Hoy estamos con Pepe responsable del negocio de restauración “Sanatorio de Toreros” de Villamayor. Ubicado en la calle horno esquina con la calle San Miguel. ¿Cuál es tu nombre y por qué le pusiste este nombre tan curioso al negocio? Mi nombre completo es José Luis Martín Daza, y a mucho orgullo. El nombre del establecimiento se quedó corto. Iba a ser Sanatorio de Toreros y Casa de Socorro, lo que pasa que era mucho cartel y lo corté. El compañero que me enseñó a trabajar, cuando no existían los teléfonos móviles y la gente llamaba a reservar en aquel restaurante donde trabajaba en El Corrillo, siempre contestaba así al teléfono. Falleció hace unos años tristemente y, bueno, quería hacerle un homenaje. Y que yo siempre contesto así al teléfono, para qué nos vamos a engañar. La idea de abrir el negocio en Villamayor ¿Cómo surgió? Venía de llevar restauración en centros penitenciarios y, por circunstancias personales y que siempre tienes la misma clientela todos los días, llega un momento que aquello se estancó. Y como siempre tuve ganas de coger este local, que de hecho tuve firmado el alquiler antes de irme, me dije “bueno vamos a montar aquí una cosa diferente en el pueblo”. ¿Entonces vivías en Villamayor? Sí, desde 2003 y el negocio lo he abierto en diciembre de 2024. Antes tuvimos un bar ahí abajo, el restaurante “La Terraza”. Hacíamos la competencia a Antonio todo lo que podíamos y más. Hasta hablábamos mal de él, incluso (bromea). Entonces estaba Elena Diego de alcaldesa. Ahí estuvimos durante 11 años, muy bien la verdad. Ahora es la ampliación del centro médico, centro sanatorio. Al final, todo va relacionado. Allí monté yo el bar. No había nada. Eran dos solares y luego han puesto dos empresas al lado que ahora funcionan muy bien, SACYL y Correos, que gracias a mí han levantado un imperio (se sonríe). Antes del Sanatorio de Toreros ¿Qué había en este local? Había un parque infantil y, bueno, ahora sigue siéndolo, de momento (con guasa). Sigue siéndolo por el tipo de clientes que, básicamente, son jóvenes, muy jóvenes para mi gusto. Y así monté el negocio, para el esparcimiento de la gente joven, algo diferente. Porque aquí, al final, los bares no dejan de ser bares, pero los muchachos de 12 a 16 años en invierno, que hace malo, que no te puedes ir a Salamanca, porque no tienes edad para poder irte, pues que tengan un sitio donde venir a jugar al billar, al futbolín, a los dardos. En definitiva, que puedan juntarse. De hecho, antes había otro establecimiento que cerró hace años, el pub Mistyca, donde también iban los jóvenes. Y allí no te encontrabas rangos de edad como confluyen aquí, niños de nueve años con otros de 16 jugando al futbolín. Es un poco diferente, es otro concepto. ¿Has hecho alguna reforma en el local últimamente? Sí, hemos ampliado un poquito la barra y cambiado la grifería, por darle un poco más de amplitud al local. Hemos puesto unos biombos de separación para que los padres no sepan lo que hacen los hijos. Y una pantalla más, que ya está rota. ¿Estás contento con el resultado? Sí, la respuesta ha sido brutal, de más quizás. Yo esperaba menos. Agradecido porque al final de lo que se trata es de trabajar. Lo que ocurre es que a mí me ha superado un poco la cantidad de gente que confluye. ¿Qué hace que este negocio sea diferente del resto? Aparte de, evidentemente en la estética, que no da la sensación de un bar de los 90, porque el resto de locales creo que se han quedado un poquito atrás. Lo que viene siendo la ornamentación, la decoración de un bar moderno. Y la diferencia es eso, darle un servicio a un grupo de gente que no tenía dónde ubicarse, aparte de Casjuvi (Casa de la juventud), pero quedaba un poquito escaso. El caso es mover un montón de gente. Si mueves a los chavales, al final los chavales mueven a los padres. Se trataba de mover ese grupo de gente que estaba un poquito en el aire y que no puede ir a Salamanca porque tienen 16 años y los padres no les dejan ir, evidentemente. Están aquí