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CURIOSIDADES DE NUESTRA HISTORIA. El Neolítico y sus construcciones megalíticas

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“Quizá la más grande lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia” A. Huxley (1894-1963). Novelista, ensayista y poeta inglés. Dolmen “El Tiriñuelo” en Aldeavieja de Tormes. En todopueblos.com Hace aproximadamente diez mil años se produjo el fin de tiempos glaciares y la mejora de las condiciones climáticas. Esto provocó la modificación del paisaje: se pasó de grandes superficies herbáceas a amplios espacios forestales. Además desaparecieron la mayor parte de los animales que habían sido la principal fuente de alimentación del hombre paleolítico y, consecuentemente, se produjo una “crisis alimentaria” que el hombre trató de afrontar diversificando su dieta. A todo ello se le une un fuerte aumento demográfico. Hemos entrado en el período denominado NEOLÍTICO (etimológicamente significa “nueva piedra”)  en el que  se van a presentar las siguientes particularidades: avances técnicos (la piedra pulimentada en forma de hacha para desbrozar, azadas para el cultivo, cerámica para conservar excedentes de alimentos o el telar), cambios sociales (se producen estratos sociales), nuevas formas de vida (sedentarismo) y nuevas formas de actividades económicas derivadas de la agricultura y la ganadería. En nuestra península, iniciándose por el litoral mediterráneo, esta “revolución neolítica” apareció a lo largo del sexto milenio. La población sigue viviendo en cuevas, pero comienza a construir poblados de superficie, algo que conducirá, en la Edad de Bronce, a la aparición de los primeros núcleos urbanos. De todas las maneras, según los datos, es posible que ocuparan alternativamente cuevas y poblados de superficie, de acuerdo a las estaciones del año. Desde la mitad del cuarto milenio se acostumbra a enterrar a los muertos colectivamente en el interior de grandes monumentos de piedra, llamados MEGALITOS y cuyo tipo básico en nuestra zona es el DOLMEN. La palabra DOLMEN quiere decir “mesa grade de piedra. El conjunto conforma lo que se ha dado en llamar “sepulcro de corredor”: amplia cámara circular construida por losas graníticas de hasta 4 metros de altura, y pasillo de acceso (corredor); todo ello protegido por tierra y piedras planas que cubren en parte las losas verticales, formando una colina artificial o túmulo, distinguible como marca funeraria. Su función atribuida, como dijimos anteriormente, suele ser la de sepulcro colectivo, pero también se cree que puede ser una forma de reclamar un territorio y reforzar la identidad grupal. Parece ser que el número de enterramientos depositados en el interior de los dólmenes existentes en nuestra provincia fue muy alto a juzgar por el abundante ajuar encontrado en ellos: hachas de piedra pulimentada, cuchillos de sílex, cuentas de collar de piedras semipreciosas, cerámica, etc. Dentro de la variedad de denominaciones populares que, por tradición o por su forma, se ha dado a estos monumentos en la provincia de Salamanca, es corriente denominarlos «Casa de la Mora» o «Casa del Moro»: «casa», por su forma, y «de la mora» o «del moro» por lo exótico «de (su) origen remoto y finalidad desconocida» (Morán, 1931) conservados a través de la tradición ¿o de la leyenda?: lo desconocido, o aquello que no puede o sabe explicarse, se atribuye a los moros. Hay otros términos locales que sólo hacen referencia al pequeño promontorio o saliente artificial que forman túmulo y dolmen: «turuñuelo», «teriñuelo» o «tiriñuelo» en Aldeavieja de Tormes, en Salvatierra de Tormes; «turruñuelo» en Alba de Yeltes; «la torrecilla» en la Valmuza ; «el turrióm» en Encinas de Arriba y en Gemingómez, cerca de Alba de Tormes; «el torrejón», al pie de la estación de Alba de Tormes; «los torrejones», en Robliza de Cojos (Morán, 1926 y 1940), «el torrejón», en Villarmayor de Ledesma. Dólmenes de interés: – El Turrión (próximo a Alba de Tormes): monumental