CON LOS CUIDADOS DE MIGUEL Y JOANNA, PIPO UN PERRO FELIZ EN VILLAMAYOR

En esta entrevista, Miguel y Joanna comparten su experiencia con Pipo, un encantador bodeguero ratonero andaluz que llegó a sus vidas de manera inesperada. A través de anécdotas entrañables y momentos cotidianos, nos cuentan cómo este pequeño perro ha transformado su rutina y les ha brindado alegría y amor incondicional. Descubrimos cómo Pipo no solo es una mascota, sino un miembro querido de la familia que ha dejado una huella profunda en sus corazones.

¿Cómo llegó a tu vida tu mascota? ¿Tienes alguna anécdota especial sobre su llegada?

Por culpa y gracias a Miguel. Yo siempre he tenido ganas de tener un perro y me gustaba sobre todo esta raza, un bodeguero ratonero andaluz y, gracias a un familiar, me lo pudieron conseguir de otro de sus familiares que los criaba, y nos lo regalaron. Bajamos a buscarlo a Medina-Sidonia (Cádiz) el día que nació. Desde entonces está con nosotros.

Una anécdota especial de cuando llegó

Que no estábamos preparados para lo que es tener de verdad un perro y tenerlo bien. Primero te haces una idea, un sueño de que esto va a ser bonito y el perro super mal al principio. Su comportamiento al decirle «no muerdas ese cojín» o el sofá, y mirarnos y morderlo, mordernos los calcetines, los dedos,… Creo que nos dimos cuenta donde nos metíamos el día que fuimos a buscarlo y vimos lo bestias que eran sus hermanos. Eran unas bestias muy musculosas, estaban en el campo, los tenían para las vacas, para la casa y con el ganado; entre vacas, cerdos y otros animales. Uno tenía el diente roto. Preguntamos y nos dijeron que por morder la rueda del tractor y que nos preparásemos porque así iba a ser Pipo.

¿Por qué le pusiste ese nombre? ¿Tiene algún significado especial?

Le pusimos el nombre de Pipo un día porque nos hizo gracia y se lo dije a Joanna. Nos gustó ese nombre. No es Pipo es Piporro, “chiquitazo”. Responde a todo.

¿Cómo es un día típico para ti y tu mascota? ¿Tienen alguna rutina que disfrutan juntos?

Pipo duerme solito, no duerme con nosotros, lo tenemos bien educado. Nos levantamos primero nosotros sobre las ocho de la mañana, hace pis, desayuna, está con nosotros acurrucadito cuando tomamos el café y, una vez que se despierte un poquito y la dueña también se tome su café, salimos de paseo. Hacemos el primer paseo largo del día y Miguel se va a trabajar. Yo sigo cada 3 ó 4 horas bajándole a hacer pis, viene Miguel del trabajo y, entonces, me voy yo a trabajar. Yo (Miguel) llego sobre las 16:30, está conmigo un ratito y nos vamos de paseo a las 17:30. El paseo que damos depende de lo que haya paseado por la mañana. Hay días que a lol mejor le apetece salir más que otros, pero normalmente viene a ser de media hora a hora y media.

Lo que más le gusta es andar por el campo con libertad, porque se asusta bastante, atiende a la llamada perfectamente. Terminamos el paseo, está un rato tranquilito, dormimos una siesta y, dependiendo del día, entrenamos un poco, porque esta raza es de trabajo y tiene que entrenar. Hacer ejercicios. Le gusta bastante y solemos entrenar de cinco a diez minutos. Intentamos hacerlo casi todos los días. Hay días que no, pero lo normal es que sí entrenemos. Después se queda tranquilito. A veces, jugamos un poquito después del entreno. Le gusta jugar y luego cena hacia las 20:30. A las nueve lo vuelvo a bajar a hacer pis, esperamos a que venga Joanna y es cuando se altera un poco, cuando estamos los tres juntos. Es cuando más demanda atención.

