¡Qué historia tan maravillosa la de Golfo! Es increíble cómo un pequeño cachorro que nadie quería terminó convirtiéndose en el corazón de vuestro hogar. Me encanta ver cómo, a pesar de sus dificultades iniciales, habéis logrado crear un vínculo tan fuerte basado en la complicidad, los paseos por el río y ese cariño incondicional que solo ellos saben dar. Es evidente que, para Esther e Izan con Golfo, los perros no son simples mascotas, sino compañeros de vida que os han enseñado el verdadero significado de la lealtad.
¿Cómo llegó a tu vida tu mascota? ¿Tienes alguna anécdota especial sobre su llegada?
Llegó a mi vida gracias a un cliente del anterior bar donde estaba trabajando. Sus perros tuvieron crías y éste era el segundo más pequeño, que nadie lo quería porque decían que iba a salir un poco malito. Me llamó para que me lo quedara. Los primeros días, recuerdo que estaba bizco y no veía bien, entonces se chocaba con todo y se daba golpes y luego lloraba y yo lo cogía para que dejase de llorar y, aunque no le doliese, seguía llorando. Me dijeron los veterinarios que con el tiempo se corregiría el problema de la vista.
- ¿Por qué le pusiste el nombre de Golfo, tiene algún significado especial?
Le puse el nombre de “Golfo” por la película de la Dama y el Vagabundo, el perro vagabundo se llama Golfo y es mi película favorita.
- ¿Cómo es un día típico para ti y para Golfo? ¿Tenéis alguna rutina que disfrutáis juntos?
Depende como se levante. Nosotros nos levantamos a las siete de la mañana y si no quiere levantarse lo dejo durmiendo y me voy al gimnasio.
Cuando vuelvo, ya está despierto. Lo saco por ahí, después vuelvo a casa para que coma y me voy a trabajar. Mas tarde vuelve Izan (mi pareja), lo saca otra vez por la tarde, cuando llego estamos juntos los tres y después ellos dos se quedan juntos y yo me voy a trabajar.
- ¿Cuáles son las actividades o juegos favoritos de tu mascota? ¿Qué os gusta hacer juntos?
Lo que más le gusta son los paseo por el río porque corre y vuelve cuando lo llamamos. Es muy obediente. También le gusta ir de excursión. Los juegos favoritos de Golfo son saltar, que le lancen piedras, salir tu corriendo y él ir detrás. También le gusta que agarres una cuerda por un extremo y él morder por el otro.
- ¿Qué significa tu mascota para ti? ¿Cómo ha influido en tu vida desde que llegó?
Es mi vida, le pasa algo y me muero con él. Para mí lo es todo, pero “todo, todo”.
Cuando llegó fue un caos, no sabía si tenía un perro o un torbellino en casa. Le encantaba romper todo. Se ha cargado: cinco sofás, dos colchones, todas las zapatillas, ropa,… todo lo que pillaba lo reventaba. Ahora que tiene dos añitos y medio ya se ha tranquilizado más, ya está en su camita tranquilo sin romper nada.
Izan le tiene mucho cariño y nos lo expresa con esta frase: “Lo quiero más que a toda mi familia y a Esther juntos”.
- ¿ Cuáles han sido algunos de los mayores desafíos a los que te has enfrentado como dueña de una mascota? Y, por otro lado ¿ cuáles son las alegrías más grandes que te ha traído?
El mayor desafío ha sido encontrar un piso para que Golfo viviera conmigo. Prefiero dormir bajo un puente antes que deshacerme de Golfo por no encontrar piso. Como todos los pisos tienen parqué, nos dicen que se estropea. En los alquileres hay muchas clausulas. En alguno tuve que poner que supuestamente tenía un gato, pero tenía un perro. De veinte pisos en alquiler solo te dejan mascotas en uno. Todo esto en Salamanca, porque en Villamayor no te dejan ninguno con perros grandes. Lo primero que te preguntan es cómo es el perro, y si les digo que es un cruce de braco alemán con setter inglés me dicen que no, porque es grande, si fuese pequeñito todavía.
Otro desafío es irme un fin de semana fuera y tenerlo que dejar con una persona. No sé con quién porque los hoteles de perros
son carísimos. Además, en la mayoría, por la noche, los tienes que ir a buscar, por tanto no me sirven, y el perro lo pasa mal. Cuando voy una semana a Gandía tengo que buscar un apartamento donde dejen perros, buscar cómo lo llevas y todo.
Golfo me ha cambiado la vida. Yo no sabía qué hacer en mi tiempo y ahí está él para si estoy estresada estresarme más, si estoy relajada relajarse conmigo. Si antes no sabía qué hacer ahora ya siempre lo sé.
- ¿Cómo cuidas la salud y el bienestar de tu mascota? ¿Tienes alguna rutina especial para asegurarte de que esté feliz y saludable?
