CAIDAS BURSATILES: su lado positivo

Las importantes caídas que han sufrido las bolsas desde el inicio del año y, en particular, los bancos, está provocando que en los últimos días haya mucha volatilidad en el mercado de renta variable y un volumen de negocio superior a la media de diaria.

Se apuntan diversas razones para justificar estas caídas, pudiendo citar entre otras: por una parte el que los bancos italianos tengan en sus balances unos niveles excesivos de morosidad, el que vuelva la preocupación por la situación de la economía griega, el impacto que han podido tener las perdidas del Deutsche Bank, la caída del precio del petróleo y en España, hemos de añadir la incertidumbre política.

Esta volatilidad de la que hablamos puede continuar ya que por una parte nos vamos a encontrar con los que venden por estar hartos de perder y por el lado contrario nos encontraremos con los compradores “cazadores de gangas” dado el atractivo de los precios.

A pesar de todo lo dicho, es el momento de ser malos y celebrar que la Bolsa baje, ya que cuanto más lo haga, más barato compraremos valores de calidad. El lado positivo de las caídas bursátiles es que nos brinda la posibilidad de comprar activos de calidad a precios de segundas rebajas. Con ellos en cartera, sí o sí, vamos a entrar en beneficios más pronto que tarde. Tiene mucha gracia que algunos analistas hablen del potencial alcista de los valores en función de lo que se hayan alejado de los precios máximos anteriores. Eso lo sé hacer hasta yo, cosa distinta es decir en qué momento hay que comprar y ahí no se atreve a mojarse nadie.

Lo de acertar cuando un valor está en su precio mínimo es una utopía y hemos de tener en cuenta que sólo compran en mínimos y venden en máximos los mentirosos.

Dicho todo esto, podemos pensar que hay valores que empiezan a estar a tiro y dentro de estos podemos incluir valores del sector bancario, ya que parece indiscutible que el castigo sufrido por los bancos europeos es injustificable y muy posiblemente fruto de la especulación.

Llegados a este punto vamos a hacer una apuesta por cuatro valores, siempre teniendo presente la calidad del activo en el que invertimos, y algo fundamental: vamos a invertir una parte de nuestro capital que en principio pensamos no vamos a necesitar en un plazo determinado. En los momentos actuales en que los depósitos a plazo nos están ofreciendo rentabilidades cada vez más próximas a cero, una parte de estos depósitos podríamos invertirla en renta variable.

Nuestra apuesta va por los siguientes valores:

* BANCO SANTANDER

* BBVA

* REPSOL

* TELEFONICA

En el siguiente enlace se ofrece información de estos cuatro valores, información que nos hace ser optimistas en cuanto a la evolución de los mismos.

EVOLUCION ACCIONES ULTIMOS 10 AÑOS

El tiempo será quien no de o nos quite la razón.

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