¿Cuáles son las actividades o juegos favoritos de tu mascota? ¿Qué les gusta hacer juntos?

Coger los calcetines, enseñarte que los tiene para que lo persigas. Tiene un par de juguetes que son iguales, una cola que simula la de un zorrito, con mucho pelo y tiras. Tiene dos, juega con los dos. Es tirarle uno y lo va a buscar, el otro se lo movemos, es una forma de entrenar también. Le gusta mucho morder y tirar, seguir el forcejeo le gusta mucho. También le gusta mordernos las manos, aunque no le dejamos mucho.

¿Cómo ha influido en vuestras vidas desde que llegó?

En todo, gira todo alrededor de él, las vacaciones, y tiene a toda la familia enamorada.

¿Qué hacéis en vacaciones con él?

Últimamente se suele quedar con mi madre, con la que se lleva genial. O viene mi madre a casa o lo llevamos nosotros a Ciudad Rodrigo, que yo soy de allí. La última vez nos hemos ido a una casa rural. Siempre buscamos algún sitio que esté bien acondicionado para él y donde pueda dar paseos o salir de ruta. Esta última vez hemos ido a una casa rural donde te dejaban estar con perros. Dábamos paseos con él. Si queremos estar los dos solos tenemos la suerte de poder dejarlo con mi madre.

¿Cuál es la mayor alegría que os ha dado?

Tiene mucha personalidad. Cada perro es un mundo aparte y, la suya, es muy buena. Es muy nervioso, pero es tan cariñoso, tan bueno, demuestra tanto lo que nos quiere y se muestra muy agradecido por cualquier cosa que hagas con él. Es alegría y, sobre todo, la forma en que te recibe cuando llegas a casa. Los que tenemos perro lo sabemos. También cuando estás un poco de bajón, yo creo que lo nota y se pone más cerca. Cuando estamos tristes o hemos pasado momentos difíciles.

¿Ha ido con vosotros a Polonia, de donde es Joanna?

No, no ha ido. No queremos que monten en avión porque nos han comentado que la experiencia no es buena, y tenemos en mente hacernos con una furgoneta y así poder viajar más con él.

¿Qué lecciones habéis aprendido al ser dueños de una mascota?

A tener paciencia y no dar tanta importancia a las cosas. La vida gira alrededor de él. Haces ciertas cosas para que él esté bien. Nos gusta mucho salir y siempre miramos el horario en el que pueda estar él. También se queda solo en casa, pero no mucho tiempo. Está bien atendido.

¿A la hora de salir, vais a bares donde dejan entrar mascotas?

Con él no solemos ir porque se pone muy nervioso si hay gente. En verano intentamos ir donde haya terrazas. A cualquier mascota hay que dedicarle mucho tiempo para que el animal esté feliz y no coja caprichos. Cada vez es mejor, solemos ir a terrazas, pero por aquí por el pueblo, a Salamanca no, para que vaya familiarizándose con la gente, todavía es un poco joven.

¿Hace mucho que lo tenéis?

Tres años, cuando nació.

¿Cómo cuidáis la salud y el bienestar de Pipo?

Cuidándolo un montón porque estamos obsesionados, al ser nuestro primer perro vamos aprendiendo poco a poco. Ya pasamos el primer catarro, la primera gripe. un año se nos puso malito de la próstata, lo pasó mal, tuvimos que llamar a nuestro veterinario de urgencia. A raíz de eso, aunque es tranquilo con otros perros y no lo queríamos castrar, le oprimía la próstata y el veterinario, que es amigo de Joanna, nos recomendó castrarlo. Eso ha sido lo más grave que ha tenido. Fueron tres o cuatro días que lo pasó bastante mal, el pobre. Recientemente tuvo la tos perruna y un poquito de conjuntivitis, pero como dice Joanna, estamos muy encima y cualquier cosa que vemos que no nos cuadra o que lo vemos bajo, hablamos con el veterinario y, si hace falta, lo llevamos.

