Snow: el perro que transformó la vida de Isabel

 

Isabel comparte cómo Snow llegó a su vida gracias a su hija, quien le trajo al perro en un momento de soledad. Desde entonces, Snow se ha convertido en su compañero inseparable, llenando su hogar de alegría y amor. Isabel describe su rutina diaria, donde Snow la acompaña en todo, desde paseos hasta momentos de descanso. Juntos disfrutan de juegos con la pelota y actividades en el campo. Isabel reflexiona sobre el impacto positivo de Snow en su vida, especialmente tras la pérdida de su anterior perro, y cómo ha luchado por mejorar los espacios para mascotas en Villamayor.

  1. ¿Cómo llegó a tu vida tu mascota? ¿Tienes alguna anécdota especial sobre su llegada?

Snow llegó porque me lo trajo mi hija. Me quedé sola y sin pareja. La verdad es que estaba bastante triste y llegó mi hija y me dijo pues debes tener un perro. A mí siempre me ha gustado tener perros, pero yo decía “madre mía”. Al final me lo trajo de Madrid porque sabía que me gustaba esta raza y desde entonces ya no nos hemos separado, llevamos juntos cinco años,

Como anécdota recuerdo cuando lo cogí y tuve la misma impresión como si cogiera a un bebé recién nacido, que dices “hay mi madre, no pesa nada se me cae”. El primer día el perro no comía solo miraba, ba y mi hija me decía: tranquila mamá que ya comerá, machacándole el pienso.

  1. ¿Por qué le pusiste ese nombre? ¿Tiene algún significado especial?

Mi hija le quería llamar un nombre muy raro, que ahora no me acuerdo. Le dije: ese nombre es largo y muy raro, quiero un nombre corto. Mi hija me dijo pues lo llamamos “Nieve en inglés” Snow.

  1. ¿Cómo es un día típico para ti y tu mascota? ¿Tienen alguna rutina que disfrutáis juntos?

El perro duerme conmigo, así que nos levantamos los dos.  El primero que se despierta, despierta al otro. Si se despierta primero Snow me lame el brazo, porque tiene ganas de bajarse. Snow espera sentado hasta que yo me vista y nos bajamos a la calle. Vamos a dar un paseo, tomamos un café y después  hace pis y caca. Posteriormente volvernos a casa. Si no tengo que salir a nada, me pongo a hacer las tareas  y el perro me va siguiendo por toda la casa. Cuando ve que me quedo en casa, el perro es muy dependiente, se pone a desayunar y se echa la siesta allí un poquito. A mediodía salimos otro rato. Por la tarde normalmente está dormido mucho rato, yo me pongo a pintar unas veces sola y otras con mis vecinas y amigas. Mi amiga Marisa que vive aquí y le gusta mucho el perro, a veces viene a buscármelo y lo saca ella a la calle. Después le doy de cenar, me pongo a ver la tele, él se me acurruca y está junto a mi hasta la hora de ir a la cama. Antes de subir le digo “a hacer pis” le abro el jardín, sale como una persona, después sube las escaleras y va a la cama.

4. ¿Cuáles son las actividades o juegos favoritos de tu mascota? ¿Qué les gusta hacer juntos?

Lo que más le gusta es jugar a la pelota, yo se la tiro para que la traiga, y eso le encanta. En verano que lo saco al campo vamos al “pipicán” y ahí, jugamos a la pelota. Le gusta también jugar a un juego de actividades que le meto chuches y él ya sabe lo que tiene que hacer.

5. ¿Qué significa tu mascota para ti? ¿Cómo ha influido en tu vida desde que llegó?

Ahora mismo mi mascota es lo mejor que tengo. Gracias a Dios sólo tiene cinco años y mucha vida por delante. Tuve antes un San Bernardo que vivió ocho años y se me se murió. Mi hija se fue a Madrid y yo no podía cuidar sola al San Bernardo.  Busqué a alguien que tenía una finca grande y lo tuvo allí, el pobre se murió al poco tiempo, le dio un infarto. Las razas como snow viven más, llegan a los 16 años.

 

6. ¿Cuáles han sido algunos de los mayores desafíos que te has enfrentado como dueño de una mascota? Y, por otro lado, ¿cuáles son las alegrías más grandes que te ha traído?

Cuando llegué a Villamayor, el San Bernardo era un vago tremendo. Snow no, le gusta correr, jugar y demás. Desde que llegó, ha cambiado muchas cosas en mi vida, antes estaba vacía. Se fue mi pareja y entró Snow. He tenido más perros, Tor (el San Bernardo) no quería entrar en casa, sin embargo, Snow es muy casero, es mi compañero, como si fuera mi hijo, cuando estás con gente es tan cariñoso se hace querer, juega con niños, disfruta con las personas en general.  Se pone” farruco” con los perros grandes porque yo creo que le da miedo y quiere protegerme.  Es muy amigo de Blas el mastín de “Macu” que lo tienen en la de la calle Prado, ahora le ha dado por meter el hocico por la valla y darle mordisquito y Blas ni se inmuta.