sepulcro con abundantísimo ajuar – Dolmen de la Finca de Castro Enríquez (Aldehuela de la Bóveda); restos del túmulo – La Vega de Sepúlveda I y II (Castraz de Yeltes): bien conservados y de medianas proporciones – La Rábida I y II (Ciudad Rodrigo): se aprecian la cámara y el corredor – Zafrón : conserva la cámara completa – La Torrecilla (Galindo y Perahuy): imponente túmulo de medianas proporciones – La Casa del Moro (Gejuelo del Barro): uno de los monumentos más completos, conservándose túmulo, cámara y corredor Dolmen Casa del Moro (Gejuelo del Barro) Foto: cortesía de mYr – Cuadrilleros (Ledesma): se conserva el túmulo – Dolmen de Castillejo (Martín de Yeltes): se conserva el túmulo prácticamente completo, igual que la cámara y el corredor – El Mesón (La Mata de Ledesma): el topónimo «mesón» (aumentativo de mesa) hace referencia con toda probabilidad a la gran tapa de piedra horizontal que formaría la cubierta, «la mesa», del dolmen. Se trata de un dolmen de corredor. Consta, pues, de tres partes: túmulo, cámara y corredor. – El Prado de la Nava (Salvatierra de Tormes): normalmente sumergido bajo las aguas de Santa Teresa. El túmulo conserva su configuración y subsiste la estructura interna, cámara y corredor, prácticamente completos. – El dolmen de El Teriñuelo de Salvatierra fue dado a conocer por César Morán en 1926. Habitualmente permanece bajo las aguas del embalse de Santa Teresa, pero en la espectacular sequía del verano-otoño de 1996 quedó al descubierto y ha podido ser revisado. Se trataba de un sepulcro de corredor de considerables proporciones. – La Torrecilla (Terradillos): el túmulo se conserva bastante bien – La Torre (Vecinos): importantes restos del túmulo, la cámara y el corredor – Sahelicejos (Villar de Peralonso) se conserva la cámara completa y restos del corredor – El Guijo (Villarmayor): campo de pequeños túmulos – El Torrejón (Villarmayor) subsisten importantes restos del túmulo y de la estructura sepulcral (“El dolmen de «El Teriñuelo». Actualizacion del inventario dolménico salmantino» (SANTONJA y otros. En Salamanca Revista de Estudios nº 37) En algunos de los datos hemos reseñado al padre agustino César Morán Bordón, (1882-1952), un improvisado arqueólogo que suplía la falta de formación con un gran tesón y que plasmó su trabajo en el libro “Arqueología y Prehistoria de la región salmantina”. En sus investigaciones arqueológicas encontramos las primeras referencias a artefactos

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CURIOSIDADES DE NUESTRA HISTORIA: ASÍ PUDO EMPEZAR TODO

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“La Historia es un incesante volver a empezar” TUCÍDIDES (460-396 A.C.) Historiador ateniense ¿Tenemos un pasado más allá de la Universidad,  las catedrales, el puente romano o los castros? ¿Cuáles fueron nuestros inicios? ¿Cómo empezó todo? Miremos en la Prehistoria: período de la humanidad anterior a todo documento escrito y solo se conoce por determinados vestigios, como construcciones, instrumentos, huesos humanos o de animales, etc. (Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua) Podemos considerar la aparición de la escritura como la frontera que existe entre Prehistoria e Historia y su importancia estriba en que sólo a través de los testimonios escritos podemos conocer con certeza hechos, acontecimientos y modos de vida de nuestros antepasados. Cuando no hay testimonios escritos será la arqueología la que se convierta en el único medio para reconstruir los sucesos ocurridos en la prehistoria, a través del estudio de restos materiales, utensilios, grandes monumentos u obras de arte dejados por los humanos del pasado. Todo eso, ¿lo tenemos en nuestras tierras?, ¿podemos decir que hace  decenas de miles de años se pasearon, cazaron, vivieron y murieron hombres y mujeres por nuestras llanuras, montañas y riberas? Y para facilitar las cosas, creemos necesario hacer algunas precisiones sobre etapas de la Prehistoria, sin extendernos en explicaciones que