¿Fuera que tal se lleva con otros perros?

Está aprendiendo, ahora elige qué perro le mola de lejos y, a veces, le entra un poquito de miedo y empieza a ladrar. Pero con los accesorios de paseo que tenemos va tranquilo al lado de un perro. Él nos obedece. A menos que haya algo del otro perro, que solo lo entienden ellos, entonces entran en un conflicto.

Cómo en casa se hablan tres idiomas ¿En qué idioma se le dan las órdenes a Pipo?

Hemos aprendido que las ordenes se dan en varios idiomas. Pipo va a clase a Salamanca, con un grupo de “perretes” que se conocen. Le dan distintas órdenes, unas en inglés, pero también en polaco y en alemán.

¿Qué es lo que más os emociona de vuestra mascota?

El vínculo que se crea. Lo cariñoso que es, que sabe cuándo estamos mal o estamos bien, y que lo entiendes con la mirada que te echa. A veces te mira y ya sabes perfectamente lo que quiere.

¿Qué le podemos pedir al Ayuntamiento para que estén mejor y más felices nuestras mascotas?

Pedir más espacio y que vigile más a la gente que tenemos perros, por el tema de las cacas. En la zona en que vivimos, el aparcamiento de tierra enfrente del consultorio médico, está lleno de cacas y sobre todo de noche que no se ve. Cuando bajo para que haga pipí, cualquier día piso una. Se necesita más espacio para perros, pero no un “pipican”, que no son sitios adecuados. En Villamayor tenemos mucha suerte porque hay muchos espacios abiertos, pero falta que haya más visibilidad, como el camino asfaltado que acaba en el campo de fútbol cuando vas de noche.

¿Qué consejo le daríamos a una persona que quiere adoptar a una mascota?

Que se lo piense bien, que calcule bien cuánto tiempo le puede dedicar. A todas las mascotas hay que dedicarles mucho tiempo para que estén felices y que no sean caprichosos. Que sepan elegir el tipo de perro, por el sitio donde van a vivir, y qué perro puede ir acorde a sus necesidades y horarios. Pipo es un perro bodeguero y necesitaba bastante atención. Nosotros tuvimos suerte por el tiempo que le podemos dedicar. Es un carro de trabajo. Si no fuera así, seguramente el perro estaría muy estresado. A la gente le digo que elija una raza mucho más tranquila, si van a estar viviendo en un piso o en el campo; que elijan lo que más se ajuste a sus necesidades. No basta con darle de comer y sacarle de paseo.  Es parte de la familia, el más importante. Están indefensos y, por lo tanto, hay que prestarles atención.

¿Qué planes de futuro tenéis con Pipo?

Lo que tenemos en mente, como te comentaba antes, es coger una furgoneta. Hay veces que dedicamos un viaje sólo para nosotros y otras veces viene Pipo. Entonces, como ya te dije, vamos a una casa rural donde tenga un sitio para correr, o hacer alguna ruta de senderismo. Reservamos algún fin de semana para los tres. Hacemos actividades que nos gustan a los tres.

¿Qué pensáis de que haya bares que dejen entrar con mascotas?

No estoy a favor ni en contra. Un perro puede hacer sus necesidades en el bar, o ladrar y molestar. Que dejen entrar es una buena iniciativa, pero siempre debemos estar los dueños pendientes para que sean educados.

¿Alguna cosa más que queráis decir?

El tema de las cacas, porque no cuesta nada llevar una bolsita. Que la policía local multe si es necesario. Los dispositivos de búsqueda de cacas no vendrían mal. Si eres un guarro y dejas la caca de tu perro te deberían de multar. Y no solo la caca, a nadie le gusta que le hagan pis en su fachada. No cuesta nada llevarte una mochilita pequeña con agua. Un poco más de civismo vendría bien.

 

Quiero terminar con una frase célebre referida a Pipo: «Los perros son el único ser en la tierra que te aman más que a sí mismos.» – Josh Billings.