros y les cortaban la mano derecha. Lapidaban a los reos condenados a muerte, y para ejecutar a los parricidas los sacaban a las fronteras. Eran sobrios, singularmente los de las sierras, tenían por lecho el suelo, bebían agua, y la mayor parte del año les servía de alimento el fruto de la encina, que seco y molido, fabricaban con él un pan que se conservaba largo tiempo. Preferían la carne de macho cabrío, y usaban una bebida fermentada, pues como escaseaba el vino, lo empleaban sólo en los banquetes, en los que comían sentados en poyos por orden de edades y categorías… Andaban vestidos de negro, y llevaban túnicas o sacos de lana, con los que se acostaban sobre haces de paja; las mujeres vestían trajes con toscos bordados. » Guerreros lusitanos (www.forocoches.com) ¿Qué núcleos de población existieron? A finales del siglo III a.C. parece que pudieron llegar a ser un centenar de poblaciones, formando una red amplia distribuida por toda la provincia, concentrándose sobre todo en las proximidades de los ríos (principalmente del Huebra y del Tormes), mientras que las tierras centrales del Campo Charro solo conservan restos aislados. Ya lo hemos señalado en anteriores artículos, los asentamientos eran elegidos teniendo en cuenta que se tratara de un lugar elevado (para disponer de un mejor control del territorio, de mejores posibilidades defensivas y para asegurarse una mayor salubridad de las viviendas) pero permitiendo un fácil acceso a un curso de agua. Poblaciones de importancia, documentadas desde la Edad del Hierro fueron Miróbriga (¿la actual Ciudad Rodrigo?), Bletisa (Ledesma), así como el grupo de castros del Oeste (Yecla, Las Merchanas, Saldeana, etc.) Plano del Castro de Las Merchanas (www.salamancaterritorioveton.com) Y en este punto entra Salamanca o Salmántica o Helmántica que, según el profesor Maluquer de Motes, era una de las ciudades de la Meseta española más antiguas de nombre conocido. ¿Y el nombre? Según Villar y Macías en su Historia de Salamanca, “los que atribuyen origen helénico a Salamanca, dan el significado de sede o sitio de adivinación a la palabra Helmántica, nombre con que Polibio la menciona por vez primera, compuesto de dos voces griegas: Hela (entre los laconios significaba cátedra , sede, asiento) y mantike (arte de adivinar, adivinación) y de aquí Helmántike. Pero lo que nos parece más probable es que habiendo los primitivos españoles adorado, entre otros, al dios Helman, de él tomase nuestra ciudad el nombre de Helmántica, y mucho más si en fastuoso templo le rendían adoración solemne; pues otros pueblos de la antigüedad tomaron el nombre de sus deidades tutelares.” La primera alusión a Salamanca en fuentes escritas se refiere al año 220 a.C., cuando aparece como un objetivo militar del ejército de Aníbal. Como nos relata V. Bejarano en “Fuentes antiguas para la historia de Salamanca” (Revista Zephyrus, nº 6. Año 1955) de la toma de Salamanca por Aníbal hablan varios autores (Polibio, Tito Livio, Plutarco y Polieno, entre otros) separados el primero y el último por un período de tres siglos. Polibio y Tito Livio ponen a Salamanca entre los vacceos, mientras que Ptolomeo la da como ciudad de los vettones. Plutarco y Polieno se limitan a decir que Salamanca es una ciudad de Iberia. Frontino habla de los salmanticenses en Lusitania, lo que explica su comentarista, Aggeno Urbico, diciendo que Lusitania es el nombre de la provincia y que salmanticenses es el de los habitantes de
DIME QUIÉN ES (4)
Relación de personajes que han tenido que ver con nuestra historia. Escudo de la Santa Inquisición (www.es.wikipedia.org) ALARCÓN Y COVARRUBIAS, Francisco Diego de (1589-1675) Político y eclesiástico nacido en Valladolid. Hizo las primeras letras en su ciudad natal y estudió Derecho Canónico en la Universidad de Salamanca doctorándose el 4 febrero 1610. Maestrescuela y canónigo de la catedral de Cuenca. Fue nombrado consultor de la Inquisición de esta ciudad, de la que pasó a la de Barcelona y a la de Valencia con el cargo de inquisidor. Obispo de Ciudad Rodrigo en el período 1639-1645. Fue trasladado a Salamanca donde ejerció como obispo durante el período 1646-1648. Posteriormente ejerció la labor episcopal en Pamplona y Córdoba, donde falleció. Catedral de Ciudad Rodrigo (www.es.wikipedia.org) ÁLAVA, Juan de (1480-1537). Arquitecto nacido en Álava, llamado también Juan de Ibarra. Se formó en la escuela