A Snow le gusta jugar y correr por eso lo llevo a los dos sitios de esparcimiento que hay en Villamayor: uno que está detrás de la biblioteca y el que llamamos “corral de gallinas” que está donde la petanca. Ninguno de los espacios dedicados a los perros está bien, ninguno de los dos está en condiciones, ni sanitarias ni nada. Por este motivo me dio por ir al Ayuntamiento y decirles que hicieran un “pipican” acorde a la gran cantidad de mascotas que hay en Villamayor. Les propuse que lo hicieran por dentro del aparcamiento del Salinar, donde están los arbolitos al lado del monumento de la “niña futbolera”. Me contestaron que lo habían intentado hacer por debajo del parque Tonuchi, pero no lo pudieron hacer por las protestas de los vecinos. Entonces acudí a un abogado de Legálitas y he estado dos años luchando: cogiendo firmas, utilizando todas las vías legales, registrando escritos. Fui al Ayuntamiento hablé con los concejales correspondientes, pero no me decían la verdad. Contestaban que existían muchos problemas, como los restos arqueológicos y que no había consignación presupuestaria para construirlo. El recurso llegó al procurador del común de Castilla y León y hable varias veces con él. Después de dos años de lucha se paró todo. Ves en la prensa 400.000 € para el deporte 400.000 € para aceras de no sé dónde, presupuesto para el tiro con arco y para a la petanca y nada para crear unos servicios dignos para las mascotas de Villamayor, que hay muchas. Ese día me dieron ganas de coger el periódico, volver a hablar con la con la abogada y con el Procurador del Común. Villamayor no es la ciudad de los niños, “es la ciudad del deporte, corriendo, volando, como sea, pero no es la ciudad de los niños”. Me parece insultante porque el censo de perros en villamayor es de unos 800 perros, más los que no habrá censados y tenemos dos “pipicán” que no reúnen condiciones, sin carteles ni papeleras. Sigo pensando que lo ideal es construir  un buen “pipicán” en la zona de los arbolitos porque  tiene riego, tiene un punto de luz y está al lado del campo de fútbol, solo es poner una valla, tres bancos y una fuente. No lo he conseguido, porque nadie de las familias que tienen perro, me apoyó. Este es el mayor reto al que me he enfrentado.

7. ¿Cuál es la mayor alegría que te ha dado Snow?

La mayor alegría es verle la cara desde que me levanto hasta que me acuesto, incluso despertarme y sentir que lo tengo incrustado. La lección que he aprendido de mi mascota Es la generosidad, darlo todo a cambio de nada. Es un sentimiento que solo he tenido con mis hijos cuando eran bebés.

Soy enfermera, he estado trabajando evidentemente con bebés, sobre todo un año, que estuve trabajando con lactantes en Maternidad en Canarias. Cuando tus hijos son bebés y  los ves, da la sensación de que están indefensos, su vida está en tus manos y los ves como con pena. Esa es la sensación que tengo con Snow. No se puede reflejar tanto amor como te refleja a ti una mascota y su lealtad. No puedo ver una película que sea protagonista un perro, si no sé cómo es la película, porque digo «y si le pasa algo al perro, no lo aguanto».

 

8. ¿Cómo cuidas la salud y el bienestar de tu mascota? ¿Tienes alguna rutina especial para asegurarte de que esté feliz y saludable?

Mi perro visita periódicamente al veterinario. Tiene todas las vacunas que se le pueden poner a un perro como a los niños, las obligatorias y las que son optativas. Yo lo llevo a los Villares, al centro Quercus, donde está el centro de salud. Va también a la peluquería, aunque yo lo peino porque tiene un pelo blanco y rizado.  A esta raza los rapan mucho, pero a mí no me gusta.

La comida ha sido una odisea, ha pasado por muchas marcas hasta que di con una comida que tolera. Le doy la comida que viene empaquetada y las chuches son naturales deshidratadas, vive mejor que yo, dice sonriendo.  Cuando se comporta bien con otros perros le damos una Chuche y se sienta. Se lleva muy bien con Gary el perro de mi vecina Julia, con Brat, también con el perro blanco de Asún y con los gatos de Marisa. Se lleva bien con todo el mundo.

9. ¿Qué opinas que el Ayuntamiento ponga multas a los dueños perros que no recogen las cacas?

Me parece bien que el Ayuntamiento multe, yo siempre llevo las bolsas. El ayuntamiento está haciendo una compaña y regala bolsas azules. Cada vez que me encuentro con un barrendero, por las mañanas, me da un rollo de bolsas. La zona verde que hay en frente de mi casa es un “cagadero absoluto”, está asqueroso.  Me parece bien que multen a los dueños que no las recogen, porque yo recojo siempre las cacas de mi perro. Un día salí al césped en frente de mi casa con los rollos y me dediqué a coger todas las cacas, hice fotos y las subí a Facebook. He hecho de todo. También llevo mi agua con vinagre de limpieza, en este pueblo lo llevan muy pocos. No me parece bien por parte del ayuntamiento que haya una persecución y después que no den servicios de calidad a los perros. Vemos muchos cartelitos: “no césped”, no llevar los perros sin atar, ni por los caminos, ni por el campo. No se debe llamar “pipicán, se debe llamar espacio de esparcimiento de perros, un “pipicán” debe reunir unas condiciones que los dos de Villamayor no tienen. En la calle del Prado, cuando hicieron la obra quitaron todas las papeleras y no las volvieron a poner. Después de mi protesta se repusieron  las papeleras y le tocó picar.

10. ¿Cuándo te vas de vacaciones que haces con Snow?

Hasta ahora lo llevo conmigo. Antes cuando trabajaba y estaba de guardia se lo dejaba a una señora que se dedica cuidarlos en su casa. Las guarderías de mascotas no me gustan. En el Canto, en un piso bajo que parece un chalet cuidan perros , es amiga mía y  es majísima; si tuviera que dejarlo en algún sitio lo dejaría allí, es como dejarlo en casa. Desde que me jubilaron, siempre está conmigo y así está de enmadrado.

«Los perros son la única criatura en la tierra que te aman más de lo que se aman a sí mismos.» – Josh Billings