DE LA A A LA Z (37)

Relación de términos (incluidos insultos) que han tenido que ver con nuestra historia.

CABÁS:

Palabra procedente del término francés “cabas” (capacho, capazo)

Sera pequeña, esportilla o cestillo para llevar la compra.

Especie de cartera en forma de caja o pequeño baúl, con asa, usada para llevar al colegio libros y útiles de trabajo, libros o material escolar

Antiguo cabás colegial de madera

www.tesorosdelayer.com

CABDAL:

Palabra procedente del término latino “capitales” (capital, principal).

Es un adjetivo en desuso

Que tiene el primer lugar en importancia.

El Diccionario de Autoridades señala que el Almirante mayor de la Mar debe llevar en la galera en que fuese el estandarte del Rey, una señal cabdal en la popa.

CABESTRERO:

Palabra procedente del término latino “capistrarius” y de “capistrum” (cabestro)

Fabricante o vendedor de cabestros.

Hombre que conduce las reses vacunas de un sitio a otro por medio de cabestros.

También se puede referir a la soga de cáñamo con que se ata al cabestro

Cerámica de la Calle de los Cabestreros en Macrid.

Callejero de azulejos del ceramista Ruiz de Luna

www.es.wikipedia.org

CABEZA DE TURCO:

La palabra cabeza procede del término latino “capitia” (en latín vulgar hispano) y esta sustituyó a “caput”.

Persona a quien se achacan todas las culpas para eximir a otras.

Es la persona a la que se hace blanco de acusaciones por cualquier motivo. La expresión alude al tiempo de las Cruzadas, en el que los turcos eran víctimas del odio de todos los cristianos, que sentían una especial preferencia por cortar sus cabezas.

CABILDO:

Palabra procedente del término latino “capitulum” (reunión de religiosos).

Comunidad de eclesiásticos capitulares de una iglesia catedral o colegial.

Capítulo que celebran algunas religiones para elegir sus prelados y tratar de su gobierno.

Junta de hermanos de ciertas cofradías.

Corporación municipal o ayuntamiento.

El Cabildo salmantino estuvo constituido en sus orígenes por dos estamentos: dignidades y capitulares. Las dignidades vivían en residencias privadas, mientras que los capitulares hacían vida en común en un espacio físico denominado “canonicam” que estaba constituido por una serie de casas o edificios comunes, situados en el entorno del actual claustro, entre los que figuraban el refectorio, la cocina, el dormitorio y la bodega. Según el Concilio de Trento lo llama del “Senado de la Iglesia”.

La personalidad jurídica y canónica favorecía su poder en el ámbito local; su influencia le llevó a la construcción de una segunda catedral y a la configuración del tesoro de la iglesia (a través de dádivas y regalos).

Los cabildos, a través de las bulas papales y de los propios estatutos, habían alcanzado un poder tal que no es de extrañar se produjeran roces y enfrentamientos con los obispos y el Concilio de Trento tuvo que corregir estos excesos, reforzando la autoridad episcopal. También se enfrentó a la Corona y ello ocasionó que la diócesis fuera reducida en su extensión dado que Felipe II desgajó todo el territorio de Medina del Campo para que formara parte de la nueva sede de Valladolid.

El Cabildo salmantino disponía de varias casas en Salamanca, entre ellas tres en la zona de la actual plaza mayor, adquiridas muchos años antes del 7-VII-1728 (fecha del informe del corregidor Caballero y Llanes sobre la reforma de la plaza).

Una de ellas era considerada la principal porque se utilizaba habitualmente para presenciar los festejos. Se hallaba casi en el vértice del ángulo formado por la fachada de “los Petrineros” (arco de la calle Prior) y la de San Martín.

Las otras dos estuvieron próximas a la Casa Consistorial. Una de ellas se incendió y ambas se derrumbaron en un momento dado.

Detalle del Coro de la Catedral Nueva de Salamanca

www.catedraldesalamanca.org

CABLE:

Palabra procedente del término francés “cable” y este del latín “capulum” (cuerda)

Medida marina de longitud utilizada en Castilla, equivalente a unos 200,6 metros.

CABRAHÍGO:

Palabra procedente del término latino “caprificus

Higuera silvestre cuyas hojas son menores: su fruto no madura; pero salen de él unos mosquitos, que horadando los higos cultivados, son medio para que maduren.

Detalle de la planta y fruto del cabrahigo

www.es.wikipedia.org

CABREO:

Palabra procedente del término latino “capibrevium” y este de los términos latinos “caput” (cabeza) y “brevis” (breve.

Acto jurídico de deslindar terrenos que, estando sujetos al pago de cargas reales, habían ya escapado de la obligación de efectuar dichos pagos, normalmente por el olvido y el paso del tiempo. Además del proceso de deslinde, es asimismo cabreo el acto de exigir los pagos atrasados de censos que se estimaban ya indebidos por hallarse prescritos u olvidados.

La expresión cabreo forma parte del lenguaje coloquial, con otro significado más inmediato con el que se define el estado emocional negativo que sufre una persona por el que manifiesta un enfado severo (como se supone que muy enfadados quedaban aquellos campesinos que repentinamente se veían enfrentados a pagos de cargas que estimaban extinguidas, agravados con incrementos de réditos por atrasos históricos seculares).

CABRIA:

Palabra procedente del término latino “caprea” (cabra montés)

Máquina para levantar pesos, cuya armazón consiste en dos vigas ensambladas en ángulo agudo, mantenidas por otra que forma trípode con ellas, o bien por una o varias amarras. Un torno colocado entre las dos vigas y una polea suspendida del vértice reciben la cuerda con que se maniobra el peso

Imagen de una cabria abandonada en una mina en Jae´n

www.es.wikipedia.org

CABRIO:

Palabra procedente del término latino “caprea” (cabra montés)

En la construcción tradicional, madero colocado paralelamente a los pares de una armadura de

tejado para recibir la tablazón.

CABRIOLÉ:

Palabra procedente del término francés “cabriolet” (cabriola)

Coche ligero, de dos ruedas, capota replegable, lleva puerta en la parte delantera que se cierra en dos hojas hasta la altura de las rodillas y suele ser tirado por un solo caballo.

Especie de capote con mangas o aberturas en los lados para sacar por ellas los brazos, y que con diferentes hechuras usaban hombres y mujeres.

Dibujo de un cabriolé tirado por un caballo

www.es.wikipedia.org

Para la realización del presente artículo se han tenido en cuenta los siguientes documentos:

– AA.VV.: “Diccionario de Autoridades de la Lengua Castellana”. Madrid. Real Academia de la Lengua. 1776

– AA.VV.: “Diccionario de Lengua Española”. Madrid. Real Academia de la Lengua. 2014

– AA.VV.: “La Catedral de Salamanca. Nueve siglos de historia y arte”. Coordinadores: Payo Hernanz, R.J. y Berriochoa Sánchez-Moreno, V. Promecal Ediciones. 2012.

– COROMINAS, J.: “Breve diccionario etimológico de la lengua castellana”. Editorial Gredos. Madrid, 1987

– MARCOS RODRÍGUEZ: “Historias y Leyendas salamantinas”. Biblioteca de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad. Salamanca, 1983