recogiditos y, al final, vienen sus padres. Se trataba de darle un aire diferente a lo que ya había. ¿Algún producto que destaque de tu negocio, que tenga más demanda? Sorprendentemente las cervezas de importación. Yo pensé que a la gente le iba a costar pedirlas: una franciscana, una spaten, una brune, etc. Me ha dejado impactado. Los chavales jóvenes ahora viajan mucho, van a Bélgica y conocen sitios. Conocen las cervezas y las piden. Antes tenía 4 y ahora tengo 8 cervezas diferentes de barril. Y en botella tenemos casi 40. La Salve es la marca principal, la marca de la cerveza lager, la caña normal para el alterne, pero el resto es cierto que salen todas. La Salve en Salamanca la vas a encontrar poco, pero es la cerveza que bebo y está bien buena. Era apostar por hacer algo distinto y darle un aire diferente al negocio. Y, al final, aunque no era el negocio principal, he ido ofreciendo variedad de pinchos. Porque la gente viene aquí a alternar y estar a gusto. Es más un centro de reunión que de comida. Porque nosotros no tenemos cocina como tal, estamos limitados. Yo no puedo poner pinchos calientes al momento. Nos hemos tenido que adecuar a lo que había. ¿Alguna anécdota curiosa? Lo que me impactó fue la noche de Nochebuena que estábamos recién abiertos, con la barra mucho más pequeña. Y me llamó mucho la atención la cantidad de gente que había. Estaban mis hijos echándome una mano, mi mujer, mi cuñada y mi sobrina, y llegó un momento que nos quedamos sin hielo. Cuando se enteraron los chavales de las peñas fueron todos a sus peñas a traer hielo para seguir
Entrevista con Antonio, propietario del bar «La Plaza»
Hoy tenemos la suerte de contar con una de las personas más conocidas de Villamayor que, durante muchos años, ha llevado negocios de hostelería en nuestro municipio. Nos referimos al señor Antonio, propietario del bar La Plaza. Lo primero, tu nombre completo: Antonio Merchán Hurtado de Mendoza. ¿Cómo nació la idea de abrir un negocio de hostelería? Empecé con Vicente, un hijo de Medes, en este mismo local del Sanatorio de los Toreros, que entonces era la mitad de grande. Se llamaba Aires Armuñeses. Corría el año de 1978. De aquí me fui a la cafetería que había en el colegio de Los Maristas, en Salamanca. Vicente se marchó a Fuengirola porque su mujer era de allí. Se quedó con el bar un hermano, Eugenio, y entonces yo me vine con él. Después, éste se casó y llevé el comedor de ASPACE, durante 20 años. Al mismo tiempo, cogí en alquiler el que entonces era el bar La Plaza, que estaba enfrente del actual, también en la misma plaza del pueblo. Después, con la ayuda de mis amigos, pude comprar el local donde está ahora ubicado el bar. Hicimos la reforma y lo abrimos con el mismo nombre. Aunque daba comidas, el bar se me quedaba pequeño y decidí ampliar la cocina, por lo que cogí el local de al lado donde, además, servía catering. ¿Qué servicios o productos ofrecías en La Plaza? Menú diario y pinchos variados. Además de buena compañía. Sí, es verdad, las charlas contigo eran muy divertidas y agradables ¿Y algún producto estrella que fuera el más solicitado por los clientes? Las jetas y las tortillas. ¿Alguna anécdota que pudieras contarnos? Otro producto que vendía era el pincho de rabo. Me hacía mucha gracia Raúl, un amigo mío, que cuando entraba decía “Antonio ¿Cómo tienes el rabo?” ¿En qué crees que tu negocio se diferenciaba de otros similares? Yo no buscaba ninguna diferencia con otros negocios. Pilar, mi mujer, y yo íbamos a lo nuestro. Además de un camarero, la cocina la llevaba Pilar con dos hermanas y dos hijas. ¿Quiénes eran tus principales clientes? Había de todo, de todas las edades. Sobre todo del pueblo, al estar el bar en la propia plaza. En la plaza del pueblo el Ayuntamiento realizaba actividades culturales y festejos ¿Algún momento bueno que recuerdes? Antes era otra cosa, había más movimiento. Tenía dos chicas trabajando conmigo. Después, lo quitaron de ahí y se acabó. ¿Algún cliente que recuerdes de