del gótico español del período de los Reyes Católicos, al que incorporó novedades renacentistas, siendo uno de los iniciadores del estilo plateresco. En 1502, se supone que realiza un viaje a Italia, donde recibió la influencia renacentista y el gusto por los elementos ornamentales, asimilando el concepto decorativo propio del renacimiento italiano y adaptándolo hacia un arte genuinamente español, el Plateresco, convirtiéndose en uno de sus más destacados representantes. En 1505 acaba, con Michel Gaybar, la sacristía de la Universidad de Salamanca En 1510 realizó el trazado del Claustro de la Catedral de Santiago de Compostela y en varias de sus capillas. En 1512 asiste a la junta formada por nueve maestros para erigir la Catedral Nueva En 1513 se traslada a Granada para reconocer la Capilla Real, pasando luego, en 1515, a Sevilla donde fue el responsable, junto con Enrique Egas, del proyecto de la Capilla Real de la Catedral. En este año es nombrado director de las obras de la Catedral de Plasencia haciéndose cargo de la construcción de la misma a partir de 1517, donde diseñó la fachada principal. Entre 1520 y 1535, dirigió las obras de la Catedral Nueva de Salamanca, cuya fachada decoró con elementos renacentistas junto a elementos de clara referencia medieval como las estatuas de santos situados en repisas, bajo doseletes góticos. La fachada del Convento de San Esteban, la capilla de la Universidad, la Casa de las Muertes, el Monasterio de Nuestra Señora de la Victoria (en su mayor parte destruido a principios del siglo XIX, en la Guerra de la Independencia), la capilla mayor del Convento de San Agustín y el Colegio Mayor de Santiago el Zebedeo o Colegio de Fonseca son otras obras que el arquitecto dejó en Salamanca. Falleció en Salamanca. Fachada de la Iglesia de San Esteban (www.cuartetoscherzo.es) ALBA, Pedro Ramiro de (hacia 1460-1528) Eclesiástico, nacido en Alba de Tormes. Fue discípulo de fray Hernando de Talavera, criado en su casa y en su escuela y canónigo de la iglesia de Santa Fe antes de profesar en la Orden de los Jerónimos en 1521. Acompañó a su maestro a Granada. En 1525 fue propuesto para el cargo de prior del monasterio de San Jerónimo de Granada y un año después fue nombrado arzobispo de dicha ciudad, Por Real Cédula de 7 de diciembre de 1526 el emperador Carlos V (I de España), crea la Universidad de Granada: un Estudio General de Lógica, Filosofía, Teología, Cánones, Gramática y casos de conciencia; años más tarde, el 14 de julio de 1531, recibe la Bula fundacional de Clemente VII, otorgándole idénticas prerrogativas y privilegios que a las Universidades de Bolonia, París, Salamanca y Alcalá de Henares y nombrando al arzobispo de Granada, “protector y administrador” de la misma. Elaboró en 1527 ó 1528) un catecismo de la doctrina cristiana, quien recibió el encargo del monarca Carlos I, “para la conversión sincera de los moriscos, Se trata de un catecismo de 242 páginas que contiene explicaciones de la fe cristiana, contrastada con la musulmana. Hace recuento de las costumbres moriscas y describe sus prácticas sobre nacimientos, bodas, trabajo, descanso, enterramientos, vestido, familia, oración, o comidas. Colaboró en el proyecto de construcción de la catedral, solicitando a Diego de Siloé el diseño del templo catedralicio. Falleció en Granada. Relieve con la figura de D. Pedro Ramiro de Alba en el sepulcro que contiene sus restos en el Catedral de Granada (www.viajarconelarte.blogspot.com.es) ALBIGENSE: Palabra procedente del término latino albigensis (natural de Albi) Seguidor de la herejía cátara (del griego kazarós, PURO), movimiento religioso de carácter gnóstico que se propagó por Europa Occidental a mediados de siglo X, logrando asentarse hacia el siglo XIII, en tierras del Mediodía francés, especialmente en la ciudad de Albi, (aunque el centro de la cultura cátara se encontrara en Toulouse) donde contó con la protección de algunos señores feudales vasallos de la corona de Aragón. También era llamada «la secta de los tejedores» por el hecho de ser los tejedores y vendedores de tejidos sus principales difusores en Europa occidental. Defendía la existencia de dos principios eternos (el bien y el mal), desde los que se explicaba la concepción del mundo y del hombre. No se valora lo material, siendo el cuerpo, creación del diablo, frente al espíritu, esencia de Dios. La salvación se logra con la