nos ocuparían mucho espacio. La Prehistoria engloba la Edad de Piedra y la Edad de los Metales. La Edad de Piedra la podemos dividir en tres períodos: Paleolítico, Mesolítico y Neolítico. La Edad de los Metales está, a su vez, dividida en tres etapas: Edad del Cobre, Edad del Bronce y Edad del Hierro. PALEOLÍTICO: etimológicamente significa “piedra antigua”. Su comienzo se remonta, según parece, a unos 2.800.000 años y constituye una etapa en la que el ser humano utilizaba herramientas a base de piedra (tallada), huesos y palos. Durante este período el ser humano era cazador, pescador y recolector, llevaba una vida nómada siempre próxima a los ríos o la costa. Es en esta época cuando  comenzó a utilizar el fuego (aproximadamente hace 1.500.000 años) y tenía creencias religiosas y realizaba ceremonias funerarias. Aparece, al final (en el llamado Paleolítico Superior) el arte rupestre y las pinturas en cuevas. MESOLÍTICO: período comprendido entre el 10.000 y el 5.000 a.C. Su nombre significa «entre piedras«. Se usa para determinar un periodo de tiempo entre paleolítico y el neolítico. Durante el mesolítico se producen profundos cambios climáticos a partir del 10.000 a. C. Esto determina que las condiciones de vida mejoren y que el hombre tienda a abandonar poco a poco las cuevas para vivir al aire libre. Los hombres del Mesolítico eran nómadas, con alojamientos de invierno y campamentos de verano. Seguían siendo cazadores y recolectores y hay indicios de sedentarismo humano. NEOLÍTICO: Etimológicamente significa “piedra moderna”. La fecha de aparición es difícil de precisar aunque se puede ubicar el inicio hace 5.000 años. Es cuando el ser humano descubre la agricultura y la ganadería (aunque siga practicando la caza y la recolección) y se convierte en sedentario, construyendo los primeros poblados. Utilizaba herramientas más elaboradas con huesos y piedras pulidas y desarrolló la cerámica. EDAD DE LOS METALES: es el último período de la Prehistoria y es llamada así porque los seres humanos descubrirán y utilizarán los metales. Abarcaría, en algunos lugares hasta el primer milenio a.C. Este período se subdivide en tres etapas, de acuerdo al metal que el hombre fue usando progresivamente. La más antigua es la Edad del Cobre, posteriormente vino la Edad del Bronce y finalizó con la Edad del Hierro. Será en esta última etapa cuando se desarrollen las primeras civilizaciones que acabarían por inventar la escritura, entrando ya de lleno en la Historia. Pero vayamos a nuestra historia particular. O mejor dicho, a nuestra prehistoria particular. Si tuviéramos que poner ejemplos de datos de Prehistoria quizás nos venga a la memoria Atapuerca y su sima de los huesos o la Gran Dolina, Altamira y sus pinturas o la Cueva de Nerja en Málaga. Hasta no hace mucho, los arqueólogos databan la aparición del hombre en Europa en torno a los 500 000-600 000 A.C. Los restos del Paleolítico Inferior en la Península Ibérica eran muy escasos. Sin embargo, los descubrimientos realizados en Atapuerca (Burgos), han cambiado totalmente los esquemas y las teorías. Ya en 1994, en los trabajos realizados en la Gran Dolina, aparecieron los restos del homínido más antiguo hallado hasta entonces en Europa (entre los 800 000-780 000 años). Después, en el año 2007, en la Sima del Elefante, se recuperó una mandíbula que se dató entre los 1,3 y 1,2 millones de años. En la Sima de los Huesos se han encontrado numerosos restos (se han llegado a estudiar más de treinta y dos individuos) cuya antigüedad se estima en más de 300.000 años. Sí, sí. Pero, ¿y en Salamanca? ¿Qué papel ha jugado la prehistoria en nuestras tierras? ¿Hay datos de interés? En los últimos 100 años las investigaciones han aportado datos, interpretaciones, restos y monumentos singulares, no siempre bien conocidos. Personas como el granadino  Manuel Gómez Moreno (1870-1970), estudiando y catalogando una serie de yacimientos relevantes; el padre agustino César Morán (1882-1952), del cual hablaremos en otro capítulo