manera especial? Había ratos muy buenos. Por ejemplo, con el Barreiros, Ángel se llamaba. Y con Rodrigo, “el pulsa”. Tocaba el acordeón por el pueblo, pero no tenía ni idea. Llegaba al bar, dejaba la maleta del acordeón abierta en la puerta, y la gente cuando pasaba echaba monedas. Sobre tu trabajo, la pasión o las ganas y el tiempo que le echabas. ¿Qué es lo que más te gustaba del trabajo y del establecimiento? Todo, porque siempre me he dedicado a esto. Tenía muchos amigos que venían al bar, conocía a todo el mundo. Yo vivía en la zona del colegio Piedra de Arte. Ahora vivo aquí cerca, en la misma calle Horno. ¿Cuáles han sido los mayores desafíos que te has encontrado en el camino? Con la pandemia. Yo daba muchas comidas. Había que preparar para diabéticos, celíacos, alérgicos, etc. La cocina parecía un laboratorio. ¿Cuáles son las satisfacciones más grandes que te encontraste? Haber salido adelante con todo en lo que me metí. Esa es mi mayor satisfacción. Últimamente ya se hacía más pesado. En la época del COVID, la gente venía de trabajar y tenías que estar pendiente. Tenía muy buenos clientes que me pedían por la ventana que da a la plaza, lloviendo o haciendo frío. Les estoy muy agradecido. Algunos ya eran clientes desde el 93. ¿Participabas en alguna de las actividades o en algún evento que se realizaba en el municipio? Participar, no. Me gustaba colaborar con detalles en todo lo que podía, con el Ayuntamiento, con las peñas, etc.; con unas perrillas o con productos. Dinos algo más de la pandemia ¿Cómo te afectó? ¿Qué cambios tuviste que hacer? Tuve que adaptarme como pude, con las indicaciones que nos iban dando. A mí me pilló por lo menos cinco veces. Aunque no me enteraba. Me hacía el test y daba positivo. ¿En quién te inspiraste para abrir el negocio y hacerlo como lo hiciste? Yo estuve trabajando en Ibiza, en los hoteles. También en Formentera y en Palma de Mallorca. A Villamayor casi vine a parar por error. Porque cuando empecé a trabajar con Vicente yo vine de vacaciones, pero lo vi tan apurado que hablé con él y me ofreció pagarme lo mismo que lo que ganaba en Ibiza. Y así fue, y me quedé aquí. ¿Cuánto hace que te jubilaste y qué planes tienes? Llevo dos años jubilado. Estoy estudiando inglés e informática a través del Ayuntamiento. Vamos a pensar en el futuro de Villamayor. Si ahora mismo Antonio fuera el alcalde ¿Qué haría inmediatamente, de manera urgente? Darle una imagen al pueblo porque entras en él y parece un desierto. Dejar a la gente trabajar a gusto. ¿Y qué opinas de la piedra de Villamayor y la situación actual de esta piedra? Habría que aprovechar más el prestigio de la piedra de Villamayor, porque esta piedra tenía que evolucionar a nivel de España, no sólo de Salamanca. En Salamanca tenemos la Catedral, la plaza, el puente, … y eso no se sabe aprovechar aquí en el pueblo, ni las canteras tampoco. Habría que organizar visitas guiadas a las canteras con la Universidad, un parque temático como estaba pensado hace tiempo y que se diera más a conocer la piedra conjuntamente con Salamanca. Tú que eres del gremio de la hostelería y la has vivido siempre ¿Por qué falla en Villamayor? Porque vamos todos a lo mismo. Antes había cuatro o cinco restaurantes donde se hacían las jornadas gastronómicas. Ahora ha empezado La Plaza a dar comidas. A ver
Procesión en honor de Ntra. Sra. Virgen de los Remedios (Fiestas Patronales 2025)
Un año más, el domingo 1 de junio después de misa, pudimos disfrutar de la procesión en honor a Nuestra Señora la Virgen de los Remedios, patrona de Villamayor. Personas muy variopintas acompañando a la virgen a la altura de Piedra Dorada y Plaza del Alguacil. Los bailes regionales, como siempre, a cargo del grupo Tresbolillos. Vecinos, alcalde y concejales del Ayuntamiento cruzando la calle San Miguel Bailes en honor de nuestra patrona en el atrio de la iglesia Joven componente del grupo folclórico Un día de fiesta para recordar. ¡Viva VILLAMAYOR! y ¡Viva la Virgen de Los Remedios!