unión del alma y del espíritu. Any man that reads these nine propositions which Caranza sets down, would think that it was only these opinions that offended the Archbishop of Toledo; but if we will but read the bull of Sixtus IV.Rechazaban la divinidad de Cristo, condenaban como supersticiones los sacramentos y los ritos católicos. En respuesta, la Iglesia Católica consideró sus doctrinas heréticas. Tras una tentativa misionera, y frente a su creciente influencia y extensión, la Iglesia terminó por invocar el apoyo de la corona de Francia para lograr su erradicación violenta a partir de 1209 mediante la Cruzada Albigense. A finales del siglo XIII el movimiento, debilitado, entró en la clandestinidad y se extinguió poco a poco. La presencia de los Albigenses en Salamanca podemos destacarla en la persona de Petrus Oxoniensis, doctor de Salamanca en el año
De la A a la Z (4)
Serie de términos y expresiones (incluidos insultos) de nuestra historia. AFRANCESADO Persona que imita a los franceses en sus costumbres, cultura, moda, etc., contraponiéndose al castizo, que reivindicaba la defensa de las expresiones de todo tipo (culturales, religiosas, de la moda, políticas, etc.) propias del carácter intrínsecamente español. El término afrancesado se aplicó, con el valor de traidor, a todos aquellos españoles que, durante la ocupación francesa, colaboraron con la misma o con la Administración del rey José, ya fuese por interés personal o por la creencia en que el cambio de dinastía redundaría en la modernización de España. Los afrancesados eran personas ilustradas, socialmente vinculadas a la nobleza, alto clero, altos funcionarios y burguesía influyente, que intentaban llevar a cabo un programa de reformas políticas y sociales de signo liberal moderado. El rey José I se encontró con un pueblo que no aceptaba la invasión ni el cambio de dinastía, que consideraba un atropello la ocupación del territorio nacional por las tropas francesas y que estaba dispuesto a luchar. El nuevo rey era un hombre convencido de ser capaz de llevar a cabo una reforma política y social de España y los intelectuales y funcionarios mejor preparados creían en esa misión regeneradora de José I, que eliminaría el absolutismo y el oscurantismo que habían caracterizado a la política y a la sociedad española de fines del siglo XVIII, animándole a construir una sociedad basada en la «razón, la justicia y el poder» (según palabras del dramaturgo Leandro Fernández de Moratín). Durante la Guerra de la Independencia los afrancesados trataron de servir de puente entre los absolutistas y los liberales, en base a la conciliación de las ansias de transformación política con la defensa de los intereses nacionales, pero se granjearon el odio de ambos bandos: unos los menospreciaban por «franceses» y los otros por «españoles». Las Cortes de Cádiz, en 1812, aprobaron dos resoluciones en las que se confiscaban todos los bienes de la corte de José I y de aquellos que hubiesen colaborado con la administración josefina. Tras la caída del rey, a mediados de 1813, toda la corte pasó a Francia y con ellos fueron camino del exilio los que, de una u otra manera, habían colaborado con el régimen. Entre ellos se encontraban eclesiásticos, miembros de la nobleza, militares, juristas y escritores, tales como Juan Meléndez Valdés, Leandro Fernández de Moratín, los obispos auxiliares de Zaragoza y Sevilla o el coronel Francisco de Amorós. Se calcula que más de 4.000 españoles emigraron a Francia, aunque otras fuentes cifran este número en 12.000. Pensando en regresar a España, debieron depositar su confianza en Fernando VII, que había firmado con Napoleón un acuerdo por el que nadie que hubiera servido a José I sería represaliado y seguirían gozando de todos los derechos y honores a la vuelta de nuevo del rey a España, cosa que no ocurrió porque tras su regreso el monarca decretó la suspensión de las Cortes de Cádiz, limitó la libertad de imprenta y ordenó la persecución de todos los afrancesados que vivían en territorio español, con expedientes de depuración en toda la administración, confiscación de bienes y detenciones masivas. Meléndez Valdés, miembro de la Escuela de Salamanca, poeta y catedrático de la Universidad (www.biografica.info) AGALLA Palabra procedente del término latino galla También llamada abogalla o agolla. Es una excrecencia del roble, el alcornoque y otros árboles debido