más detenidamente pues tiene interés por sus trabajos en zonas próximas a Villamayor;  Hernández Pacheco descubriendo o estudiando pinturas rupestres; Martín Jiménez o Domingo Sánchez excavando castros; Juan Maluquer (1915-1988), publicando la Carta Arqueológica de Salamanca o realizando trabajos que aportaron importantes conocimientos de la Edad de los Metales en nuestra provincia, son ejemplos de interés. En los años ochenta el Museo de Salamanca realiza numerosas investigaciones del fenómeno megalítico. El Padre Ignacio Belda llevó a cabo descubrimientos importantes del Paleolítico. Manuel Santonja, Nicolás Benet, Fabián García o José Ignacio Martín han sacado a la luz yacimientos distribuidos a lo largo y ancho de nuestra provincia. En 1983 se acomete la realización del Inventario Arqueológico provincial, financiado por la Diputación Provincial, el Ministerio de Cultura y la Junta de Castilla y León. La primera versión de este proyecto elevaba hasta una cifra de 647 yacimientos arqueológicos distribuidos

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CURIOSIDADES DE NUESTRA HISTORIA

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PERIÓDICOS HISTÓRICOS SALMANTINOS (y 3)  “No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños”. Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano. En este último capítulo de los periódicos históricos salmantinos hemos analizado cerca de una centena de ellos que tuvieron su aparición entre el año 1900 y el año 1930. 1903 y 1920 fueron los años que vieron nacer más portadas (9 y 8 respectivamente) Su periodicidad, al igual que ocurriera durante el siglo XVIII y el siglo XIX, variaba desde la tirada diaria ( La Gaceta del Pueblo o La Voz de Castilla) a la tirada trimestral (La Voz del Dependiente), aunque la mayoría de las publicaciones eran semanales. Las tendencias, muy variadas: católicas (El Mensajero Social), monárquicas (Libertad), conservadoras (El Criterio o Nueva Iberia), republicanas (Patria y Letras o La Verdad), liberales (El Diario), socialistas (La Voz del Obrero) o anarquistas (El Obrero). Las que más abundaban eran las dedicadas a profesiones: magisterio (La Escuela salmantina), medicina (Revista Médica salmantina o El Practicante salmantino) y administración (Boletín mensual del Secretariado salmantino); hasta publicaciones destinadas a panaderos (Unión panadera), agricultores (La Reforma Agraria) o cazadores (El Cazador salmantino) También era notable el número dedicado a la cultura y el arte: El Tormes, El Charro, Tribuna Escolar o El Trovador son ejemplos de ello. Por último hay que hacer referencia a publicaciones dedicadas a la información, en general. Hemos contabilizado, durante estos primeros treinta años del siglo XX, una treintena de portadas, a las que habría que añadir publicaciones aparecidas a finales del siglo XIX tales como El Adelanto de Salamanca. Hasta siete periódicos aparecieron en Ciudad Rodrigo (Miróbriga犀利士 o El Eco del Águeda) y tres en Béjar (El Abejar o El Noticiero). En Salamanca existieron publicaciones tales como El Independiente, El Castellano, El Heraldo de Salamanca o La Patria del Lazarillo. En este punto debemos detenernos en un periódico que asomó su cabeza en 1920 y que, actualmente, es el único, en formato papel, que existe en la capital. Nos estamos refiriendo a La Gaceta Regional. Portada del primer número de La Gaceta Regional. (Fuente: La Gaceta Regional) A principios de 1920 nació, por iniciativa de MATÍAS BLANCO COBALEDA, la sociedad “Editorial Castellana S.A.” que adquirió la maquinaria y objetos de la imprenta de “El Salmantino”. De los locales de la Iglesia de San Isidro (al principio de la Calle Libreros), el 20 de agosto de 1920, sale el primer número de La Gaceta Regional al precio de 10 céntimos de peseta. Posteriormente se trasladarían al número 4 de la calle Padilleros (próximo a la actual Plaza del Campillo) La Gaceta Regional, en el momento de su aparición, estaba dirigida por Buenaventura Benito y sus principales