Entrevista a Rubén Sánchez, cofundador de BEONx
Estamos con Rubén, que trabaja en BEONx (en el centro de la fotografía), empresa ubicada en el edificio M3 del Parque Científico de Villamayor.¿Cuál es tu nombre y la empresa en que trabajas? Mi nombre es Rubén Sánchez. Soy el CEO y, junto con mi socio Emilio Galán (a la izquierda en la foto), cofundador de BEONx, una compañía que lleva más de 12 años dedicándose a incrementar la rentabilidad de los hoteles. Hace año y medio dimos un salto en la visión de la empresa, no sólo para incrementar los ingresos de las cadenas hoteleras, sino también su rentabilidad. Con el uso de la inteligencia artificial nuestros clientes ganan no sólo por habitación disponible, sino por la rentabilidad por metro cuadrado del activo del hotel. Es decir, les ayudamos a incrementar los ingresos de las habitaciones, del spa, de los restaurantes, del parking…, de todas las líneas de negocio del hotel. ¿Cómo nació la idea? Antes trabajaba en la empresa GPM de Salamanca. Con solo 26 años me ofrecieron el reto de dirigir un equipo de 60 personas en Colombia, donde estuve tres años liderando la gestión tecnológica de Colsanitas, un importante grupo del sector salud. Esa experiencia me marcó profundamente. A mi regreso a Salamanca asumí la dirección general de GPM, donde estuve otros tres años liderando el proyecto. Fue entonces cuando, junto con el responsable de innovación, decidimos dar un paso valiente: crear nuestra propia empresa. Queríamos construir algo grande desde Salamanca, con impacto global, que llevara nuestro nombre y generara empleo de calidad. En mayo de 2012 dimos el salto. Con experiencia internacional en innovación y gestión, nos inscribimos en el Founder Institute, una de las aceleradoras más importantes del mundo, nacida en Silicon Valley. Éramos 96 personas, solo 6 completamos el programa. Hoy, BEONx es la única compañía que sigue activa. Cada semana abordábamos un aspecto clave de una startup (producto, ventas, financiación…) y viajábamos a Madrid para sesiones con emprendedores con gran experiencia. Fue una etapa intensa y transformadora. Mi hermana, hotelera, nos habló de la complejidad de fijar el precio óptimo de una habitación de hotel: competidores, demanda futura, eventos, estacionalidad… Vimos una gran oportunidad: más de 1,6 millones de alojamientos en el mundo y una clara necesidad de tecnología en revenue management. No sabíamos nada del sector, pero sí cómo construir soluciones tecnológicas. Así nació la idea de BEONx, que empezó a tomar forma durante ese programa y que hoy sigue creciendo con la misma ambición con la que arrancamos. ¿Qué servicios ofrece tu empresa? El propósito es aquello que te impulsa cada mañana. En nuestro caso, queríamos construir algo grande, con impacto global y reconocido por su valor. Así nació BEONx, con una misión clara: transformar la industria hotelera a través de la innovación y la inteligencia artificial. No vendemos solo tecnología: ofrecemos una experiencia de usuario orientada a maximizar la rentabilidad de nuestros clientes. Nuestra plataforma inteligente recomienda y publica automáticamente, en los distintos canales de venta, el precio óptimo para cada tipo de habitación, con el objetivo de incrementar los ingresos del hotel. Llevamos más de 12 años desarrollando esta tecnología. Nuestra plataforma recopila y analiza millones de datos: Las tarifas de los hoteles competidores en Booking y Expedia Las tarifas históricas y actuales del propio hotel Las opiniones de los huéspedes Con toda esta información, nuestro algoritmo predice el mejor precio por categoría de habitación (doble superior, con vistas, simple, triple…), teniendo en cuenta la demanda futura, el comportamiento del mercado y múltiples variables externas. Competimos con dos grandes empresas americanas que han invertido cientos de millones de euros, lo que nos sitúa entre las tres mejores soluciones de revenue management para cadenas hoteleras del mundo, compitiendo en la Champions League de la tecnología hotelera a nivel mundial. Y todo esto lo hemos desarrollado desde Villamayor. ¿Cuál es vuestro servicio estrella? Nuestra tecnología más diferenciadora es el HQI (Hotel Quality Index). Se trata de un índice que mide la calidad de cada hotel según la expectativa real de compra del cliente en el momento de la reserva, analizando más de 350 parámetros. Esta evaluación va mucho más allá de los precios o la ocupación: tiene en cuenta lo que busca cada tipo de huésped en cada contexto. Esa información, combinada con datos de demanda, reservas y precios de la competencia, permite que nuestro algoritmo de inteligencia artificial sea mucho más preciso que el de nuestros competidores, maximizando la rentabilidad de cada hotel. Te lo explico con un ejemplo sencillo: Si vas a Madrid a un congreso de mascotas, seguramente querrás un hotel sencillo, cerca del recinto, a un precio razonable y con buenas valoraciones. El rango de precios que considerarás aceptable estará entre los 70 y los 120 €. En cambio, si vas con tu familia de vacaciones, buscarás un hotel con características distintas: habitaciones amplias, comodidades para niños, piscina… y probablemente estarás dispuesto a pagar un precio diferente por una experiencia diferente. Eso es exactamente lo que hacemos. Analizamos lo que ofrece cada hotel y lo valoramos numéricamente para cada segmento de cliente (viajes de negocios, escapadas en pareja, vacaciones en familia, etc.). Toda esa información se integra en un algoritmo basado en inteligencia artificial que recomienda en tiempo real el precio óptimo y el canal de venta más rentable para cada situación. Es una tecnología avanzada, compleja y única en el mercado. Y es uno de los grandes motivos por los que cada vez más cadenas hoteleras confían en nosotros. En Salamanca ¿hay algún hotel que esté relacionado con vosotros? Trabajamos con cadenas como Barceló, Sercotel u Hospes, que cuentan con hoteles en Salamanca. Estamos empezando a colaborar con Radisson, una multinacional con más de 1.000 hoteles que ya trabaja con nuestros dos principales competidores, y nos han trasladado que nuestro algoritmo es más preciso que el suyo. Nuestra filosofía empresarial se basa en atraer talento, lo mejor de cada disciplina. Estamos ubicados en el Parque Científico de la Universidad de Salamanca, en Villamayor, y también