Es muy “tiquis miquis”, por eso tiene una buena alimentación con pienso de calidad, a veces le damos carne otras, verduras. Le sacamos mucho para que corra porque es hiperactivo. Voy a la clínica veterinaria “Artevet” en un polígono que está en la avenida de las Artes, a 16 minutos aquí. Lo tratan muy bien y son muy buenos con Golfo. Antes de ayer, tuve que ir porque se comió una avispa y le produjo infección.
- ¿Cómo se lleva con otros perros?
Depende del tipo de perro. Por ejemplo, con los border collie no se lleva bien porque cuando era pequeño lo mordieron, también lo mordió uno de una raza pequeñita que ahora no recuerdo, pero con las demás razas se lleva bien. Llora para que le deje ir a saludar a todos los perros que se encuentra. Siempre les llora a todos los perros para que jueguen con él, les llora y les llora hasta que consiga saludarlos al menos y si no sigue llorando hasta salirse con la suya.
- Cuándo te vas de vacaciones ¿Qué haces con él?
Dejárselo a mi suegra o se lo llevo a una chica que se llama Cristina que cobra 10 € al día. Cuando nos fuimos un fin de semana a Madrid le di las llaves de casa a nuestro amigo Miguel Ángel para que me lo sacara y le diera de comer.
- ¿Qué opinas que el Ayuntamiento sancione a los dueños de los perros que no recogen las deposiciones?
Me parece bien que sancionen en zonas que sean medianamente transitables, quiero decir, si te vas a un descampado con un caminito y el perro hace las heces en campo puede haber excepción. Si estamos con los perros en un parque de niños y al lado hay más césped para que los perros pueden hacer ahí sus necesidades, también. Qué menos que llevar una bolsa y recogerlo, porque pasan niños o padres y si te caes y te llevas una caca por delante no hace gracia.
El Ayuntamiento tiene más controlados a los que echan veneno por los parques. Estuve viviendo en las Canteras y había un “pipicán” pero no nos gustaba ir allí porque está muy mal cuidado. Lo llevaba porque no había otro, pero todos hemos sentido que podía haber algo mejor. Además, está lleno de astillas, no hay césped, es todo tierra, hay boquetes. Si te vas por caminos el perro en realidad no puede ir suelto. Aunque lo soltemos estaría bien un sitio donde puedan jugar tranquilamente, sin que estemos preocupados de que nos multen.
- ¿Qué opinas de los bares que dejen o no entrar a mascotas?
Soy camarera, trabajo en un bar, tengo mascota. Vas a tomarte algo y no veo que sea un buen sitio para llevarte al perro. Si en tu casa hay un pelo da igual porque estás en tu casa, pero en un bar hay gente que es alérgica a los perros, los perros ladran, al perro se le puede escapar un pipí y hay niños que a lo mejor les da miedo. Es antihigiénico porque, aunque el perro esté muy limpio, suelta pelo. Este es el motivo por el que yo no veo bien que los perros puedan entrar en el bar. Estoy de acuerdo que vayan a las terrazas cuando no molesten y siempre que estén atados, que dejen trabajar a los camareros, pero estar dentro del bar a mí la verdad es algo que no lo entiendo y no lo comparto.
- Para Izan ¿Qué es lo mejor que te ha aportado Golfo?
Es mi vida. Yo no lo tengo como un perro, lo tengo como si fuera mi hijo. Desde que convivo con ellos, juego y me peleo con él, hace un año y cuatro meses. Todo han sido alegrías, aunque a veces, cuando llegué a casa, me había preparado cada una con el sofá, un sofá que llevaba ahí toda la vida. Verlo desplumado, no lo maté porque lo quiero mucho. Lo castigué, le dije “al rincón” y ahí se quedó. Luego te obedece en todo. Lo saqué a dar una vuelta y se me pasó el enfado. Yo estoy con él como si fuera mi hijo, juego con él, corro con él. Lo paseo más veces que Esther, porque ella tiene horario de mañana y tarde, está bastante tiempo ocupada. Ella lo saca una vez, yo lo suelo sacar dos, pero luego, por la noche, ella a veces también lo saca. Depende de las temporadas. Por lo general yo tengo más tiempo.
- ¿Qué opináis de que los jóvenes de Villamayor tengan mascotas?
Es bueno estar acompañado. Creo que una mascota te puede aportar mucho más que una persona cuando eres joven. Las personas te tienen que preguntar si estás bien o no, el perro, aunque no sepa que te pasa, está ahí contigo, te relaja. Si te ve agobiado hace lo que sea para que te distraigas. Yo sufro muchos ataques de ansiedad y siempre está ahí para tranquilizarme.
Como decía Anatole France: ‘Hasta que no hayas amado a un animal, una parte de tu alma permanecerá dormida’.