impulsores fueron José María Gil Robles y Matías Blanco Cobaleda, de claras tendencias conservadoras y católicas, en oposición a la tendencia liberal del otro periódico de referencia en la capital (El Adelanto) El diario, conservador, católico y contrario a la República, apoyó en 1931 a la Confederación Católica Agraria (antagónica a la Liga de Agricultores) en su lucha contra la política reformista del gobierno provisional del primer bienio republicano. En 1932 la publicación no pudo salir durante unos días por orden gubernamental ya que su posicionamiento tras el pronunciamiento del General Sanjurjo y posterior fracaso le pasó factura. En 1933 el político José María Gil-Robles, cabeza de lista de la CEDA, pasa a hacerse cargo de la dirección del mismo, con lo que el diario, que ya estaba cercano a los círculos conservadores, se politiza aún más. Durante la Guerra Civil el periódico fue dirigido por el falangista Juan Aparicio López. Tras la guerra el nuevo director será Francisco Bravo Martínez, fundador de la Falange salmantina y alcalde de Salamanca a principios de los años 40, quien será el director del periódico hasta su muerte acaecida en 1968. En 1956 falleció el propietario, Matías Blanco Cobaleda, y el periódico pasó a formar parte de la Prensa y Radio del Movimiento y a depender del Estado. Durante la Transición los diarios de propiedad estatal se venden o se cierran, y La Gaceta es comprada por un grupo de empresarios salmantinos que nació de forma expresa para esto, el Grupo Promotor Salmantino S.A. (Gruposa, S.A.) en 1984.

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Curiosidades de nuestra historia

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PERIÓDICOS HISTÓRICOS SALMANTINOS (2ª PARTE) “Dicen que la historia se repite, lo cierto es que sus lecciones no se aprovechan” Camille Sée (1847-1919) Político y abogado francés. A lo largo del siglo XIX vieron la luz 237 cabeceras, la mayoría editadas en la capital pero también las hubo que se editaron en núcleos importantes de la provincia, como Alba de Tormes, Béjar, Ciudad Rodrigo, Ledesma o Peñaranda de Bracamonte. Del total de estas 237 cabeceras, nosotros hemos analizado un centenar de ellas y estas son las conclusiones. Muchas de estas cabeceras tuvieron una historia fugaz. Baste señalar que en 1896 se publica “El Estudiante de Salamanca”, número extraordinario que la juventud escolar de Salamanca “dedica a los heroicos soldados que en Cuba y Filipinas dan su sangre por la integridad y honra nacionales”. Algunas fueron continuación de publicaciones anteriores. Las hay que se repiten después de varios años sin publicación. Otras aparecen con el mismo título, aunque no tengan ninguna relación. Las tendencias son variadas: los hay católicos-monárquicos (“Los Macabeos” o “La Tradición”), republicanos (“El Federal salmantino” o “La Libertad”), liberales (“El Centinela del Pueblo”) o progresistas (“El Eco popular”) Existen periódicos profesionales, bien referidos al magisterio (“Boletín de Primera Enseñanza” o “El Magisterio Salmantino”), bien al mundo rural (“Revista del Círculo Agrícola Salmantino”), a la medicina (“Correo médico castellano”), incluso alguno está dedicado a los funcionarios de la administración local (“El Defensor de los secretarios de ayuntamiento y demás funcionarios de la administración local”) o a defender a los contribuyentes (“La Liga de los Contribuyentes de Salamanca”). Los hay culturales, literarios o dedicados a las artes no sólo en la capital sino también en localidades de la provincia (“El Salmantino”, “El Entreacto” o “El Arte”). También aparecen, sobre todo en la segunda mitad del siglo, publicaciones satíricas (“El Tríngulis” o “El Cornetín”) y, otras, eminentemente religiosas (“La Semana Católica” o “Alba teresiana”) Había, por supuesto, periódicos dedicados exclusivamente a la información que aparecen a lo largo de todo el siglo. Desde “El Diario del Gobierno de Salamanca” (1813), siguiendo por “El Correo Salmantino” (1848), pasando