a las picaduras de algunos insectos. En la Universidad de Salamanca, durante el siglo XVI, el claustro para negocios extraordinarios y de interés común, estaba formado por los doctores y maestros, diputados y consiliarios, maestrescuela y el rector presidente. Las materias a tratar debían haber sido expuestas en la convocatoria de llamamiento. Primero se deliberaba y se exponían las opiniones, posteriormente se llegaba a un acuerdo previo el cual era sometido posteriormente a votación secreta mediante el reparto de agallas blanca y negras. (Historia de la Universidad de Salamanca, L.E. Rodríguez, coordinador) Parece que en los exámenes universitarios se utilizaban también estas bolas para votar acerca de la aprobación o el suspenso de un alumno. Los partidarios del aprobado introducían las agallas en una orza (vasija de barro) dorada y los partidarios del suspenso en una orza negra. Agallas (www.dicter.usal.es) AGNACIÓN Palabra procedente del término latino agnatio (parentesco) Parentesco civil o jurídico, que se fundamenta en la potestad del padre de familia y no supone necesariamente relación de sangre. Así los agnados son aquellas personas que están sometidas a la potestad del páter o que lo estarían si viviese aún el paterfamilias. El parentesco agnaticio sólo se transmite por vía de varón y tuvo mayor importancia en los aspectos religioso y político que en el derecho privado. Familia romana (www.derechoromano.es) AGNUSDÉI Palabra procedente del término latino Agnus Dei (Cordero de Dios). Relicario que las mujeres llevaban al cuello. Moneda de vellón con mezcla de plata, que hizo labrar el rey don Juan I de Castilla. En el anverso llevaba la inicial del nombre del monarca y en el reverso el cordero de San Juan Bautista. La ley y el peso variaron según los tiempos, aunque empezó valiendo un maravedí. Anverso y reverso de una moneda de Agnusdéi (www.blognumismatico.com) AGROFA Ramera. Forma jergal para nombrar a este tipo de mujeres en los siglos XVI y XVII AGONIZANTE Palabra procedente del término latino agonizare (combatir, luchar) En algunas universidades, padrino de los graduandos. En la Universidad de Salamanca es el que, en las conclusiones de Teología, apuntaba al alumno actuante en voz baja la solución del argumento cuando lo veía en un aprieto Aula de la Universidad de Salamanca donde impartía clases Fray Luis de León (www.delajusticia.com) AGOSTERO Palabra procedente del término agosto. Religioso destinado por las comunidades a recoger en agosto la limosna de trigo y otros granos. AGUA POTABLE Salamanca carece de red de agua durante el siglo XIX. Los aguadores y las criadas eran los encargados de llevar el agua a las casas, surtiéndose de las fuentes tradicionales, sobre todo la fuente de San Francisco. En el
DIME QUIÉN ES…? (3)
Relación de personajes o grupos que han tenido relación con nuestro entorno AGUILERA, Antonio de (siglo XVI-1580) Hombre de leyes nacido en Frades (Salamanca). Colegial mayor del Colegio Mayor de Oviedo en Salamanca. Recibió el grado de licenciado en Cánones. Doctor en Derecho Canónico. El rey de Portugal le llevó para regentar la Cátedra de Teología de la Universidad de Coimbra. De vuelta a Salamanca fue nombrado Catedrático de Derecho Canónico (Decretos) y posteriormente ganó la Cátedra de Prima de Cánones de la que se jubiló el 21 de junio de 1557. Jurisconsulto dedicado al estudio y a la aplicación del derecho civil. Oidor de la Contaduría Mayor y del Consejo Real Consejero del Consejo de Hacienda y del Consejo Real y Supremo de las Indias y como tal sentenciaba las causas y pleitos. Posteriormente fue miembro del Consejo de Castilla Murió el 14 de septiembre de 1580. Emblema del Colegio Mayor de Oviedo (twitter.com/colegio_oviedo) AGUILERA, Hernando (siglo XVI) Astrólogo nacido en Salamanca a principios del siglo XVI. Hacia 1545 visitó Roma, en compañía de su hermano Juan Aguilera. En dicha ciudad se relacionó con españoles residentes en la corte pontificia y asistió a las reuniones científicas que todos ellos efectuaban en el Palazzo Colonna. A la muerte de su hermano, ocurrida en 1560, le sustituyó en la cátedra de Astrología de la Universidad de Salamanca hasta 1576. Intervino activamente para que en los estatutos de la Universidad de Salamanca de 1561 se incluyera la obra de Copérnico y el núcleo central de su nueva teoría: el movimiento de la Tierra. Se desconoce la fecha de su