Bar La Fuente
En esta segunda entrevista vamos a hablar con Félix y Ana, propietarios del Bar La Fuente, ubicado en la Plaza La Constitución, 7. Vamos a empezar por la historia del establecimiento ¿Cómo nació la idea de abrir La Fuente? ¿Cuántos años hace? y ¿por qué? Félix: Llevamos con este negocio desde el 2000, que fue cuando se lo compramos al anterior dueño. Antes teníamos el bar El Cañista, en la misma calle San Miguel, cerca de la Iglesia. ¿Qué productos ofrecéis? Félix: Aquí se pueden degustar combinados, pinchos de plancha, pinchos de barra y variedad de raciones. ¿Cuál es el producto más solicitado? Ana: A mí me gusta mucho la cocina. Me da igual hacerte un huevo frito que una lasaña. Uno de los productos que mejor cocino es la patata. ¿Qué tipo de clientes son los que acuden más al bar? Félix: No hay un tipo concreto. Vienen de todas las edades. Quizá haya más clientes de mediana edad. ¿Recuerdas alguna anécdota con algún cliente? Félix: Una vez, uno se me fue sin pagar. Había aquí otro cliente y le dije ¡corre dile al que se acaba de ir que se le olvida la vuelta! Cuando volvió el que salió a buscarlo me dijo que le había dicho: “déjalo para el bote”. ¿Qué es lo que más os gusta de vuestro trabajo? ¿Cuándo disfrutáis más? Félix: Cuando veo el local lleno. Tanto por la mañana como por la tarde. No me gusta que el local esté vacío, quiero ver movimiento. Mientras estoy sirviendo, si el cliente quiere conversación no tengo ningún problema en dársela. Hay una clientela a ciertas horas de la mañana, a lo mejor son cinco personas, que se juntan todas las mañanas a la misma hora, hablo con ellos y hablan entre ellos. Se produce una especie de tertulia. Ana: Cuando vienen clientes que te dan energía positiva. Es muy importante porque pasamos aquí muchas horas al día. ¿Recomendaríais a vuestra hija que cogieras este negocio? Félix: Si le gusta y quiere, que lo haga. Pero yo no le recomendaría ningún oficio de hostelería si tiene otras oportunidades. Ha estudiado inglés y ha viajado al extranjero. Yo estoy aquí porque no me queda más remedio. ¿Dónde voy a ir yo que he trabajado de peón? Ana: De chiquitina ya nos ayudaba. Ahora para recoger la caja, pero no me gustaría que siguiera con el negocio. ¿Cuál es la mayor alegría que os ha dado este bar? Félix: El participar en algún evento con el pueblo o patrocinar al equipo de fútbol del Ayuntamiento y a un equipo de fútbol de las cafeterías. ¿Cómo afectó la pandemia al negocio y qué hicisteis para salir adelante? Félix: Aguantamos como pudimos. Es verdad que cuando no se podía consumir dentro del bar el Ayuntamiento ayudó favoreciendo a las terrazas, dejando esta zona como peatonal. Conseguimos cubrir gastos. Lo que sacábamos de caja era más o menos para mantenimiento del local. Quizá hacía, por ejemplo, 200 euros de caja diarios y descontando los gastos no quedaba nada. Era trabajar gratis. Ana: Estuvo bien que cortaran el acceso a esta plaza. Tiene que haber más zonas en el pueblo donde la gente pueda estar, porque aquí hay mucho tránsito. ¿Cuál es para ti el bar modelo, el que más te gusta cuando vas por ahí? Félix: No tengo predilección. Voy donde ponen buenas tapas y raciones. ¿Qué es lo que deja más beneficio? Félix: Las raciones. En verano, en la terraza, hay más opciones. Se piden más montaditos y bocadillos. Las casas comerciales nos ponen el mobiliario de la terraza. Si yo quisiera abrir un bar en Villamayor ¿Qué consejo me daríais? Félix: La novedad siempre es un reclamo. Pero, para mantenerse, hay que seguir dando buenos productos y buen servicio. Ana: Este municipio ha crecido mucho. Sin embargo, mucha gente va a Salamanca a pasar su tiempo libre. Ahora han cerrado algunos negocios como la frutería y una carnicería. Habría que hacer algo más por el pueblo, porque abrieran más bares. ¿Qué os gusta hacer en vuestro tiempo libre? Félix: Me gusta leer. Tengo bastantes libros. Tengo uno sobre las maravillas de Salamanca, que cuenta historias de Salamanca. Ana: Me gusta hacer deporte en la calle, con la bicicleta o los patines. También pasear junto al río. ¿Qué recuerdos tienes Félix de tu pueblo Cantalpino? Tengo buenos recuerdos del colegio y de los compañeros, que luego fuimos los quintos del pueblo. Alguno me lo encuentro alguna vez en el pueblo. ¿Qué pensáis de la seguridad en el pueblo y, en concreto, en los bares? Félix: Falta seguridad en las calles. Ana: Falta seguridad. Sobre todo, con la juventud. Hace tiempo que no veía por aquí pasear a ningún miembro de la policía local. Hace años tuvisteis un altercado Félix: Sí. Era ya tarde. Hice caja y me fui para casa. A la puerta del portal me estaban esperando, me dieron un golpe y me robaron el dinero. Aunque lo denuncié, nunca los cogieron. ¿Qué podemos hacer desde Villamayor para mejorar la seguridad? Félix: Pues, por ejemplo, poner cámaras en esta plaza. Nos despedimos del bar La Fuente, un local amplio, con ambiente agradable, buen trato y precios competitivos.