por “El Nuevo Progreso” (1889), “Sierra de Francia” (1889), “El Tormes” (1893), “El Clarín de Miróbriga” (1897), “La Voz de Peñaranda” (1897) o “La Voz de Ledesma”. La periodicidad que presentan las publicaciones del siglo XIX es variada. La mayoría son diarias (algunas no salen los festivos) o semanales, dedicados preferentemente a la información general. Pero las hay que salen dos días a la semana y, generalmente, son aquellas de tendencias políticas definidas. Las quincenales son, en su mayoría, publicaciones profesionales. Las artísticas tienen una periodicidad mensual y otras (de todo tipo) son variables. Atendiendo al año de aparición, podemos resaltar algunos detalles. Hasta 1814 las publicaciones tienen un marcado carácter monárquico, aunque sean de información general. A lo largo del período comprendido entre 1814 y 1868 aparecen periódicos de información general, científicos, literarios, artísticos, de carácter profesional o de tendencia liberal. Entre 1868 y 1871, años de cambios y experiencias políticas nuevas, hay publicaciones de información general, pero también de marcada tendencia monárquica, progresista o republicana. También las hay eminentemente religiosas y otras de carácter artístico. Entre 1871 y 1890 (años de la Restauración) los periódicos de tendencia política (republicanos, liberales, conservadores) abundan, aunque aparecen publicaciones literarias, artísticas, dirigidas a profesionales y satíricas. Los últimos años del siglo XIX son prolíficos en cabeceras. La decadencia española en el mundo y una situación política interna nada estable ayudan a ver aparecer más números satíricos y más variedad política, aunque siguen apareciendo periódicos profesionales, literarios o artísticos. Especial mención merece “El Adelanto”, que nació en 1883 y tuvo una vida de casi 130 años, después de cerrar el 22 de mayo del año 2013. Su fundador fue Francisco Núñez-Izquierdo, nacido en Valladolid y establecido en Peñaranda de Bracamonte. Adquirió en Salamanca un local situado en el antiguo convento de Santa Rita, donde instaló un taller de artes gráficas en el que comenzó a editarse en 1883 El Adelanto, primero como semanario. Su título inicial era “El Adelanto: diario político de Salamanca” y desde 1903 “El Adelanto: Diario de Salamanca”. Entre sus primeros directores se pueden señalar a: – Manuel Gil Maestre (1844-1912), jurista, sociólogo, político, escritor salmantino y miembro de la Real Academia de la Historia. – Isidoro García Bragado (1856-1902), periodista, empresario, catedrático de la Universidad de Salamanca y senador. Fundador, en 1881, de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Salamanca. (Fuente: Biblioteca Virtual de la Prensa Histórica)

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26/03/2016 / 0 comentarios
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CURIOSIDADES DE NUESTRA HISTORIA

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  Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro (Confucio)         PERIÓDICO: publicación que sale diariamente (Diccionario de la Lengua Española de la R.A.E.) BOLETÍN: publicación destinada a tratar de asuntos científicos, artísticos, históricos o literarios (Diccionario de la Lengua Española de la R.A.E.) GACETA: publicación periódica en la que se dan noticias comerciales, administrativas, literarias o de otra índole (Diccionario de la Lengua Española de la R.A.E.) Portalvillamayor.com puede tener cobijo en cada una de estas acepciones y entrar a formar  parte de la larga lista de publicaciones que ha tenido Salamanca y su provincia a lo largo de varios siglos. El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte tiene un portal (la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica) en el que se pueden consultar números digitalizados de la Prensa Histórica publicada en Salamanca y provincia. En este portal hemos consultado las diferentes publicaciones que han aparecido desde comienzos del siglo XVIII y que les vamos a ofrecer en