muerte. AGUILERA, Juan (siglo XVI-1560) Médico, filósofo y astrólogo nacido en Salamanca, desconociéndose la fecha exacta de su nacimiento. Hermano de Hernando Aguilera. Estudió medicina en Salamanca donde obtuvo la licenciatura en 1532 y el doctorado en 1535. En este tiempo fue discípulo de Abraham Zacuto y Rodrigo Basurto. Ocupó la cátedra de Astrología en la universidad de dicha ciudad en 1538. Debido a su formación como médico, atendió a los papas Paulo III y Julio III cuando vivió en Roma de 1540 a 1550. Durante este período se relacionó con españoles residentes en la corte pontificia y en el Palazzo Colonna se reunían para tratar temas científicos. Entre 1550 y 1560, de nuevo en España, ejerció como profesor de Astrología en la Universidad de Salamanca. En 1554, publicó su obra más conocida, los Canones Astrolabii Universalis en la que se exponen términos de matemáticas y astronomía, resolución de problemas astronómicos, medición de alturas, distancias y profundidades y resolución de problemas de áreas y dimensiones de los cuerpos. Se le considera uno de los introductores del sistema heliocéntrico de Copérnico en España. Con motivo del 75 aniversario del papa Paulo III hizo un pronóstico astrológico en el que algunos autores ven una clara influencia de la astrología árabe. Comisionado por la Universidad de Salamanca, participó en la reorganización de los estudios salmantinos, muriendo antes de que la tarea estuviese acabada. Se desconoce el lugar de su muerte, aunque se supone que fue en Salamanca. Portada del libro «Canonis Astrolabii Universalis» de Juan Aguilera (bvpb.mcu.es) AGUSTINAS Miembros femeninos de las órdenes y congregaciones religiosas surgidas de la espiritualidad agustina. En Castilla y León, las agustinas, más que una orden centralizada, constituían una agrupación en torno al monasterio, dirigidas desde 1256 por la rama masculina. Las Agustinas Recoletas son una Orden de vida contemplativa que tiene su origen en el ambiente de reforma de la vida religiosa de la España de los siglos XVI y XVII. El Capítulo de Toledo de los Agustinos Ermitaños (hoy simplemente Agustinos) permitió que se destinaran varios conventos para aquellas monjas Agustinas Ermitañas que deseaban una vida más austera, centrada en Dios y con una observancia más estricta de la Regla. El 24 de diciembre de 1589 se fundaba en Madrid el primer monasterio agustino recoleto de monjas. Cinco años más tarde se funda en Salamanca, pero no será hasta la labor de la Madre Mariana de San José (nacida en Alba de Tormes) cuando las Agustinas Recoletas comienzan a organizarse con reglas uniformes y una identidad cada vez más específica en la Iglesia. El monasterio de Eibar, fundado en 1603, es el primero de este tipo al que seguirán el resto de monasterios. Después de la Desamortización de Mendizábal se crearon las órdenes de las agustinas contemplativas (clausura). Fachada del Convento de Agustinas Recoletas e Iglesia de la Purísima (es.wikipedia.org) AGUSTINAS DE LA CONCEPCIÓN O DE MONTERREY El Convento de las Agustinas Recoletas se encuentra unido a la Iglesia de la Purísima. En 1626 la crecida del Tormes, conocida como riada de San Policarpo, destruyó numerosos edificios y una de las construcciones afectadas fue el convento de la Orden de las Agustinas, que estaba situado a orillas del río. El nuevo convento fue fundado por Manuel de Fonseca y Zúñiga, conde de Monterrey y virrey de Nápoles diez años más tarde, en 1636. La razón de este interés reside en que el conde tenía una hija, Inés Francisca de la Visitación, que profesaba en la orden y que posteriormente fue priora del convento. La iglesia de la Purísima Concepción se construye también a partir de 1636 en estilo italiano y fue pensada por el conde como capilla funeraria para sí y su familia. AGUSTINOS La Orden de San Agustín, a cuyos miembros se conoce individual y colectivamente como Agustinos, es una orden fundada por el papa Inocencio IV en 1244. El hábito de la Orden está conformado por una túnica de color negro que llega hasta los tobillos y está ceñido por un cinturón de cuero negro que cae hasta el borde de la túnica y encima va una capucha en forma de punta o de cono que debe llegar hasta la cintura, conocida como capilla. Consta que hacia el año 1166, unos ermitaños, bajo la Regla de San Agustín, daban culto a la imagen de Ntra. Sra. de la Vega que se encontraba en un convento cuya