Fiestas Villamayor 2024: Procesión en honor a la Virgen Ntra. Sra. de los Remedios
Según marca la tradición, dentro del programa de fiestas, el pasado domingo 12 de mayo fue el día grande con la tradicional misa y procesión en honor a Nuestra Señora la Virgen de los Remedios, patrona de Villamayor. Como cada año, la procesión fue amenizada por los bailes regionales del grupo folklórico Tresbolillos y su colorida puesta en escena. A este grupo se incorporó Rufo, tamborilero y persona muy conocida en la provincia. ¡Viva VILLAMAYOR! y ¡Viva la Virgen de Los Remedios!
El éxito de un proyecto europeo de convivencia para Villamayor
Ayer, 31 de enero de 2023, en sesión extraordinaria celebrada en el salón de plenos del Ayuntamiento de Villamayor quedó constituido el Consejo Municipal de Convivencia Ciudadana del municipio. Se trata del resultado final del proyecto europeo SAFECITYPLAN liderado por el Ayuntamiento y la Asociación de Vecinos «Virgen de los Remedios» y financiado con fondos europeos Erasmus+. Con la participación del alcalde, concejales del gobierno local (PP y Ciudadanos), concejal-portavoz del PSOE, policía local, directores y directoras de los centros educativos, incluido ASPACE, presidentes y presidentas de las AMPAS de estos mismos centros; y presidentes/as de asociaciones de vecinos, músico-culturales, deportivas y de empresarios; se pusieron los cimientos para mejorar la participación y la convivencia en Villamayor. Se trata de un órgano de participación ciudadana único en Castilla y León creado con el fin de aunar fuerzas entre el Ayuntamiento, la comunidad educativa, cuerpos de seguridad y asociaciones del municipio para mejorar la convivencia con los/as jóvenes dentro de las familias, en los centros educativos y en la calle. Como socios europeos participan en este proyecto SAFECITYPLAN la Asociación austriaca de Sociedad Inclusiva (AIS), el Consejo Social y Cultural griego de la Prefectura de Magnèsia (EKPOL) y Cumbria Credits Limited de Carlisle en el Reino Unido. AIS es una organización de investigación no gubernamental establecida en Viena. Su objetivo es mejorar la situación de las personas que tienen desventajas y discapacidades sociales, educativas (físicas, sensoriales, intelectuales) en todas las áreas de la vida social, cultural y educativa. Trabaja en la adaptación de las personas desfavorecidas y con discapacidad al entorno social, educativo, tecnológico y físico a través de la mejora de sus habilidades sociales y de comunicación, y el intercambio de experiencias. AIS lucha por la igualdad de derechos y la plena inclusión de las personas desfavorecidas y con discapacidad de la sociedad en todos los aspectos de la vida. El objetivo de EKPOL es abordar los asuntos sociales e implementar proyectos para la formación de la cultura en la Prefectura de Magnesia, dentro de la región de Tesalia (Grecia). Lucha por la igualdad de derechos de la juventud en el mundo laboral proporcionando información especializada, servicio de asesoramiento, apoyo social, formación y experiencia laboral. Facilita la integración y rehabilitación dentro del mercado laboral, apoyando iniciativas emprendedoras y colaborando con las instituciones locales que se dedican al empleo y promoción del espíritu emprendedor. Cumbria Credits es una sociedad limitada sin ánimo de lucro que promueve el desarrollo de la comunidad local a través de la formación de adultos. Supone un vehículo para que los alumnos indecisos accedan a una formación que les ayude a desarrollar la confianza, las habilidades sociales y de comunicación. Trabajan estrechamente con miembros de la comunidad local, desempleados con poca o ninguna cualificación, comunidades inmigrantes y personas con carencias sociales y urbanas.