varios capítulos. En el siglo XVIII los ilustrados salamantinos intentaron modernizar la ciudad y los pueblos de la provincia y uno de los exponentes de esta modernización fueron los periódicos y gacetas. El primer periódico fue la “Gazeta de Salamanca”, de carácter religioso, y cuyo único ejemplar conocido es del 16 de enero de 1725. En 1777 aparece “La Pensatriz Salmantina”, dirigido a las mujeres, aunque hecho por hombres, y de carácter monárquico-católico. La periodicidad se desconoce. Otras publicaciones de ese mismo siglo fueron “El Crítico Salmantino”, “El Piscator Historial de Salamanca”, “El Soplón del diarista de Salamanca” o “El Diario de las  Musas”. Pero el más importante de todos ellos fue el “Semanario erudito y curioso de Salamanca”. Lanzó a la calle 586 números durante cinco años (1793-1799). Se distribuía los martes y jueves, aunque hubo ocasiones en los que salió también los sábados. El número de hojas era variable, aunque lo usual era que saliese con cuatro, y su precio era de tres reales y medio en la ciudad y de ocho o nueve reales fuera de ella. El título sufriría algunas modificaciones a los largo de los años. Vendría a denominarse también Semanario de Salamanca y Semanario Literario y Curioso de Salamanca. Su editor fue Francisco Prieto de Torres, quien lo publicó a partir de 1813 con el nombre de Diario del Gobierno de Salamanca y su Provincia y en 1821 El Correo Político, Literario y curioso de Salamanca. Además de dar cuenta de puntuales hechos de la vida ciudadana y rural (comercio, climatología, precios agrícolas, etc.) también había artículos que versaban sobre filosofía, teología, derecho, medicina, poesía, etc. El Diario de Madrid lo elogia diciendo: “es el periódico más docto de cuantos se publican en España, pues la variedad y la competencia resplandece en todos su números” Fue una publicación de prestigio confeccionada por un grupo de intelectuales y profesores universitarios salmantinos que, en muchos casos, firmaban bajo seudónimo. se ocultaban nombres de profesores universitarios Entre sus colaboradores destacaron Jovellanos, Meléndez Valdés, Juan Pablo Forner o José Iglesias. Como curiosidad hay que decir que los vendedores de prensa en el siglo XVIII y XIX fueron ciegos. Estar yá para ir a vender gazetas. Phrase vulgar con que se significa tener una persona tan gastada la vista, que está mui cercano a cegar, porque regularmente son los ciegos los que venden las Gazetas (Diccionario de Autoridades (1726-1739)   De la A a la Z (notas y apuntes) FORNER, Juan Pablo (1756-1797) Escritor ilustrado español, estudió leyes en las universidades de Madrid y Toledo y fue profesor de jurisprudencia en Salamanca GAZETA: Sumario o relación que sale todas las semanas o meses, de las novedades de las Provincias de la Europa, y algunas del Asia y África. Es tomado del Italiano Gazzeta, que significa esto mismo, por cuya razón se debe escribir con z, y no con c, como hacen algunos.  (Diccionario de Autoridades (1726-1739) IGLESIAS DE LA CASA, José  (1748-1791) Eclesiástico y poeta nacido en Salamanca. De familia noble empobrecida, estudió Humanidades y Teología en la Universidad de su ciudad natal. ILUSTRACIÓN: Movimientofilosóficoy cultural del siglo XVIII que acentúa el predominio de la razón humana y la creencia en el progreso. (R.A.E.) Movimiento cultural e intelectual europeo (especialmente en Francia e Inglaterra) que se desarrolló desde finales del siglo XVII hasta el inicio de la Revolución Francesa, aunque en algunos países se prolongó durante los primeros años del siglo XIX. Fue denominada así por su declarada finalidad de disipar las tinieblas de la humanidad mediante las luces dela razón. (Wikipedia) MELÉNDEZ VALDÉS, Juan Antonio (1754-1817) Poeta nacido en Ribera del Fresno (Badajoz) Estudió en la universidad de Salamanca, y en ella obtuvo la Cátedra de Humanidades en 1781.

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13/03/2016 / 0 comentarios
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