El Centro de Láseres Pulsados de Villamayor (Salamanca) trabaja en el desarrollo de energía nuclear limpia
Firma del acuerdo de colaboración con la empresa HB11 Energy El mundo de la Física vive con mucha expectación el resultado obtenido en Estados Unidos que por primera vez ha hecho posible el uso de láser para fusión nuclear. Si hay un laboratorio capaz de reproducir las condiciones para seguir investigando es el Centro del Láser de Villamayor en Salamanca, con una de las instalaciones más potentes del mundo. Ya está en contacto con otros centros para intensificar el trabajo en esta línea. El pasado miércoles 18 de enero, Sophia McIntyre, embajadora de Australia en España, visitó las instalaciones del Centro de Láseres Pulsados junto a miembros de la compañía australiana HB11 Energy, acompañada de la directora del Centro, María Dolores Rodríguez Frías; la consejera de Educación de la Junta de Castilla y León, Rocío Lucas Navas; el delegado territorial de la Junta, Eloy Ruiz; y el rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero. El éxito del laboratorio californiano Lawrence Livermore, del que ya hablamos en nuestra anterior publicación, donde el pasado mes de diciembre se lograba por primera vez obtener energía neta a partir de fusión nuclear por láser, ha impulsado el entusiasmo de investigadores de todo el mundo para continuar con una investigación que podría permitir la obtención de energía limpia, lo que sería un paso importante en la lucha contra el cambio climático. Un hito que para Rodríguez está haciendo que «todo el mundo se esté moviendo en la carrera de la fusión nuclear que supondrá un gran hito a nivel energético». HB11 Energy es una compañía australiana que nace con el espíritu de investigar las reacciones aneutrónicas en la fusión nuclear por láser con Hidrógeno y Boro-11. Un camino diferente al marcado en Livermore, pero con el mismo objetivo. El objetivo es buscar la colaboración en la investigación de la Fusión Nuclear por láseres intensos que jugarán un papel clave. Entre ellos, el sistema singular VEGA ya que no sólo es único en España, sino que es uno de los tres láseres de clase petavatio en el mundo capaz de realizar un disparo por segundo. Esta tecnología de vanguardia que atesora el CLPU abre de nuevo las puertas para poner su grano de arena en este campo de investigación. Su primer paso, la firma de un acuerdo de colaboración efectiva con la empresa australiana, avalada por la propia embajadora, que le permitirá financiar a dos investigadores que desarrollarán diferentes estudios sobre energía en las dependencias ubicadas en el Parque Científico de Villamayor, a cambio del conocimiento adquirido. Fuentes: Centro de Láseres Pulsados (CLPU) NOTICIAS Salamanca La Razón
El efecto de la histórica fusión nuclear de EEUU en el Centro del Láser de Villamayor
María Dolores Rodríguez, directora del CLPU, en las instalaciones del centro. Un laboratorio ha logrado en un experimento láser generar energía sobrante por una reacción de fusión controlada | “En una década puede haber resultados prácticos”, dice Mª Dolores Rodríguez, directora del Centro de Láseres Pulsados Ultracortos Ultraintensos de Villamayor. “Es un bombazo que nos coloca en una posición privilegiada”. Esta ha sido la reacción de María Dolores Rodríguez Frías, directora del CLPU, ante el hito alcanzado por el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore de California, que ha sido capaz de generar, por primera vez en la historia, energía en una reacción de fusión nuclear controlada en un experimento láser. Es un paso de gigante para lograr una fuente energética inagotable y relativamente limpia. La directora del CLPU subraya: “Se abre un universo en el ámbito de la energía”, y augura que en una década “puede haber resultados que se transfieran a la empresa”. El Centro del Láser no quiere dejar pasar esta oportunidad. Su directora avanza que, aunque aún es pronto para ver de qué manera el CLPU puede desarrollar experimentos en esta línea, están dispuestos a hablar con otros centros europeos, con los que trabajan de manera coordinada, para ver cómo pueden abrir una nueva línea de investigación en este ámbito “crucial”. “Muchos paradigmas de la Física se van a romper en los próximos años y uno es este: La energía ni se crea, ni se destruye” comenta María Dolores. El CLPU de Villamayor, infraestructura científica y técnica singular (ICTS) de España, tiene un papel protagonista en el futuro de la tecnología láser, pues cuenta con un láser de petavatio (1.000.000.000.000.000 vatios), que está entre los 10 más potentes del mundo. Los expertos del centro de investigación están convencidos de que la tecnología de Salamanca puede realizar aportaciones valiosas en este nuevo campo que se abre para los científicos del mundo de los láseres. “Justamente el descubrimiento ha tenido lugar en un centro láser y el CLPU, como el resto de centros de este tipo, es totalmente transversal en cuanto a posibles líneas de investigación”, apunta su directora. Una de las claves del logro que ha conseguido el laboratorio de California es que el láser es una tecnología barata, más que construir un acelerador de partículas, según comenta Rodríguez. Mientras que los disparos del láser californiano son de nanosegundos, los del centro de Villamayor son mucho más cortos, duran solo femtosegundos —un nanosegundo es un millón de femtosegundos—, de manera que la tasa de repetición del láser de petavatio del CLPU es de un disparo por segundo, mientras que en el láser de 200 teravatios es de 10 veces. Lo ideal, lograr un láser con la gran energía del estadounidense y la tasa de repetición del centro de Salamanca pues, para que el logro conseguido en la fusión nuclear se pueda trasladar al campo comercial, harán falta láseres que concentren la energía en el tiempo y en el espacio. Conseguirlo es uno de los retos que tiene por delante el Centro de Láseres, ubicado en Villamayor, en el Parque Científico de la Universidad de Salamanca. Puedes leer la noticia completa de La Gaceta pinchando aquí Fuente: La Gaceta de Salamanca
Concluyen con éxito las pruebas de campo del demostrador láser diseñado por el Centro de Láseres Pulsados
(De izda a dcha) El profesor Luis Roso (Investigador Principal del proyecto SIGILAR y director fundacional del CLPU), el Capitán Santiago García (Dirección General de Armamento y Material, Ministerio de Defensa), Roberto Lera (investigador del CLPU), D. Pedro Portalatin (Dirección Técnica de la Jefatura de Apoyo Logístico, Ministerio de Defensa), el Capitán de Corbeta Rafael Valencia (Dirección Técnica de la Jefatura de Apoyo Logístico, Ministerio de Defensa) y Mauricio Rico (investigador del CLPU) El pasado 26 de octubre, científicos del CLPU y representantes del Ministerio de Defensa firmaron el documento final del proyecto ‘Sistema Guiado Láser Pulsado de Alta Potencia para Ámbito Militar’ (SIGILAR) tras el éxito de las pruebas de campo que se realizaron en Madrid la primera semana del mes. El objetivo de este proyecto, perteneciente a la convocatoria COINCIDENTE del Ministerio de Defensa, ha sido desarrollar, tras un amplio estudio, un demostrador láser capaz de ser acoplado a una plataforma de direccionamiento y control. El sistema láser creado no sólo ha seguido los parámetros marcados por el proyecto en cuanto focalización o tasa de repetición entre otros, sino que ha superado ampliamente las especificaciones en cuanto a su potencia pico, llegando a alcanzar los 40 kW. Tras el estudio, diseño y desarrollo del demostrador, se procedieron a realizar pruebas de evaluación en las instalaciones del Centro de Láseres Pulsados hasta el pasado 14 de septiembre en que se concretaron las condiciones para su traslado al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial en Madrid, donde se han realizado pruebas de campo a distancias mayores. El Centro de Láseres Pulsados está convencido del éxito en la finalización de este proyecto y que el mismo pueda tener su continuidad para acercar esta tecnología al mercado y que pronto pueda ser comercializada. Dentro del CLPU, el laboratorio de innovación en tecnología láser (LITel) está orientado al desarrollo de estudios, pruebas de concepto y desarrollos tecnológicos para la búsqueda de nuevas aplicaciones en diferentes ámbitos, desde el médico hasta el militar. Más información sobre el Centro de Láseres Pulsados: https://clpu.es/ Fuente: CLPU – Centro de Láseres Pulsados
Videoconferencia «PADRES VALIENTES, HIJOS RESILIENTES»
Videoconferencia «PADRES VALIENTES, HIJOS RESILIENTES», impartida por Raquel Iñigo Irizabal, coach y formadora, el día 3 de junio de 2021 a las 19:30 horas por TEAMS, enmarcada en el proyecto europeo SAFECITYPLAN coordinado por el Ayuntamiento de Villamayor y la Asociación Virgen de los Remedios, con la colaboración de las Asociaciones de Padres y Madres de los Centros Educativos de la localidad. Puedes acceder a la videoconferencia pinchando a través de tu ordenador, tableta o móvil en el siguiente enlace: Videoconferencia «PADRES VALIENTES, HIJOS RESILIENTES»